FutbolPublished 4 months ago 6 min read

Gigliotti critica a Bielsa, defiende a Suárez y revela su sueño de dirigir a Nacional

El ex delantero argentino, ídolo del Club Nacional de Football, habló sin filtros sobre su retiro del fútbol profesional, su postura contraria al estilo del técnico de la Selección Uruguaya y su ambición de convertirse algún día en entrenador del conjunto tricolor.

Emmanuel Gigliotti, el "Puma" que marcó una época en el Club Nacional de Football con su olfato goleador y su identificación con la camiseta tricolor, rompió el silencio para hablar de tres temas que generan debate en el fútbol uruguayo: su retirada definitiva como futbolista, su visión crítica sobre el modelo de juego y la conducción de Marcelo Bielsa, y el futuro que imagina para sí mismo como entrenador, con Nacional como destino soñado.

El sueño de dirigir a Nacional

El delantero de origen argentino, que vistió la camiseta del Parque Central en varias etapas y conquistó el corazón de la hinchada bolso, no escondió sus ambiciones dentro del mundo del management futbolístico. Su nombre ya circula en los pasillos del fútbol rioplatense como un técnico en formación con ideas propias, y él mismo confirmó que su destino ideal tiene nombre y apellido.

"Una cosa es lo que uno desea y otra lo que puede llegar a suceder en una primera experiencia. A veces no tenés la posibilidad de elegir, pero el lugar perfecto sería Nacional. En algún momento lo voy a dirigir, me encantaría, pero a su debido tiempo", aseguró el Puma, dejando en claro que sus aspiraciones no son impulsivas sino parte de un plan meditado.

Gigliotti también adelantó el sello que quiere imprimirle a sus equipos, un sello que no es casual y que en buena medida refleja la filosofía que él mismo vivió como jugador: "A mí me gusta el fútbol protagonista y Nacional es un equipo que debe ser protagonista". La frase resuena con fuerza en un club que históricamente ha exigido propuesta ofensiva y dominio del juego como condición de identidad.

No es bielsista: sus reparos al "Loco"

Uno de los pasajes más llamativos de sus declaraciones fue el posicionamiento claro y directo frente a la figura de Marcelo Bielsa, el técnico rosarino que conduce a la Selección de Uruguay y que genera adhesiones y rechazos casi en la misma proporción en el Río de la Plata. Gigliotti fue respetuoso, pero también contundente.

"No soy bielsista, admiro su trayectoria y que sostuvo procesos largos. Los equipos que él conduce generalmente son protagonistas, pero no soy fanático de su estilo o de su manera de conducir", explicó el Puma. La distinción que traza es relevante: reconoce los méritos del Loco en cuanto a consistencia y a la construcción de equipos con identidad clara, pero no comparte sus métodos ni su filosofía de manera integral.

La trayectoria de Bielsa, efectivamente, habla por sí sola. Desde su etapa en Newell's Old Boys a comienzos de los años 90, pasando por sus ciclos al frente de la Selección Argentina, el Athletic Club de Bilbao, el Olympique de Marsella y el Leeds United, el rosarino construyó un sistema de juego reconocible en cualquier parte del mundo, basado en la presión alta, la intensidad y el protagonismo colectivo. Sin embargo, ese mismo modelo ha generado debates sobre su desgaste físico en los jugadores y sobre la rigidez táctica en determinados contextos competitivos.

El caso Suárez: fútbol de momentos

Gigliotti también se adentró en uno de los temas más sensibles del fútbol uruguayo reciente: la decisión de Bielsa de no convocar a Luis Suárez para el último Mundial. La exclusión del histórico goleador celeste generó una fractura de opiniones en Uruguay, y el Puma no dudó en exponer la suya.

"Luis Suárez es un tipo especial. Entiendo los procesos, pero el fútbol y los Mundiales son mucho de los momentos, así lo pienso yo. Si vos ves la carrera de Luis, obvio que no es el del Barça, pero está en actividad, haciendo goles, y sabés que la pelota le cae", reflexionó Gigliotti.

El argumento del Puma apunta a uno de los debates más clásicos del fútbol de alto rendimiento: el peso de la experiencia y la jerarquía individual frente a la lógica de un proceso colectivo. Suárez, con más de 600 goles como profesional y una carrera que lo ubica entre los delanteros más letales de la historia del fútbol sudamericano, siguió anotando con regularidad incluso en sus últimas temporadas, lo que alimentó la polémica sobre si su exclusión fue una decisión técnica o el reflejo de una filosofía que prioriza el sistema por encima de las individualidades.

Un retiro sin nostalgia por la pelota

Más allá de los debates ajenos, Gigliotti habló de su propia realidad con una honestidad que sorprendió. El delantero reconoció que su etapa como futbolista profesional llegó a su fin de manera natural, aunque el proceso final no estuvo exento de dificultades.

"No extraño jugar al fútbol, de hecho no lo vengo haciendo ni con amigos. Extraño el entorno, la concentración, ir a entrenar. El jugar no lo extraño, para nada. En el último tiempo no podía competir y me costó disfrutarlo", sentenció el Puma.

La declaración desnuda una de las realidades más duras del deporte de élite: el momento en que el cuerpo ya no responde a las exigencias del nivel competitivo. Para un delantero cuya identidad estuvo siempre ligada al gol, a la velocidad y a la disputa en el área, no poder competir al máximo nivel equivale, en cierta forma, a dejar de ser quien uno fue. Gigliotti lo asume con madurez y sin dramatismos.

Lo que sí extraña, y eso resulta revelador para entender su perfil, es el entorno: la concentración previa a los partidos, la rutina del entrenamiento, la dinámica grupal. Son precisamente los elementos que más necesita un entrenador para construir un equipo. En ese sentido, su transición al mundo técnico no luce como una salida de emergencia, sino como una continuidad lógica de alguien que siempre entendió el fútbol desde adentro.

La carrera de Gigliotti como jugador incluyó pasos por clubes de Argentina, México y Uruguay, con Nacional como su gran referencia afectiva. Sus números en el fútbol uruguayo lo colocaron entre los delanteros más efectivos de su generación en el Parque Central. Ahora, con la libreta de técnico en mano y un proyecto claro en la cabeza, el Puma prepara su siguiente capítulo. Y según él mismo, ese capítulo tiene como escenario ideal el club que lo convirtió en ídolo.

Comments 0

With your Google, Facebook or Apple account.
We use cookies to improve and personalize your experience on our site. For more information, read our privacy policy.Accept