El Papa Leo XIV y Abbas reavivan esperanza de paz en Palestina con un llamado al diálogo y la ayuda humanitaria

En un encuentro inédito, el Vaticano y Palestina retoman el impulso hacia una solución de dos Estados y denuncian la crisis humanitaria en Gaza

Un encuentro histórico en el corazón del Vaticano

El pasado jueves, el presidente palestino Mahmoud Abbas se reunió por primera vez con el Papa Leo XIV en la Ciudad del Vaticano. Durante una cordial plática de alrededor de una hora, ambas figuras destacaron la necesidad urgente de atender la crisis humanitaria en Gaza y reafirmaron su compromiso con una solución de dos Estados como vía para poner fin al conflicto en Medio Oriente.

Este encuentro marca un hito significativo no solo por ser la primera vez que ambos mandatarios se ven cara a cara, sino también por el contexto geopolítico en el que ocurre: casi un mes después de la entrada en vigor de un delicado alto el fuego en la Franja de Gaza, mediado por los Estados Unidos.

Una preocupación constante del Vaticano: Gaza y el respeto a los civiles

La postura del Vaticano sobre el conflicto israelí-palestino ha sido constante a lo largo de los años: el apoyo a una solución pacífica y duradera basada en la coexistencia segura entre dos Estados. “Es urgente prestar asistencia a la población civil en Gaza y poner fin al conflicto”, declaró el Vaticano en un comunicado oficial posterior a la reunión.

Ya en septiembre, el pontífice había manifestado ese compromiso frente al presidente de Israel. En palabras de Leo XIV, una paz real no puede alcanzarse sin justicia para ambas partes, y sólo con una solución que reconozca el derecho del pueblo palestino a su soberanía será posible la reconstrucción de una región constantemente golpeada por la violencia.

Una década del acuerdo entre la Santa Sede y Palestina

La ocasión también sirvió para conmemorar el décimo aniversario de la firma del “Acuerdo Global entre la Santa Sede y el Estado de Palestina”. Este tratado, rubricado en 2015 bajo el papado de Francisco, fue un importante reconocimiento del Vaticano al Estado palestino y reguló aspectos clave, desde el estatuto de la Iglesia Católica en Palestina hasta la protección de los lugares sagrados.

La Santa Sede fue una de las primeras entidades internacionales en reconocer oficialmente al Estado de Palestina tras la votación en la Asamblea General de la ONU de 2012. Este acto fue no solo un gesto diplomático, sino también moral, que solidificó los lazos entre ambas autoridades.

¿Quién es Mahmoud Abbas y por qué este encuentro es simbólico?

Mahmoud Abbas, también conocido como Abu Mazen, es presidente de la Autoridad Nacional Palestina desde 2005. Conocido por su postura diplomática, moderada frente a opciones más radicales como Hamas, ha sido uno de los principales defensores de la vía negociadora con Israel.

A lo largo de los años, Abbas forjó una relación cercana con el difunto Papa Francisco. Tras los ataques del 7 de octubre de 2023 por parte de Hamas y la rápida represalia israelí, Abbas y Francisco mantuvieron frecuentes contactos telefónicos, destacando la preocupación compartida por la creciente violencia y sus efectos sobre la población civil.

El actual encuentro con el Papa Leo XIV sella esa continuidad en la agenda humanitaria y de paz emprendida por ambos lados.

Diez años después: Palestina y la Iglesia Católica

Cabe recordar que el acuerdo de 2015 entre el Vaticano y Palestina fue ampliamente cuestionado por Israel, que lo vio como una toma de partido. Sin embargo, el documento fue más allá de lo simbólico, abordando la preservación del patrimonio cristiano en Tierra Santa, los derechos de los católicos palestinos y formas de cooperación bilateral.

Existen alrededor de 50.000 cristianos en Palestina, lo que representa aproximadamente el 1.2% de la población. Especialmente concentrados en Belén, Jerusalén Este y Ramala, este grupo ha sufrido las consecuencias del conflicto tanto como el resto de la población, y ve en la Iglesia Católica un aliado para su preservación.

