Diego Hernández reconoce acercamientos de Peñarol pero mantiene abiertas sus opciones en el exterior
El delantero de 26 años, libre tras su paso por Remo en el Brasileirão, confirmó contactos entre el club carbonero y su representante, aunque advierte que las negociaciones están "medio trancadas" y que evalúa otras alternativas fuera de Uruguay.

Diego Hernández tiene 26 años, está entrenando con un preparador físico particular en Uruguay y espera que el teléfono de su representante suene con noticias definitivas. El nombre de Peñarol aparece en esa espera, pero sin garantías. El futbolista confirmó este viernes que hubo acercamientos formales del club carbonero, aunque las conversaciones parecen haberse enfriado mientras ambas partes evalúan sus opciones.
"Hubo acercamiento de parte de Peñarol. Dirigentes se juntaron con mi empresario, creo que ellos están evaluando a otros jugadores. Yo también tengo que pensar en mi futuro y en el de mi familia y, gracias a Dios, yo también tengo otras posibilidades que estoy evaluando. Pero sí, hubo acercamientos, están hablando. Lo último que mi representante me dijo es que estaba medio trancado."Diego Hernández
Una historia con raíces en el carbonero
La conexión de Hernández con Peñarol no es nueva ni superficial. El delantero realizó sus formativas en el club desde pre Séptima hasta el primer año de Cuarta, un recorrido que lo marcó a fuego pero que no culminó con un contrato profesional. Se fue libre a Wanderers, donde debutó en Primera División en 2020, dando sus primeros pasos en el fútbol senior uruguayo.
La progresión desde ese debut hasta hoy incluye una escala de peso en el fútbol sudamericano: en 2023 se incorporó a Botafogo, el gigante carioca. A partir de allí, su carrera tomó forma de préstamo en préstamo: pasó por León de México, por Everton de Chile y finalmente por Remo, el club de Belém do Pará que compite en el Brasileirão. En este 2026, llegó a disputar 19 partidos con la camiseta de Remo, los últimos de ellos en mayo, ingresando mayormente desde el banco de suplentes.
El sueño de volver y la prudencia de no ilusionarse
Hernández fue claro sobre sus preferencias personales: quedarse en Uruguay, cerca de su familia, y hacerlo en el club más grande del país. Pero también fue igual de claro sobre la necesidad de no construir expectativas que el mercado pueda derrumbar de un momento a otro.
"Me gustaría quedarme en el país porque quién no va a querer estar con su familia y todavía jugar en el cuadro más grande del país. Es una realidad. Pero si están evaluando otros jugadores, que están en su derecho, yo también tengo alguna chance del exterior para evaluar."Diego Hernández
Esa mesura se repite cuando habla de los tiempos de negociación: "No pongo tiempo porque lo maneja mi empresario. No me hago falsas ilusiones, porque si me ilusiono mucho y no sale sería un baldazo de agua fría. Estoy tranquilo, entrenando, tranquilo con mi hija, mi padre (Adrián) y mi señora, y que se dé lo que se tenga que dar." Una madurez que el propio jugador atribuye, en parte, a su paternidad reciente.
Sin contacto directo con Aguirre ni Ruglio
Un detalle que habla del estado real de las negociaciones: Hernández reconoció que ni el entrenador Diego Aguirre ni el presidente Ignacio Ruglio se han comunicado directamente con él. El vínculo pasa exclusivamente por su representante, Javier Modernell, quien mantiene una relación cercana con Ruglio según el propio futbolista.
Esa cadena de intermediación, sumada a que el club estaría evaluando otros perfiles para el puesto, explica por qué las conversaciones están, en palabras del jugador, "medio trancadas". Peñarol no ha cerrado la puerta, pero tampoco la ha abierto de par en par.
Perfil: versatilidad en el frente de ataque
Más allá de la incertidumbre contractual, Hernández aprovechó el espacio para describir sus características como futbolista y lo que podría aportar a cualquier equipo que lo contrate. Su zona preferida es el frente de ataque en su totalidad, aunque tiene una posición de elección.
"A mí me gusta jugar por todo el frente de ataque, pero si tengo que elegir una es a perfil cambiado por derecha. Y si el equipo necesita el retroceso, obvio, damos lo que necesita el equipo", indicó, subrayando su disposición táctica y su capacidad de adaptación.
El jugador también destacó que su evolución más significativa en los últimos tiempos no ha sido exclusivamente futbolística: "Físicamente estoy bien, sano y estoy apto para jugar. Creo que en lo que más he evolucionado ha sido en la parte humana y eso te hace mejorar el rendimiento, o por lo menos las decisiones. Hoy soy padre y eso me ha cambiado mucho la cabeza."
El futuro, abierto en dos frentes
El escenario actual para Diego Hernández tiene, entonces, dos caminos posibles. El primero pasa por Peñarol, el club donde se formó, el más grande del país según su propia definición, y la opción que le permitiría no separarse de su familia. El segundo apunta al exterior, con opciones que su representante todavía está evaluando y que el jugador no descarta en absoluto.
Mientras tanto, el delantero sigue sumando kilómetros bajo la supervisión de un preparador físico privado, manteniendo su nivel y esperando que el mercado le dé una respuesta concreta. A sus 26 años, con experiencia acumulada en cinco clubes de cuatro países (Uruguay, Brasil, México y Chile) y una madurez personal reforzada por la paternidad, Hernández sabe que el momento de decidir llegará. Solo resta saber de qué lado caerá la balanza.
LTU
AZE
AUT
KVX
DEN
WAL
GIB
AND
SRB
NED
GER
GRE
ISR
IRL
NOR
POR
CHN
NZL
MLT
LIE
BOL
PAR
CLB
MIA
PUM
ASL
LEO
FCJ
NCX
CFA
AUR
MAR
GUY
CAY
HAI
CRC
CUW
NCA
DMA
PUR
TRI
DOM
ALM
NUE
ATL
AGR
DEB
FER
AND
MOR
MIT
STE
PAT
SAM
MAI
TEM
MID
TRI
RCO
GOD
GTI
ATR
GJU
SMT
SBH
ALT
STU
FAK