FutbolPublished 4 months ago 6 min read

Diego Arias asume la responsabilidad de la derrota en la final y deja en suspenso su continuidad en Atlético Nacional

El técnico de los Verdolagas habló con franqueza tras caer ante Junior en el Atanasio Girardot y reconoció el dolor de no haber podido coronarse campeón del fútbol colombiano.

El Estadio Atanasio Girardot guardó silencio cuando el árbitro dio el pitazo final. Atlético Nacional había peleado hasta el último segundo, pero la ventaja construida por Junior de Barranquilla en el partido de ida fue suficiente para que el conjunto costeño se coronara campeón del Campeonato Colombiano. En la rueda de prensa posterior, el técnico Diego Arias enfrentó las preguntas más incómodas de la noche con la misma determinación que pidió a sus jugadores sobre el césped.

El peso de la diferencia entre los dos partidos

Arias fue directo al analizar por qué la eliminatoria se inclinó hacia el lado de Junior. A su juicio, el marcador global estuvo determinado en gran medida por lo que ocurrió en el partido de ida disputado en Barranquilla, donde los locales anotaron los goles suficientes para administrar la ventaja con relativa comodidad en la vuelta.

"Sin duda hay una diferencia grande entre los dos partidos, y los goles que ellos alcanzaron a anotar de local les dieron cierta tranquilidad en el partido de hoy", reconoció el entrenador. A pesar de eso, subrayó el nivel de entrega de su equipo en el estadio verdolaga: "Hoy el equipo, junto con toda la gente, pusimos el alma cada segundo para intentar remontarlo. En algún momento estuvimos cerca, pero infortunadamente no nos alcanzó".

Esas palabras sintetizaron el sabor amargo de la noche. Nacional llegó a rozar la remontada, generó situaciones claras ante el arco rival y contó con el empuje de una tribuna que no dejó de creer, pero la pelota no terminó de entrar en los momentos decisivos. El resultado dejó a los Verdolagas con el título de subcampeones, un reconocimiento que en el fútbol profesional duele precisamente porque llega acompañado de la imagen del rival levantando el trofeo.

El hincha como motor y como espejo del dolor

Uno de los aspectos más destacados del discurso de Arias fue el lugar central que le otorgó al aficionado de Nacional a lo largo de toda la rueda de prensa. El técnico recordó que, tras la derrota en Barranquilla, fue el respaldo masivo de los hinchas el que impulsó a los jugadores a creer en la remontada, y precisamente por eso la eliminación duele con mayor intensidad.

"Sentíamos que lo íbamos a poder celebrar con toda la gente que nos hizo creer de nuevo, que nos impulsó, que nos ayudó a levantar después del partido en Barranquilla", afirmó Arias. "Y hoy estuvimos cerca y no lograrlo nos genera mucho dolor".

Esa conexión entre el grupo técnico, el plantel y la hinchada fue, según el propio entrenador, uno de los elementos más valiosos de este semestre, independientemente del resultado final. Un semestre que, señaló, también estuvo marcado por momentos duros antes de llegar a la final, y en el que el equipo supo reponerse una y otra vez.

La continuidad, una pregunta que Arias no esquivó

Inevitablemente, los periodistas preguntaron por el futuro de Arias al frente del equipo. El cargo de entrenador de un club como Atlético Nacional implica, por definición, que cada resultado de gran magnitud abre el debate sobre la continuidad del técnico. Arias lo sabe, lo acepta y no intentó desviar la conversación.

"Creo que no es el momento para hacer evaluaciones individuales. En este momento creo que todos como institución, como club, estamos tramitando lo que pasó en el partido, lo que pasó en esta final y ya va a haber tiempo para eso", respondió cuando se le consultó si el subcampeonato condicionaba su permanencia.

En una segunda pregunta sobre el mismo tema, el entrenador fue aún más explícito sobre cómo vive la presión inherente al cargo: "Entiendo que el lugar donde yo estoy, todos los días tiene este tipo de cuestionamientos y lo asumo, lo respeto y lo vivo muchísimo, sintiéndolo como un privilegio, entendiendo que también tiene exigencias como este tipo de preguntas".

La respuesta, lejos de evasiva, reflejó la madurez de un técnico consciente de que dirigir a Nacional no es solo disfrutar de los triunfos sino también cargar con el peso de las derrotas ante su propia gente.

Autocrítica sin excusas y responsabilidad compartida

Quizás el pasaje más significativo de la conferencia de prensa llegó cuando Arias abordó directamente la responsabilidad del cuerpo técnico en la derrota. Sin buscar refugio en las actuaciones individuales de los jugadores ni en las circunstancias del juego, el entrenador se incluyó de manera explícita en el balance del semestre, tanto en los logros como en los fracasos.

"Lo que sí tenemos muy claro es que nosotros estamos en cada momento que el equipo no logra el objetivo y en cada momento donde el equipo hace una buena presentación. Nos sentimos responsables en cada momento porque cuando los jugadores tienen buenas presentaciones, sin duda nosotros estamos acompañando ese proceso y cuando no lo logran, también estamos ahí", sostuvo.

El entrenador destacó que Nacional terminó el campeonato como el mejor equipo en la fase regular, cerrando la clasificación en el primer lugar de la reclasificación con una diferencia importante sobre el escolta. Ese dato no es menor: significa que el trabajo del semestre fue consistente y produjo resultados a lo largo de varios meses, aunque no culminara con el título.

"Así como hicimos los puntos que el equipo logró conseguir hoy y somos los primeros en reclasificación con muy buena diferencia con el que quedó campeón, asimismo en la final que no logramos ganarla: estamos incluidos y nos hacemos responsables", concluyó Arias, estableciendo una línea de coherencia entre los méritos y las falencias del ciclo.

Un semestre de contrastes para los Verdolagas

El recorrido de Atlético Nacional en este semestre estuvo lejos de ser lineal. El equipo atravesó momentos de crisis, cuestionamientos internos y presión externa antes de encontrar la regularidad que lo llevó hasta la Gran Final. El hecho de haber llegado a disputar el título frente a su propia afición en el Atanasio Girardot habla de una recuperación notable, aunque el resultado final no haya acompañado el esfuerzo.

Lo que queda en el aire es la pregunta sobre si Arias seguirá al frente del proyecto verdolaga para la siguiente temporada. La directiva del club tomará esa decisión con mayor calma y perspectiva que la que permite una noche de derrota en final. Por su parte, el técnico ya dejó claro cuál es su postura: asume lo que viene, respeta el proceso y entiende que el lugar que ocupa exige exactamente ese tipo de rendición de cuentas.

El fútbol colombiano tiene un nuevo campeón y Nacional tendrá que volver a trabajar desde la base para intentar recuperar el título que se le escapó en los momentos decisivos de esta final. La historia del club, marcada por múltiples títulos nacionales e internacionales, indica que los ciclos de dolor siempre han sido el punto de partida de nuevos procesos ganadores. Si Diego Arias será el encargado de liderar ese proceso es, por ahora, la gran incógnita.

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