Una liga, mil sueños: la revolución del béisbol femenino profesional en EE.UU.
La nueva Women’s Professional Baseball League promete derribar barreras históricas y dar visibilidad al talento oculto en los diamantes de Estados Unidos
Washington, D.C. presenció en agosto de 2025 un acontecimiento llamado a marcar un antes y un después en el deporte femenino: las pruebas de selección de la Women’s Professional Baseball League (WPBL), una liga profesional de béisbol exclusivamente femenina que se estrenará el próximo año. Durante cuatro intensos días en la Washington Nationals Youth Baseball Academy, jugadoras de todo el país —y de todas las edades— compitieron para ganarse un lugar en esta histórica iniciativa.
Un paso largamente esperado
En un país donde el béisbol es una tradición nacional, la falta de una liga profesional femenina ha sido una contradicción dolorosa durante décadas. Aunque existen estructuras semiprofesionales, ligas infantiles mixtas y excepcionales casos de mujeres compitiendo en ligas masculinas, la creación de una liga profesional femenina de alto nivel era una deuda pendiente con el deporte y con la igualdad de género.
El auge de la WPBL no ha surgido de la noche a la mañana. Responde a años de activismo, presión de organizaciones feministas y, sobre todo, a una creciente legión de jugadoras que no han dejado que la ausencia de oportunidades deportivas profesionales limite sus capacidades. Según datos de la Confederación Mundial de Béisbol y Sóftbol (WBSC), el número de mujeres participando en programas de béisbol aumentó un 32% en la última década.
Un legado que quiso borrarse, pero que resurge con fuerza
La historia del béisbol femenino en EE.UU. no es nueva. La All-American Girls Professional Baseball League (AAGPBL), inmortalizada por la película A League of Their Own ("Ellas Dan el Golpe"), operó entre 1943 y 1954 como una alternativa femenina durante la Segunda Guerra Mundial. Jugadoras como Dottie Kamenshek, Toni Stone y Connie Wisniewski demostraron que el béisbol no tenía género. Pero su éxito fue desestimado por el retorno de los hombres al campo profesional tras la guerra y los estereotipos patriarcales de la época.
El regreso de figuras legendarias como Maybelle Blair y Jeneane Lesko —exjugadoras de la AAGPBL— como asistentes y mentoras durante estos tryouts es un símbolo poderoso: una generación que luchó en silencio ve ahora cómo la historia les da razón. “Nunca pensé que viviría para ver esto otra vez,” declaró Blair con lágrimas en los ojos.
Búsqueda de talento: inclusiva, diversa y nacional
Las pruebas realizadas en Washington atrajeron a más de 300 aspirantes, con edades entre los 16 y los 35 años. Algunas venían de ligas universitarias de sóftbol, otras de torneos comunitarios de béisbol, y también hubo quienes habían entrenado por cuenta propia durante años.
La jornada estuvo marcada por una atmósfera de entusiasmo y compañerismo, aunque el desafío físico fue duro: lanzamientos de velocidad, práctica de fildeo, pruebas de agilidad, y partidos simulados al final del día. Cada pelotera tuvo la oportunidad de mostrar su talento ante un panel técnico conformado por exjugadoras, entrenadores universitarios y representantes de la liga.
El caso de Mo’ne Davis, exestrella mediática del Little League World Series 2014, fue de los más seguidos. Con 24 años, Davis aprovechó los tryouts para demostrar que sigue en plena forma. “Este es un sueño que muchas creíamos imposible. Ahora estamos aquí, y vamos a hacer que funcione”, dijo tras finalizar su presentación.
Una liga revolucionaria desde sus fundamentos
La WPBL se inaugurará oficialmente en la primavera de 2026 con seis equipos ubicados en ciudades como Washington D.C., Nueva York, Atlanta, Chicago, Denver y San Francisco. A diferencia de otras ligas femeninas que han replicado estructuras de sus homólogos masculinos, esta liga quiere construir algo nuevo: desde uniformes adaptados al confort de las jugadoras hasta una estructura de arbitraje y administración con amplia representación femenina.
Además, la liga incorporará políticas de salud mental, apoyo a la maternidad y becas académicas para las jugadoras, con el objetivo de construir un ecosistema que abrace las múltiples facetas de la vida femenina en el deporte profesional.
La periodista deportiva Claire Smith, ganadora del premio J.G. Taylor Spink, afirmó que este modelo puede redefinir el rol de las mujeres en el deporte norteamericano: “No se trata de replicar la MLB. Se trata de generar un nuevo espacio. Humano, ético y efectivo”.
El desafío económico: sustentar una liga femenina en EE.UU.
El éxito de la WPBL dependerá no solo del talento, sino también de su viabilidad económica. Aunque cuenta con el respaldo de la Major League Baseball como patrocinador oficial, gran parte del financiamiento provendrá de acuerdos individuales con patrocinadores, venta de merchandising y derechos de transmisión.
En ese sentido, la historia ha demostrado que la audiencia existe. La Women’s College World Series de sóftbol alcanza cifras de audiencia superiores a eventos de béisbol de minor league. La final de 2022 registró más de 2 millones de espectadores en ESPN (fuente: Nielsen Ratings).
Además, la narrativa inclusiva y socialmente relevante de la liga puede atraer alianzas estratégicas con marcas que buscan conectar con públicos más sensibles a temas como la equidad, la diversidad y empoderamiento femenino.
¿Un ejemplo para el resto del mundo?
La creación de la WPBL no sólo marca un hito local: también puede convertirse en inspiración para otras naciones. Actualmente, países como Japón, Cuba y Venezuela tienen equipos femeninos nacionales con alto rendimiento en torneos internacionales, pero sin ligas profesionales.
Rakyung Kim, una de las participantes en las pruebas, vino desde Corea del Sur: “Allá solo existe béisbol profesional para hombres y sóftbol para mujeres. Vine aquí porque quiero demostrar que nosotras también podemos jugar este deporte con excelencia y pasión.”
Desde la organización sin fines de lucro Baseball For All, su fundadora Justine Siegal —primera mujer coach en una liga profesional masculina— indicó que este es solo el comienzo de una transformación global: “Las niñas ya no necesitarán imaginar su lugar en este deporte. Lo van a tener.”
El futuro está en el diamante
Con la pretemporada fijada para comienzos de marzo de 2026, y el primer juego oficial previsto para abril, la WPBL entra ahora en su fase más importante: consolidar a sus talentos, construir vínculos con las comunidades locales y empujar una narrativa que no solo habla de béisbol, sino también de justicia social, inclusión y sueños colectivos.
En tiempos en los que tantas luchas por la igualdad parecen retroceder, el nacimiento de esta liga representa una victoria de las que se celebran con estruendo, golpes de bate y ovaciones de pie.
Porque como diría la histórica frase de “A League of Their Own”: “No hay llanto en el béisbol”. Pero en este caso, sí hubo. Y fueron de orgullo.