FIFA World Cup 2026Published 3 months ago 5 min read

Moriyasu lleva a Japón al duelo con Brasil en los 16avos del Mundial 2026 con la memoria del histórico amistoso

El seleccionador japonés compareció en el NRG Stadium de Houston para repasar la hoja de ruta de los Samurái Azul ante la Canarinha, con la remontada del amistoso de 2024 como referente y la lección de Qatar 2022 en los penales como asignatura pendiente.

Hajime Moriyasu compareció este domingo ante los medios de comunicación en el NRG Stadium de Houston con el semblante sereno de quien ya ha cruzado fronteras que antes parecían infranqueables. A pocas horas del partido de dieciseisavos de final del Mundial 2026 entre Japón y Brasil, el seleccionador nipón repasó con detalle la preparación de sus jugadores, el valor histórico de la victoria en el amistoso del año pasado y los planes específicos ante un posible desempate desde los once metros.

Un amistoso que cambió la mentalidad

El punto de partida de toda la conferencia de prensa fue el amistoso que ambas selecciones disputaron en 2024, en el que Japón venció 3-2 a Brasil después de remontar un marcador adverso de dos goles. Fue la primera victoria de los Samurái Azul frente a la Canarinha en toda la historia del fútbol japonés, un hito que, según Moriyasu, transformó la psicología del grupo.

"El año pasado disputamos un amistoso con Brasil y le ganamos. Es algo que nunca habíamos conseguido antes, una victoria contra Brasil, y fue algo histórico. Ahora para nosotros es incluso más complicado."Hajime Moriyasu

El técnico subrayó, no obstante, que la dificultad del encuentro de este lunes supera con creces a la de aquel amistoso. Brasil llegará al NRG Stadium con una motivación extra tras haber sido derrotada en ese precedente y con el peso propio de los octavos de final de una Copa del Mundo. "Pensamos que va a ser un partido muy intenso", advirtió. "El partido va a ser complicadísimo, pero intentaremos ganar y lo daremos todo."

Crecimiento colectivo y el ADN de un equipo globalizado

Moriyasu dedicó una parte importante de su intervención a describir la evolución del equipo durante el ciclo clasificatorio y la fase de grupos. A su juicio, varios jugadores han demostrado estar cómodos en los grandes escenarios, lo que refuerza la confianza del cuerpo técnico de cara al cruce con Brasil.

Uno de los aspectos que más destacó el seleccionador fue la internacionalización del fútbol japonés. Lejos de los tiempos en que la mayoría de los convocados militaban en la J-League, el actual plantel de Japón está repartido por las principales ligas del planeta. Moriyasu considera que ese salto cualitativo sitúa al equipo en condiciones de competir de igual a igual con las potencias mundiales en cuatro vertientes clave: rapidez, fuerza física, toma de decisiones y calidad individual.

En ese contexto, el técnico nipón rindió un elogio explícito a la figura de Zico, el legendario mediocampista brasileño que entrenó a la selección japonesa entre 2002 y 2006 y cuya influencia en la profesionalización del fútbol de ese país sigue siendo reconocida décadas después. "Estoy orgulloso por el legado que nos ha dejado Zico en cuanto a la profesionalización del fútbol japonés", afirmó Moriyasu.

La desventaja del descanso y la gestión del calendario

El seleccionador reconoció abiertamente que Japón llega al duelo con un día menos de recuperación que su rival. Mientras Brasil dispuso de 4 días de descanso desde su último compromiso de la fase de grupos, los nipones solo contaron con 3 días. Sin embargo, Moriyasu restó dramatismo a esa circunstancia.

"Ya sabíamos cuál iba a ser el calendario, éramos conscientes", señaló, dejando claro que el equipo no utilizaría ese factor como excusa ni alteraría su planteamiento táctico en función de él. La filosofía del juego japonés, dijo, permanecerá intacta independientemente del rival o de las condiciones previas al partido.

La lección de Qatar 2022: los penales, esta vez bajo control

Si hay una herida que todavía escuece en el vestuario japonés es la eliminación en los octavos de final del Mundial de Qatar 2022 ante Croacia, resuelta en la tanda de penales tras un empate sin goles en el tiempo reglamentario y en la prórroga. Aquella noche, los Samurái Azul fallaron tres de sus cuatro lanzamientos y quedaron fuera de la competición pese a haber realizado una de las mejores fases de grupos de su historia, con victorias ante Alemania y España.

"En la última Copa del Mundo, en el partido contra Croacia perdimos en la tanda de penales. No pudimos avanzar. Nos hemos preparado respecto a quienes podrían ser los lanzadores. Esta vez yo tomaré las decisiones sobre quién va a lanzar."Hajime Moriyasu

La declaración es relevante porque implica un cambio de enfoque respecto a Qatar, donde la gestión de los lanzadores en esa tanda fue objeto de críticas. Moriyasu asumió públicamente la responsabilidad de las decisiones en ese apartado, señal de que el equipo llega a Houston con un protocolo definido para ese escenario.

La ambición máxima: ganar el Mundial

Más allá de los análisis tácticos y las advertencias sobre la dificultad del partido, Moriyasu cerró su intervención con una declaración de intenciones que no dejó lugar a la ambigüedad. Para Japón, el objetivo no se limita a superar a Brasil ni a llegar a cuartos de final. "Ganar el Mundial es algo al que tenemos que aspirar, incluso en esta Copa del Mundo", concluyó el técnico.

La selección japonesa busca así escribir un nuevo capítulo histórico. Con la remontada de aquel amistoso como combustible emocional, con una plantilla consolidada en las mejores ligas del mundo y con el recuerdo de Qatar como acicate, los Samurái Azul salen al NRG Stadium a demostrar que el fútbol asiático ya compite en la élite absoluta del juego.

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