¿Por qué las mujeres decidimos sufrir por unos "Sí" y por otros "No"?

Joseph McDermott - http://www.illustrationweb.us/artists/JosephMcDermott/view

Después de los veinti-tantos empiezas a acumular sabiduría en cuanto a lo amoroso, tu perspectiva de con quién quieres o no estar se va clarificando conforme pasa el tiempo.

Hoy me reuní en el famoso Crepes & Waffles con unas amigas, a las que lastimosamente no veo muy seguido, con el fin de ponernos al día en temas varios. Luego de abordar someramente temas de trabajo, familiares y demás, llego el tema de temas, el que no puede faltar cuando te reúnes entre amigas, el tema conflicto: Los chicos.

Hace un tiempo, recuerdo, cuando pedías consejo a tus amigas o les contabas acerca de una relación en decadencia la pregunta clave era: ¿qué hice mal? Ahora, más adultas, más consientes, más centradas y más inteligentes emocionalmente, la pregunta a tus amigas se modifica y pasa a ser: ¿por qué lo hacen todo mal? (...) ya no somos nosotras quienes nos damos golpes de pecho cuando algo acaba, eso dejémoslo a los melodramas, que no se actualizan en el comportamiento femenino y siguen victimizándonos y minimizándonos, ahora el problema radica en que no encontramos a alguien que esté a la altura; el que empieza siendo encantador termina siendo objeto de nuestro fastidio en algo menor a una salida, quizá con una simple conversación vía whatsapp nos damos cuenta de su total pendejez.

¿Qué pasa hoy en día? ¿Nos hemos vuelto más exigentes o ellos se han vuelto más idiotas? Acaso hay alguien que pueda dar respuesta a este gran interrogante.

Me devuelvo un poco y contextualizo, somos 3 chicas reunidas en una mesa, degustando un crepe dulce con helado, mientras elucubramos acerca del difícil proceso de deshacerse de un sujeto que no te interesa en lo más mínimo, o del sujeto que en un inicio te gusto y que luego de un par de situaciones te dejo claro que era medio lelo... y el problema cuando este segundo caso se presenta es que, llevada por falsas apariencias, le das a entender al susodicho que te agrada, qué pasa después: ay, amiga, ¡estás en problemas! Pues los sujetos no se dan cuenta de la rápida transición que haces del agrado a la repulsión cuando te das cuenta que no eran en absoluto lo que pensabas. Y nosotras, sin ánimo de hacerlos sentir mal, intentamos dar señales de que queremos que nos dejen en paz, señales o que no entienden o que ignoran, o simplemente, señales que su idiotez (recién descubierta por ti) no les deja procesar para dejarte seguir tu camino.

Ahora, hay otro caso, y es un caso grave, que aunque conforme creces pasa menos, igual se sigue presentando: cuando un sujeto te hace sufrir.

La cuestión ahora pasa a ser compleja, ¿por qué intentas huir de unos, mientras te aferras a otros? ¿Acaso tienen algo especial? -Quizá. Pero qué es.

Es difícil aclarar qué es exactamente lo que te encanta de un sujeto, así que empezaré por lo obvio, seguramente su apariencia es de tu agrado, y un chico que te parece guapo siempre tendrá un punto a su favor, sin embargo, eso no es suficiente para tenerte moqueando por él, así que continuemos... quizá es buen amante, eso, mis queridas, siendo algo difícil de encontrar, es un punto que puede encadenarte, pero no sé si al punto de hacerte sufrir. ¿Entonces? Bueno, faltan puntos, quizá sea su intelecto. Un sujeto que por cada 10 libros que tú hayas leído él haya leído 20, eso, a mí, me hace caer rendida... y ese elemento es más arduo de encontrar que al buen amante, pero, esto es a nivel personal, no a todas las chicas les gustan tan intelectualoides, unas se fijarán en la billetera, otras en la apariencia, otras en el estilo, en los gustos, en los puntos en común, son muchos los factores, y si encuentras a uno que reúna varios de los puntos nombrados a su favor, fijo va a ser el hombre que tú quieres... Pero si él no está de acuerdo contigo y no te quiere, bueno, obvio eso te hará sufrir.

Como ven, es una situación poco conclusiva, pues no todas buscamos lo mismo, sin embargo hay factores en común, cosas en las que todas estamos de acuerdo, como por ejemplo, ninguna quiere a un sujeto que viva a las naguas de su mamá, que pase de los 30 y no se haya graduado o que esté a un nivel intelectual mucho menor que el tuyo, un sujeto en exceso intenso al que debas rendirle cuentas de qué haces cada fuckin' minuto, o uno que aparezca cada que le venga en gana; ningún extremo es bueno... y hay otros factores más subjetivos, como la forma de hablar, (me he alejado de sujetos por eso), por su desempeño sexual, si es muy pobre, te aburres, no hay de otra; el factor económico es importante y no porque seas interesada, simplemente es un indicador de qué tan exitoso o loser es tu chico, pues si nunca tiene un peso y tú sí, mi querida, eso  no durará mucho, siempre buscaremos alguien a nuestro nivel o por encima de él. También puede darse el caso del sujeto machista que quiere verte solo en casa haciendo oficio, o cosas así muy old school, que sin duda, ya no van con chicas como nosotras. En fin.

Bueno, este fue un pequeño intento de aclarar porque a veces nos tienen babeando y porque a veces no soportamos siquiera recibir un mensaje de su parte. Así las cosas, en ocasiones nos encantan y en ocasiones nos fastidian... la vida es incierta.

Dedicado a Vicky y Cami, sin su compañía no habría podido aclarar esto en mi mente.

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