Desestiman en Cuba radiofrecuencias en incidentes con EEUU

LA HABANA (AP) — Científicos cubanos desestimaron el martes un informe de sus pares en Estados Unidos, que atribuyeron a las radiofrecuencias la posible causa de un incidente de salud que afectó a diplomáticos. Asimismo, consideraron que la administración de Joe Biden mejoraría la colaboración y permitiría esclarecer el misterio, que fue el inicio de una escalada de hostilidad de Washington hacia La Habana desde 2017.

“La Academia de Ciencias de Cuba discrepa sobre la conclusión final acerca de las causas de los padecimientos, aunque reconoce que el reporte, preparado por un prestigioso panel de científicos, avanzó en definir la caracterización médica de los padecimientos”, dijo ante periodistas el presidente de esa institución, Luis Velázquez.

Velázquez recordó que recientemente un comité de las Academias Nacionales de Ciencias, Ingeniería y Medicina de los Estados Unidos (NASEM, por sus siglas en inglés) realizó un reporte que califica la exposición a ondas de radiofrecuencias como “el candidato más plausible” de los extraños síntomas sufridos por diplomáticos estadounidenses y algunos canadienses en Cuba.

El científico lamentó además que las afectaciones no se traten como un problema de salud, sino como una cuestión política.

Por su parte, el profesor de física de la Universidad de La Habana, Carlos Cabal, consideró que la línea investigativa de las radiofrecuencias es sólo una hipótesis.

La tensión por el incidente ocasionó el retiro de gran parte del personal diplomático de la embajada estadounidense en la isla en 2017 y una limitación en el de los canadienses poco después.

A la fecha se desconocen las causas reales por las cuales unos 40 diplomáticos de esas naciones sufrieron mareos, náuseas, pérdidas auditivas, baja concentración, visión borrosa y pérdida de memoria. Las especulaciones fueron desde armas sónicas hasta una conspiración urdida por los enemigos de una reconciliación entre La Habana y Washington. Otras ideas refirieron histeria colectiva o el efecto de pesticidas.

El hecho desató un alejamiento binacional propiciado por el presidente Donald Trump, cuya administración hizo explicito el interés de asfixiar económicamente a la isla presionando un cambio de modelo político poco afín a los intereses estadounidenses. Trump congeló además muchos proyectos de cooperación en materia de ciencia, tecnología o cultura iniciados por su predecesor, el demócrata Barack Obama, una política que ahora Biden prometió recuperar.

“Nos parecen que las posibilidades son buenas (con Biden)... ha declarado reiteradamente que él va a hacerle caso a la ciencia”, comentó por su parte el neurólogo Mitchell Valdés-Sosa. “Ni siquiera estamos pidiendo que se escuche a los científicos cubanos. Nosotros hemos hablado con científicos norteamericanos, del Reino Unido y toda esta patraña (de los ataques) se desarma”.

Para Valdés-Sosa, la politización, la falta de transparencia y que se “ha mistificado” el asunto entorpece el esclarecimiento de la situación.

Cuba reiteró en varias ocasiones que no hubo “ataques” y lamentó que Estados Unidos rechazara mostrar las investigaciones realizadas a su personal.

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Andrea Rodríguez está en Twitter como www.twitter.com/ARodriguezAP

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