Un Papa comprometido con los conflictos globales

El Papa Leo XIV ha hecho del diálogo interreligioso y la diplomacia una herramienta prioritaria. A solo meses de su nombramiento oficial tras la muerte de Francisco, ya ha discutido la crisis de los migrantes detenidos en EE.UU., el auge de la islamofobia en Europa y, por supuesto, el conflicto en Gaza.

Estos gestos buscan anclar nuevamente a la Santa Sede como actor dispuesto a mediar y dar voz a los sin voz. En el caso palestino, ese rol es aún más crucial, dado el estancamiento histórico en las negociaciones y el creciente desencanto popular con las potencias mediadoras tradicionales.

El peso del simbolismo: de la Basílica a la diplomacia

Durante su visita a Roma, Abbas también se desplazó a la Basílica de Santa María la Mayor para rendir homenaje al Papa Francisco, fallecido en octubre del año pasado. Este gesto fue valorado como un signo de continuidad y respeto a la figura que tanto trabajó por la paz en Medio Oriente.

La imagen de Abbas saliendo de los patios del Vaticano junto al Papa Leo XIV contrasta dramáticamente con las imágenes recientes de Gaza, devastada por los bombardeos. Ese contraste no hace sino aumentar la responsabilidad moral de los interlocutores en esta lucha por la paz.

La posición del Vaticano frente al derecho internacional

Desde el punto de vista legal, el Vaticano ha sido uno de los defensores más firmes del derecho internacional como base para cualquier resolución del conflicto. Tanto Francisco como Leo XIV han insistido en el respeto a las resoluciones de la ONU, el fin de la ocupación, y el cese de los asentamientos ilegales.

Además, han abogado por el reconocimiento internacional de Palestina como Estado soberano, equiparando su demanda con los valores universales de libertad, dignidad y paz sostenible.

Reacciones desde Oriente Medio

Analistas políticos en Ramala coincidieron en que esta reunión llega en un momento «estratégico» en el que la causa palestina parece haber sido opacada nuevamente por la realpolitik global. El llamado del Papa sirve, dijeron, como “un recordatorio a las conciencias dormidas” de Occidente.

En Israel, no hubo una reacción oficial inmediata, pero fuentes diplomáticas expresaron en privado su preocupación por un posicionamiento “excesivamente inclinado” hacia la causa palestina. Sin embargo, recordaron los “fuertes lazos” históricos entre el Vaticano e Israel, esperando que no se vean dañados.

Más allá de la retórica: ¿podrá haber un cambio real?

La pregunta sigue siendo si estos gestos diplomáticos alcanzarán a impulsar una nueva ronda de negociaciones. Con un Netanyahu cada vez más presionado por sectores de línea dura y una sociedad israelí aún traumatizada tras el ataque de Hamas en 2023, el margen de maniobra es escaso.

En la otra orilla, Abbas enfrenta retos internos, incluyendo la pérdida de popularidad, divisiones políticas con Hamas y una economía frágil. No obstante, su apuesta por el diálogo con el Vaticano parece buscar un nuevo respaldo moral que, aunque limitado, pueda desbloquear voluntades.

Un llamado a la comunidad internacional

Si algo quedó claro de este encuentro es que el Papa Leo XIV no quiere ser solo una figura ceremonial. Con su firme declaración en favor de la asistencia humanitaria y la paz, se suma al coro de voces que reclaman el fin de un conflicto que ya ha durado más de 75 años.

En esta encrucijada histórica, el eco del Vaticano podría, al menos, ayudar a rehumanizar una tragedia muchas veces reducida a cifras y geopolítica.

“La paz no es una utopía, sino una construcción colectiva”, escribió uno de los asesores papales en su cuenta de redes sociales tras la reunión. Tal vez aún existen manos dispuestas a construirla.

Este artículo fue redactado con información de Associated Press