Bajas y apuestas: cómo Tampa Bay, Cleveland y Baltimore reconfiguran sus rosters
Entre renuncias millonarias y renovaciones estratégicas, tres franquicias de la MLB acomodan sus piezas clave con la mirada puesta en el 2026
La transición silenciosa de la postemporada
Con la temporada de la MLB finalizada y las gerencias deportivas ajustando sus piezas para el futuro, los movimientos recientes de los Tampa Bay Rays, Cleveland Guardians y Baltimore Orioles ofrecen una ventana fascinante a las decisiones estratégicas que marcan un roster competitivo. Desde la no renovación del cerrador Pete Fairbanks hasta la apuesta continua por Andrew Kittredge en Baltimore, estos cambios son más que simples transacciones: son declaraciones de intenciones.
Tampa Bay Rays: el dilema del bullpen y la apuesta por el poder
Los Rays sorprendieron al no ejercer la opción de $11 millones sobre el lanzador Pete Fairbanks, quien a pesar de registrar 27 salvamentos en 32 oportunidades este 2025 y mantener una respetable ERA de 2.83, pasará a la agencia libre. Fairbanks, quien había sellado un contrato de $12 millones por tres años a principios de 2023, tendrá una compensación de $1 millón por el buyout.
“Fairbanks ha sido uno de los brazos más fiables en el bullpen de Tampa en los últimos años”, comentó Jon Morosi, analista de MLB Network. “Pero los Rays, conocidos por su enfoque analítico en cuanto a valor y rendimiento, han optado por no comprometerse con una cifra elevada en un lanzador de 32 años con historial de lesiones.”
En cambio, decidieron renovar por $11.5 millones a Brandon Lowe, quien tuvo una sólida temporada bateando .256 con 31 cuadrangulares y 83 carreras impulsadas. Firmado en 2019 por $24 millones a seis años, este jugador de cuadro representa uno de los bates más constantes del equipo de Kevin Cash y una pieza vital en una alineación joven y versátil.
A Lowe se le suma el infielder Taylor Walls, cuya opción de $2.45 millones fue activada. Aunque tuvo una campaña más discreta, su valor defensivo y versatilidad justificaron la renovación, más aún considerando que su buyout apenas representaba $50,000.
Los Guardians y su eterno romance con la rotación: goodbye Means
Cleveland continúa su búsqueda de estabilidad en su rotación de abridores. Esta vez el sacrificado ha sido John Means, a quien se le declinó la opción de $6 millones. El zurdo de 32 años no ve acción regular en Grandes Ligas desde abril de 2022, afectado por no una, sino dos cirugías Tommy John (en abril 2022 y junio 2024).
Aunque intentó una breve reaparición mediante siete aperturas de rehabilitación en ligas menores entre agosto y septiembre, su estado físico sigue siendo una incógnita. Su carrera en MLB incluye 63 juegos como abridor, con récord de 23-26 y ERA de 3.68, todos con los Orioles.
Means había firmado con Cleveland en febrero pasado por un salario base de $1 millón, pero los riesgos médicos terminaron pesando más que cualquier posible retorno productivo.
Los Orioles entre estabilidad y poda: Kittredge sí, Mateo no
Quizá el movimiento más sorpresivo ocurrió en Baltimore, que ejerció la opción de $9 millones sobre el relevista Andrew Kittredge justo un día después de haberlo readquirido desde los Cubs por dinero en efectivo. A sus 35 años, Kittredge es un veterano confiable que en 2025 registró un ERA de 3.40 con cinco salvamentos y foja de 4-3, dividiendo su tiempo entre Orioles y Cubs.
Vale la pena recordar que Kittredge firmó un contrato de $10 millones por un año en enero, el cual incluía esta opción con un buyout de $1 millón. La decisión refleja una intención clara de los Orioles de reforzar su bullpen de cara a una futura postemporada donde se espera que tengan mayor protagonismo.
En contraste, el versátil pero inconsistente Jorge Mateo fue dejado en libertad al rechazarse su opción de $5.5 millones. Mateo, de 30 años, solo disputó 42 juegos este año debido a una inflamación en el codo izquierdo que lo apartó desde junio hasta septiembre. Su producción ofensiva fue pobre: promedio de bateo de .177, un cuadrangular y apenas tres impulsadas.
Aunque en las campañas anteriores Mateo había sido valioso tanto en el cuadro como en los jardines, su declive ofensivo y sus recurrentes problemas físicos terminaron desvalorizando su rol dentro del club.
Una offseason de decisiones audaces
Estos movimientos no son casuales ni impulsivos. En una liga donde el control financiero es tan importante como el talento puro, las franquicias toman decisiones calculadas. Firmar o dejar partir a un jugador puede representar la diferencia entre un éxito económico y un fracaso competitivo.
Los Rays, Guardians y Orioles están en diferentes etapas de competitividad, pero comparten una visión común: buscar el máximo valor posible por cada dólar invertido. Es una realidad que ha ganado fuerza en la era del análisis avanzado, donde nombres no tan reconocidos pueden entregar el mismo “WAR” (Wins Above Replacement) que un jugador estrella, por una fracción del salario.
Rumbo al 2026: ¿quiénes salieron ganando?
En el papel, Baltimore parece haber sido el más eficiente, consiguiendo un brazo confiable como Kittredge y liberándose de Mateo, quien no parecía estar al nivel necesario. Tampa mantiene a un bateador clave como Lowe mientras deja ir a un Fairbanks que podría generar dudas médicas o financieras. Cleveland, por su parte, se ve obligado a soltar a un lanzador con más interrogantes que certezas.
Ahora queda ver cómo se moverán estos nombres en la agencia libre. ¿Recibirá Fairbanks ofertas superiores en un mercado sediento de cerradores? ¿Volverá Means tras otra rehabilitación épica? ¿Se reinventará Mateo como utility player en algún equipo necesitado de profundidad?
La offseason recién comienza, y estas primeras piezas ya marcan el rumbo.
