Herbert, sin alas: Los Chargers frente al abismo sin su línea ofensiva titular

Con lesiones devastadoras en la línea ofensiva, los Chargers confían en la resiliencia de Justin Herbert antes de un duelo clave contra los Steelers

Un desafío titánico para Herbert

La NFL es una liga que constantemente pone a prueba la resistencia emocional y física de sus jugadores. Para Justin Herbert, mariscal de campo de los Los Angeles Chargers, la adversidad llegó de golpe en la forma de lesiones clave que arrasaron con su línea ofensiva titular. Primero fue Rashawn Slater, que se rompió el tendón rotuliano en agosto. Luego, Joe Alt, la prometedora elección de primera ronda, se lesionó el tobillo por segunda vez, sellando su salida del resto de la temporada.

Lo que comenzó como una campaña construida sobre la expectativa de tener una de las mejores líneas ofensivas de la NFL, hoy se ha transformado en una misión contrarreloj para recomponer la protección frente a una de las defensas más agresivas del campeonato: la de los Pittsburgh Steelers.

Steelers: una amenaza revitalizada

Los Steelers (5-3) vienen de una actuación dominante ante los Colts, donde consiguieron cinco capturas, dos balones sueltos forzados y seis pérdidas de balón. Es un renacimiento defensivo liderado por T.J. Watt y Alex Highsmith, quienes juntos sumaron tres capturas el domingo pasado.

“Coach Tomlin dice que los balones perdidos vienen cuando se está en la posición correcta con una técnica fundamental. La semana pasada lo conseguimos”, destacó Joey Porter Jr., esquinero de Pittsburgh.

Esto representa una pesadilla para una línea ofensiva que está improvisando a marchas forzadas.

¿Quién protegerá a Herbert?

Tras la lesión de Alt, los Chargers (6-3) deben decidir entre Trey Pipkins III, Austin Deculus, Jamaree Salyer y Trevor Penning quién ocupará los puestos de tackle izquierdo y derecho. Penning, recién adquirido desde los Saints en el cierre del mercado, entrenó tanto de lado izquierdo como derecho.

“Es como escribir con la mano izquierda en vez de con la derecha, todo cambia. Requiere tiempo y mucha práctica”, confesó Penning.

Penning fue una selección de primera ronda en 2022 y tiene experiencia en múltiples posiciones, lo que da cierta esperanza al equipo angelino. Pero adaptarse a una nueva ofensiva contra un equipo como los Steelers no es tarea sencilla.

Un Herbert limitado, pero aún peligroso

En 2021, Herbert mostró su potencial devastador ante los Steelers acumulando 382 yardas por pase y 90 por tierra, incluyendo un pase de touchdown de 53 yardas que selló la victoria 41-37. Pero el año pasado, una lesión lo obligó a salir en el tercer cuarto con el marcador empatado 10-10, lo que fue aprovechado inteligentemente por la defensa de Pittsburgh.

“Eso nos permitió esquematizar cosas que no haríamos con un QB completamente móvil. Fue una ventaja”, explicó Mike Tomlin, entrenador de los Steelers.

Esta vez, aunque Herbert está sano, su mayor desafío estará en sobrevivir al embate sin una línea confiable que lo proteja. Hasta ahora, el mariscal ha sido capaz de lanzar para más de 2,300 yardas y 18 touchdowns en la temporada, con un rating de pasador superior a 103.

Pittsburgh y su enfoque táctico defensivo

Una de las claves recientes para Pittsburgh ha sido la simplificación de asignaciones. La lesión de Deshon Elliott les obligó a mover fichas en la secundaria y colocar a Jalen Ramsey como safety fijo, con Kyle Dugger de complemento. El resultado ha sido una defensa más ordenada y menos propensa a los errores.

¿Puede sobrevivir el sistema ofensivo de los Chargers?

El sistema de ataque de Los Angeles se basaba en fortaleza en las trincheras, pero los daños obligan al coordinador ofensivo a rediseñar rápidamente con lo disponible. La versatilidad de Herbert representa una salvación, pero también lo expone al castigo físico.

“Mientras la temporada siga, la misión no cambia, pase lo que pase”, dijo Herbert esta semana.

Esta mentalidad será fundamental si los Chargers quieren mantenerse en la lucha por playoffs y evitar que una defensa como la de los Steelers arruine su temporada.

Las armas aéreas están listas

Uno de los aspectos a favor de los Chargers ha sido la profundidad de su cuerpo de receptores. Aunque Keenan Allen sigue siendo el principal objetivo, jugadores como Josh Palmer, Gerald Everett y el corredor Austin Ekeler han sido opciones constantes para Herbert.

Además, se espera que el uso de formaciones rápidas, slants y pases cortos sirva para compensar la falta de tiempo en el bolsillo.

La presión también está del otro lado

Si bien la gran atención está sobre cómo enfrentará Herbert esta nueva realidad, no hay que olvidar que la ofensiva de los Steelers tiene sus propias preguntas. A pesar de un buen balance general, su promedio de 20.4 puntos por partido se ubica cerca del promedio de la liga.

Sin embargo, hay algo destacable: nueve jugadores diferentes han anotado touchdowns por vía aérea esta temporada en Pittsburgh, y ocho tienen más de 100 yardas recibidas. Esto muestra diversidad y versatilidad, especialmente bajo la dirección del experimentado Aaron Rodgers y el diseño creativo de Arthur Smith.

El respeto de ambos lados

“Derwin James Jr. es el jugador que activa todo en la defensa de Los Ángeles. Puede hacer de todo, cubrir, taclear, presionar. Es impresionante”, comentó Rodgers.

Del lado contrario, Derwin James será esencial para contener a un Rodgers que si bien ya no está en su pico físico, mantiene esa peligrosidad estratégica y frialdad que lo ha colocado entre los grandes.

Lo que está en juego

  • Los Chargers tienen marca de 6-3 y están manteniéndose en la pelea en un competitivo Oeste de la AFC.
  • Pittsburgh, con 5-3, también pelea por su aparición en postemporada en una AFC Norte cargada de talento.

Una victoria para cualquiera de estos equipos no solo les daría impulso moral, sino también una posición estratégica en la carrera a enero.

El factor determinante

La clave del partido será clara: ¿cuánto tiempo podrán los Chargers dar a Herbert antes de que llegue la presión? Ante Watt, Highsmith y una defensa que ha encontrado ritmo, la respuesta dependerá de cómo se adapten los nuevos tackles. Es una prueba de fuego, tanto para jugadores como para entrenadores.

Lo que se viene para los Chargers puede marcar el rumbo del resto de la temporada. La resiliencia será su mejor aliada.

Este artículo fue redactado con información de Associated Press