Recuento de población penal afecta la asignación de recursos

Recuento de población penal afecta la asignación de recursos
Jerome Dillard, director estatal de la organización Expresos Organizados, posa para una foto en Milwaukee el 14 de noviembre del 2018. Dice que los distritos rurales donde se encuentran la mayoría de las prisiones se benefician de una manipulación electoral por la cual los reclusos son contados como residentes de esas localidades y no de los sitios pobres donde vivían. (AP Photo/Morry Gash)

MADISON, Wisconsin, EE.UU. (AP) — Cuando la Oficina del Censo cuente a los residentes de los barrios más pobres de Milwaukee, ignorará a un importante segmento: el de los que están presos.

En estos barrios predominantemente negros, con índices de encarcelación que figuran entre los más altos de la nación, la vieja política de contar a los presos como residentes de los sitios donde cumplen sus condenas disminuye las posibilidades de sus localidades de conseguir poder político.

“Cuando no cuentas a todos en el censo, pierden dólares que hubieran podido ir a servicios que pueden ayudar a remediar la pobreza”, dijo el representante estatal David Bowen, un demócrata que coauspicia un proyecto de ley que busca poner fin a la manipulación de la población carcelaria con fines electorales.

Los demócratas afirman que el sistema desvía recursos de centros urbanos tradicionalmente liberales --en los que viven los reos, que son desproporcionadamente negros e hispanos-- hacia zonas rurales, de población blanca, que tienden a votar por los republicanos, en las que generalmente se encuentran las prisiones.

“Desvían dinero artificialmente... a partir de algo que no refleja la realidad”, sostuvo el representante demócrata Mark Pocan, copatrocinador de una legislación que plantea cambios en las políticas del censo.

Los republicanos, no obstante, aducen que las localidades con prisiones necesitan fondos federales para cubrir los costos adicionales relacionados con los centros penitenciarios, como atención médica, policías y mantenimiento de carreteras.

“Esto conlleva muchos costos. No es sencillo tener una cárcel en tu comunidad”, manifestó el represenante estatal republicano T.J. Shope.

Shope representa la localidad de Florence, donde los reos constituyen dos tercios de su población de 30.000 habitantes.

Los estados, que son los que manejan los distritos electorales, pueden o no incluir a los reclusos en sus recuentos. Algunos estados controlados por los demócratas están sancionando leyes que prohíben el uso de la población carcelaria para elaborar distritos electorales. Ya lo han hecho Washington, Nevada, Nueva York, Maryland, California y Delaware.

Otros nueve, incluidos Wisconsin, Pensilvania y Nueva Jersey, analizan medidas de ese tipo.

Connecticut afirma en una demanda que usar reos con fines electorales, haciéndolos pasar por residentes de sitios donde nunca vivieron antes de ir presos, viola el requisito de un voto por persona de la 14ta enmienda a la constitución. Un tribunal federal de apelaciones dio lugar a la demanda.

El tema del conteo de presos está cobrando relevancia a medida que aumenta la población carcelaria en Estados Unidos, el país que más reclusos tiene.

La forma en que son contados los reclusos afecta la distribución de fondos. Con frecuencia aparecen como residentes de estados donde ni siquiera pueden votar porque no tienen residencia allí.

“Los distritos rurales se benefician enormemente de los individuos negros que son recluidos en penales de esas regiones”, expresó Jerome Dillard, director estatal de Expresos Organizados (Ex-incarcerated People Organizing), agrupación de Milwaukee que lucha por conseguir que los reos puedan votar.

Dillard, quien tiene 65 años, dice que estuvo preso en Wisconsin de 1992 a 1996 por usar un número del Seguro Social falso para abrir una cuenta de bancos. Aseguró que los reos a menudo no saben nada de la comunidad en la cual son contados y no ven los beneficios que reciben los residentes permanentes.

Paralelamente, los distritos donde vivían pierden población y representación política.

“Se juega con los números. Se permite que ciertos distritos tengan un poder que no corresponde al de su población”, declaró el representante demócrata David Crowley, copatrocinador de un proyecto que contaría a los reos en el últimos sitio donde vivieron.

La Oficina del Censo dijo que no piensa cambiar su política. En respuesta a cuestionamientos, dijo que emplea el concepto de “residencia habitual”, que alude al sitio “donde una persona vive y duerme la mayor parte del tiempo, que no es siempre su residencia legal”.

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El reportero de la Associated Press Scott Bauer colaboró en este despacho.

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