FutbolPublished 11 months ago 5 min read

Ricardo Centurión, acusado de agredir a un árbitro en Bolivia: podría ser suspendido hasta seis meses

El mediocampista argentino de Oriente Petrolero enfrenta un proceso disciplinario tras ser señalado por el árbitro Herland Salazar de haberlo empujado y rasguñado durante su expulsión en la derrota 5-1 ante GV San José.

Ricardo Centurión volvió a quedar en el centro de la polémica. El enganche argentino, que milita en Oriente Petrolero desde abril de este año, afronta una acusación formal de agresión a un árbitro en la primera división de Bolivia y podría recibir una sanción de hasta seis meses sin actividad futbolística si el Tribunal de Disciplina de la federación boliviana confirma los hechos denunciados.

La expulsión y el informe arbitral

El incidente se produjo el pasado 26 de octubre durante el partido que enfrentó a Oriente Petrolero con GV San José, encuentro que el conjunto de Santa Cruz de la Sierra perdió por un contundente 5-1. En ese contexto adverso, Centurión recibió la tarjeta roja del árbitro Herland Salazar, y lo que ocurrió a continuación es el núcleo de todo el proceso disciplinario.

En su informe oficial, Salazar describió con detalle los motivos de la expulsión inicial: "Conforme señala el informe arbitral, fue expulsado por proferir lenguaje grosero ofensivo y humillante contra el árbitro expresando lo siguiente: 'sos un atrevido, soberbio, que te pensás que sos, cagón, que no podés cobrar una, después lo miras al 4to árbitro y te reís', infringiendo el artículo 52". Sin embargo, el colegiado no se limitó a reportar las palabras del jugador. Según el relato de Salazar, la situación escaló hasta la violencia física: "Me agrede físicamente con un empujón en el rostro y me rasguña la cara".

Es precisamente esa segunda parte del informe, la que describe una agresión física concreta, la que convierte el caso en un asunto de máxima gravedad dentro del reglamento disciplinario boliviano. Una infracción de esa naturaleza, de quedar comprobada, puede acarrear la suspensión más severa contemplada para este tipo de conductas: seis meses fuera del fútbol.

El video y la defensa del jugador

En las redes sociales circuló rápidamente un video del momento de la expulsión. Las imágenes muestran a Centurión visiblemente encendido tras recibir la tarjeta roja, rodeado por sus propios compañeros y por otros actores del partido. No obstante, la aglomeración de personas en torno a los protagonistas hace difícil establecer con claridad si el empujón al rostro y los rasguños que denuncia Salazar efectivamente ocurrieron tal como los describe.

Esa ambigüedad visual fue el punto de partida de la defensa del argentino. Según trascendió, Centurión aportó al Tribunal de Disciplina una grabación propia del incidente con la que pretende demostrar que no hubo agresión física de su parte hacia el árbitro. La estrategia busca contrarrestar directamente el relato de Salazar y evitar la sanción más dura.

Sin embargo, la reacción del Tribunal ante esa evidencia no fue del todo favorable al jugador. En un comunicado oficial, el organismo señaló una contradicción en el material aportado: "Se observa un empujón de pecho a pecho y sin apreciarse rasguños o golpes en el rostro". La distinción es relevante: el video podría confirmar un contacto físico, aunque no necesariamente en la forma exacta descrita por el árbitro. El Tribunal fue claro en que el expediente sigue abierto: "Se analizará la conducta y su posible sanción conforme a las reglas de aplicación del proceso sumario deportivo".

Los números de Centurión en Bolivia

La situación sorprende en un contexto en el que el rendimiento deportivo de Centurión en Oriente Petrolero había sido, cuando menos, notable. Desde su llegada al club de Santa Cruz de la Sierra en abril de 2024, el mediocampista acumula 28 partidos, con un registro de 8 goles y 4 asistencias, cifras que lo ubican como uno de los futbolistas más determinantes del equipo.

Su trayectoria previa habla de un jugador de jerarquía que no siempre supo administrar su carácter dentro de las canchas. Centurión vistió las camisetas de clubes como Racing Club y Vélez Sársfield en Argentina, y su carrera estuvo marcada tanto por destellos de talento individual como por episodios de indisciplina que limitaron su proyección en el fútbol de mayor nivel.

Un proceso que aún no tiene resolución

El Tribunal de Disciplina de Bolivia no ha emitido todavía una sanción definitiva. La resolución del caso se espera en los próximos días, y el abanico de posibilidades sigue abierto. Entre los factores que pesarán en la decisión final figuran:

  • La veracidad y consistencia del informe arbitral de Herland Salazar.
  • El análisis de los videos disponibles, incluido el aportado por la defensa de Centurión.
  • Los antecedentes disciplinarios del jugador dentro de la competición boliviana.
  • La interpretación del reglamento en torno al artículo aplicado y la graduación de la sanción.

Lo que está en juego es considerable. Una suspensión de seis meses dejaría a Centurión fuera del fútbol hasta bien entrado el primer semestre de 2025, afectando de manera directa a Oriente Petrolero en su planificación deportiva. El club, por su parte, no ha emitido declaraciones públicas sobre el proceso disciplinario en curso.

El caso pone de relieve, una vez más, los riesgos que enfrenta un futbolista cuando su reacción ante una decisión arbitral cruza la línea de lo permitido, incluso en ligas que no están bajo el foco constante de los grandes medios. Bolivia, con su Tribunal de Disciplina activo y sus reglamentos claros, ha demostrado que no existe impunidad por el nombre ni por la trayectoria previa de quien infringe las normas del juego.

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