Destilería más importante de Venezuela lucha contra COVID-19

Destilería más importante de Venezuela lucha contra COVID-19
Botellas de alcohol antiséptico en la destilería de Santa Teresa, en La Victoria, Venezuela, el miércoles 1 de abril de 2020. (AP Foto/Ariana Cubillos)

LA VICTORIA, Venezuela (AP) — La destilería venezolana Santa Teresa ha levantado los ánimos durante generaciones con su ron rojo ámbar, el cual es famoso en todo el mundo por beberse lentamente sobre hielo o mezclado en cocteles como la Cuba Libre.

Ahora, la compañía está dedicando sus toneles de acero y torres de destilación al vapor en una hacienda de la época colonial cubierta por palmeras y plantaciones de caña de azúcar en el campo venezolano para luchar contra el brote del coronavirus.

La mayoría de su producción de ron ha cedido el paso al llenado de botellas de alcohol antiséptico, el cual es llevado a farmacias y convertido en desinfectante de manos, aumentando los suministros en medio de la crisis global que amenaza con sobrecargar al debilitado sistema hospitalario de Venezuela.

“Decidimos esta iniciativa porque siempre hemos acompañado a la comunidad y creemos en Venezuela”, comentó Deyanira Alfonzo, gerente de producción de Santa Teresa.

Alfonzo supervisa la ruidosa sala de empaquetado, donde las botellas hacen ruido mientras circulan por una cinta transportadora para ser llenadas con alcohol etílico. Son tapadas, etiquetadas y colocadas en cajas en un proceso que, señaló, se mantendrá el tiempo que sea necesario.

Generalmente, la destilería dedica 20% de su producción al alcohol antiséptico, pero eso fue aumentado a 60% días después de que la pandemia comenzó a azotar a Venezuela. Mientras la mayoría es enviada al mercado, la compañía dijo que está donando una gran porción a comunidades aledañas.

Los primeros dos casos de coronavirus en Venezuela se anunciaron el 13 de marzo. Las autoridades informaron que eso ha aumentado a por lo menos 143 personas infectadas, con tres muertes.

La crisis política y económica de Venezuela ha dejado a la nación particularmente vulnerable ante el coronavirus. Los trabajadores médicos dicen que la mayoría de los hospitales carecen de materiales básicos como jabón y agua, y que estaban mal equipados para manejar dolencias comunes, incluso antes de la pandemia.

Los residentes de Caracas se cubren la boca con una mascarilla cuando salen de sus casas en las mañanas para comprar alimentos, mientras que el resto del día las avenidas de la capital, que solían estar llenas de gente, se encuentran mayormente vacías.

Santa Teresa es una de las pocas empresas privadas de Venezuela, ubicada a cuatro horas en auto de Caracas, en La Victoria. Ha sido operada por la misma familia durante cinco generaciones, y actualmente está bajo el liderazgo de Alberto C. Vollmer, su presidente ejecutivo.

La marca más importante de la compañía, Santa Teresa 1796, fue creada para celebrar el negocio familiar que ha producido ron por más de dos siglos. Al igual que otras destilerías del mundo, se ha abocado a elaborar productos de alcohol para proteger la salud de la gente.

La destilería Serrallés de Puerto Rico está fabricando alcohol etílico y donándolo a los centros médicos de la isla. En tanto, la cervecera más grande de Brasil, Ambev, ha convertido una de sus cervecerías en las afueras de Río de Janeiro en productora de gel desinfectante de manos para donarlo a los hospitales públicos.

La Asociación de Whiskey Escocés dice que las compañías de bebidas que representa han prometido producir 50 millones de botellas de gel desinfectante de manos. En Estados Unidos, cerca de 600 destilerías producen desinfectante de manos para luchar contra el COVID-19, informó el Consejo de Bebidas Alcohólicas Destiladas del país (DISCUS por sus siglas en inglés).

Los últimos años han sido brutales para Venezuela, pero Santa Teresa ha capoteado las políticas del gobierno socialista que favorecían la cooptación de las empresas privadas en lugar de promover un mercado libre, lo cual hizo que la mayoría de las empresas extranjeras se retiraran del país, incluyendo los gigantes globales Kellogg, General Motors y ConocoPhillips.

En 2017, Santa Teresa fue criticada por aceptar un préstamo de 3 millones de dólares del gobierno venezolano, al tiempo que lograba seguir produciendo y comercializando su ron en todo el mundo.

Andrés Chumaceiro, director comercial de la destilería en Venezuela, dijo que la compañía pagó el préstamo, parte de una iniciativa del gobierno para promover los negocios privados en el país.

Chumaceiro señaló que Santa Teresa seguirá produciendo alcohol para paliar la escasez en Venezuela hasta que el brote sea vencido.

“Este es un proceso que apenas arranca”, puntualizó. “Y bueno, seguimos sumando esfuerzos y haciendo seguimiento diario a la situación”.

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Scott Smith está en Twitter como: @ScottSmithAP

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