El precio de la energía sacude a Estados Unidos: entre la crisis de los recibos y la guerra política
Con las elecciones estatales en camino y los costos de luz disparados, la batalla por la energía enfrenta a demócratas y republicanos en una lucha crucial que afecta directamente los bolsillos de millones de votantes.
Una factura imposible de pagar
En Virginia y Nueva Jersey, dos estados clave con elecciones a gobernadores durante este año, un asunto domina las conversaciones en ferias, debates y reuniones vecinales: los altos costos de la electricidad. Los recibos no dejan de subir, a pesar de los esfuerzos de muchos ciudadanos por consumir menos.
Kim Wilson, residente en Virginia, resumió el sentir popular en un town hall titulado “Las facturas de energía son absurdamente altas”. “Suben sin parar y ya no sé qué más puedo hacer”, dijo. En Nueva Jersey, Herb Michitsch detalló que su factura alcanzó los 400 dólares mensuales, cuatro veces más que cuando se mudó hace cincuenta años.
El malestar es palpable. Una encuesta del AP-NORC Center for Public Affairs Research halló que para el 36% de los estadounidenses, el costo de la electricidad es una fuente importante de estrés.
La energía se convierte en un campo de batalla político
La crisis energética ha escalado hasta los discursos de campaña y debates de gobernadores. Los partidos políticos coinciden en que algo debe hacerse, pero difieren completamente en el cómo.
En Virginia, la carrera por suceder al gobernador republicano ha polarizado el debate energético. Por un lado, la demócrata Abigail Spanberger propone expandir la energía solar y eólica con proyectos como el parque eólico marino de Virginia Beach. Por otro lado, la republicana y actual vicegobernadora Winsome Earle-Sears desestima esas ideas: “¿Y cuando no haya sol ni viento, qué haremos, Abigail?”
En Nueva Jersey, el republicano Jack Ciattarelli culpa al partido demócrata por la subida de precios, acusando sus políticas verdes. Su rival demócrata, Mikie Sherrill, promete congelar tarifas y construir centrales más limpias y baratas. “Sé que mi oponente se burla de esto, pero hay que hacer algo ya”, declaró Sherrill.
Los centros de datos y la inteligencia artificial: un actor silencioso
La tecnología también tiene su parte de culpa en el aumento de los precios. La creciente demanda eléctrica proviene en buena parte del auge de los centros de datos, que consumen cantidades estratosféricas de energía.
Virginia, hogar del mayor mercado de centros de datos del mundo, está en el epicentro de esta transformación. Según Abigail Spanberger, deben enfrentar esta realidad “haciendo que estos centros paguen su parte justa”. Pero los republicanos lo ven de forma distinta: prefieren reducir regulaciones y apoyar fuentes tradicionales como el gas natural para sostener la carga.
Demócratas vs. republicanos: modelos climáticos en pugna
Esta disputa energética refleja algo más grande: las dos visiones opuestas de Estados Unidos sobre el cambio climático y el papel del gobierno en la transición energética.
- Demócratas: Favorecen la energía renovable, subsidios verdes y más regulación para mitigar el cambio climático.
- Republicanos: Prefieren mantener un enfoque basado en el mercado, con menos regulación y dependencia de recursos existentes como el gas y el petróleo.
Donald Trump calificó el cambio climático como un “engaño” y apoya el carbón y el gas como solución. Esto se refleja en las campañas republicanas, que buscan revivir fuentes tradicionales criticando el costo oculto de las renovables.
ExxonMobil y Chevron: ganancias récord, dolor popular
Mientras las familias enfrentan facturas impagables, las grandes petroleras han reportado ganancias multimillonarias.
ExxonMobil anunció utilidades de 7.550 millones de dólares en el tercer trimestre del año. La producción neta fue de 4,7 millones de barriles de petróleo por día, con récords en Guyana y la Cuenca Pérmica. Chevron tampoco se quedó atrás, reportando 3.540 millones en beneficios.
Los altos ingresos se explican en parte por nuevos conflictos geopolíticos. Nuevas sanciones impuestas por EE.UU. al sector petrolero ruso dispararon los precios del crudo en octubre. La OPEP+ también decidió elevar la producción para estabilizar precios, pero los incrementos son muy leves ante una demanda global creciente.
Estos datos muestran que el sistema energético global sigue dominado por el petróleo, a pesar de los esfuerzos por la transición ecológica.
¿Quién está financiando a quién?
En Virginia, el fondo pro-energía limpia Clean Virginia ha respaldado a todos los candidatos demócratas, una decisión sin precedentes. En el otro bando, la poderosa Dominion Energy —la mayor empresa eléctrica del estado— ha financiado a los candidatos republicanos.
El líder de la minoría republicana en la Cámara de Virginia, Terry Kilgore, intentó sin éxito modificar la Ley de Economía Limpia del estado, la cual exige eliminar la producción energética basada en carbono para 2045. “Si las tarifas suben más, mucha gente en mi región no podrá pagarlas”, advirtió.
Nueva Jersey: el campo de batalla eólico
El gobernador demócrata Phil Murphy impulsó con entusiasmo el desarrollo eólico en las costas del estado, pero los desafíos no tardaron en aparecer. Un importante proyecto de energía eólica fue cancelado recientemente por la compañía danesa encargada, debido a problemas logísticos y financieras.
Jack Ciattarelli ha usado esto como evidencia del “fracaso” del enfoque demócrata. “La electricidad está en su punto más alto”, repite en debates. Propone retirar a Nueva Jersey del bloque regional de comercio de emisiones (RGGI), al cual el gobernador Murphy había reincorporado al estado.
Lo que está en juego en las elecciones
Más allá de las figuras políticas o lealtades partidistas, estas elecciones ofrecen una radiografía certera del malestar ciudadano. La energía ha superado la categoría de tema ambiental para convertirse en una cuestión cotidiana de supervivencia económica.
Evan Vaughn, director de MAREC Action, lo resume así: “Los votantes deberían evaluar quién puede estabilizar los precios incorporando más generación eficiente. Esto será la clave para la asequibilidad”.
Herb Michitsch, quien apoya a la candidata demócrata Sherrill en Nueva Jersey, explicó su decisión: “Ella sí está dispuesta a cambiar las cosas. Necesitamos un cambio. Y creo que ella lo representa”.
En definitiva, lo que en el papel parece una contienda estatal, es en realidad un referéndum nacional sobre el tipo de país —y planeta— que Estados Unidos quiere construir.
