Cómo encontrar al psicólogo de tus sueños


Es común que en algún momento de nuestra vida, tengamos problemas, estemos confundidos y nos sintamos a la deriva; a veces hablamos con alguien, en otras ocasiones buscamos soluciones, pero ¿qué podemos hacer si todos nuestros intentos no han dado resultado?

Los materiales de autoayuda (libros, páginas de internet, revistas, etc.) son una opción de fácil acceso, además ofrecen recetas y/o claves para solucionar problemas, como: fumar, sentirse estresado, tener baja autoestima, no saber decir "no", educar a nuestros hijos e incluso, superar la muerte de un ser querido.

Pero ¿Qué sucede si tu problema no se ajusta a esas recetas? ¿Cómo sabrás que lo estás haciendo bien? ¿Realmente es éste tu problema? o ¿Hay algo más detrás de lo que te ocurre?¿Quién te asegura que habrá un cambio? Y si no obtienes resultados ¿qué estás haciendo mal?

Te tengo malas noticias: no hay una sola respuesta para cada pregunta, porque cada persona es diferente y por ende, cada problema es único e irrepetible. Y aunque a los psicólogos les enseñan técnicas en la universidad, éstas no se aplican igual en todos los casos, sino que depende del tipo de problema y de las características de la persona.

Si acudo con un psicólogo ¿Qué haré si dice que estoy loco?

Un psicólogo ético, no te dirá "loco", no te juzgará, no involucrará sus creencias personales, cumplirá con los horarios acordados, será discreto con lo que le confíes y te explicará cuál será la forma de trabajo en la terapia.

¿Qué clase de psicólogo debo buscar?

Hay varios tipos de terapeuta: Gestalt, Humanista, Psicoanalista, Cognitivo-Conductual y algunos otros que realizan terapias alternativas, que aunque no son aprobadas por gran parte de la comunidad de profesionales de la Psicología, se llevan a cabo en muchos lugares del mundo, tales como: Reiki, aromaterapia, acupuntura, masajes, imanes, etc.

Así que una forma efectiva de obtener la atención que deseas y/o necesitas, es guiarte por la recomendación de personas que hayan tomado terapia, o bien, asistir a la primer sesión y pedir al terapeuta que te explique cuál será la forma de trabajo, preguntar a qué se compromete para brindarte un buen servicio  y explicar qué estás dispuesto a hacer en la terapia.

Al igual que con un servicio médico, el precio no es sinónimo de calidad, por lo tanto, no tengas miedo de preguntar, pues eso hará la diferencia entre una experiencia satisfactoria y el abandono prematuro de la terapia, en donde probablemente, habrás desperdiciado tu tiempo y dinero.

Sentirse cómodo con el terapeuta y obtener resultados en tu vida cotidiana, son el objetivo de cualquier tipo de terapia psicológica, así que si crees necesitarla, recuerda: informarse es la solución. 

Publicado en Inicio » Bar y Vida »

Comentarios

Se el primero en comentar!