El drama de los despejes: Especialistas bajo presión en la NFL

Entre despidos, movimientos tácticos y cambios en el plantel, la calidad y consistencia del juego de equipos especiales está redefiniendo estrategias en la NFL

La NFL 2025 ha mostrado que, más allá del brillo de mariscales de campo y receptores estelares, hay una unidad que puede definir el destino de una franquicia: los equipos especiales. En pocas semanas, tres historias ilustrativas han puesto a luz los desafíos, errores críticos y decisiones drásticas en esta área: el despido del coordinador de equipos especiales de los Las Vegas Raiders, el cambio de pateador en los Los Angeles Rams y la reinvención táctica de Jalen Ramsey en los Pittsburgh Steelers.

Raiders: cuando los equipos especiales cuestan partidos

La gota que colmó el vaso llegó en la derrota 10-7 frente a Denver, cuando Daniel Carlson falló un gol de campo de 48 yardas que habría empatado el partido con poco más de cuatro minutos por jugar. No fue un caso aislado: Carlson también erró un intento de victoria contra Chicago y un punto extra fundamental ante Jacksonville. Los errores han sido constantes y costosos.

Las consecuencias no tardaron en llegar: el coordinador Tom McMahon fue despedido y su asistente, Derius Swinton II, asumió como interino. Desde 2017, solo en dos temporadas (2019 y 2022), los Raiders no han hecho cambios a mitad de curso en su cuerpo técnico. Esto habla de una franquicia en continua incertidumbre, donde la falta de resultados genera presión constante.

“Tengo un gran respeto por Tom y su trabajo en esta liga, pero decidimos ir en otra dirección”, comentó el entrenador en jefe Pete Carroll en un comunicado.

La situación de Carlson es crítica: se encuentra en el último año de su contrato y su porcentaje de efectividad ha decrecido notablemente. Carroll fue tajante tras la última derrota: “Tiene que patear mejor. A él también le duele. Quiere hacer todos esos tiros”.

Rams: apuestas nuevas con "The Thiccer Kicker"

En Los Ángeles, los Rams decidieron hacer un cambio llamativo: sentaron a Joshua Karty y promoverán a Harrison Mevis como su nuevo pateador para enfrentar a los 49ers. Mevis, conocido como "The Thiccer Kicker" por su robusto físico (1.80 m y más de 110 kg), es célebre por su poderosa pierna y paso por la UFL con los Birmingham Stallions.

Sean McVay, entrenador en jefe, aclaró que Karty no ha sido despedido, pero considera que Mevis puede ofrecer una mejor solución en este punto de la temporada. El problema no ha sido solo el pateador: los bloqueos, la colocación y el ritmo de la unidad han sido deficientes.

“Siento confianza en Josh, pero esto se trata de quién nos da mejor chance de éxito en este momento”, dijo McVay.

Los números de Karty son duros: ha fallado tres goles de campo y le han bloqueado otros dos. Además, dos de sus puntos extra fallidos fueron bloqueados, una cifra superior al resto de la liga combinada. Como resultado, los Rams han traído también al veterano Jake McQuaide como nuevo long snapper, buscando restaurar la precisión en la ejecución.

Mevis hará su debut en la NFL en un contexto de máxima presión —un duelo divisional contra San Francisco— pero McVay parece optimista.

“Ha pateado en partidos importantes en su etapa universitaria. Creo que está listo”, aseguró McVay.

Ramsey: la reinvención silenciosa del esquinero estrella

Mientras los casos anteriores evocan caos y urgencias, la historia de Jalen Ramsey en los Steelers revela una madurez táctica pocas veces vista en la liga. Ante la oleada de lesiones en la secundaria de Pittsburgh, Ramsey aceptó —a propuesta de Mike Tomlin y el coordinador Teryl Austin— mudarse temporalmente a la posición de safety.

Este movimiento buscó equilibrar una defensa que, en semanas previas, fue arrasada por los brazos de Joe Flacco y Jordan Love. Ramsey, con siete selecciones al Pro Bowl y tres apariciones como All-Pro, no jugaba como safety desde su primer año en Florida State, más de una década atrás.

El resultado fue inmediato: ante Indianápolis, la defensa de Pittsburgh limitó a la ofensiva más anotadora de la liga a solo 20 puntos —la mitad en tiempo intrascendente— y obligó seis pérdidas de balón.

“Estoy en mi propio camino. No voy a seguir el camino de nadie”, respondió Ramsey al ser comparado con Rod Woodson, legendario jugador que también terminó como safety.

Ramsey destacó que, aunque el cambio fue desafiante, también ha sido estimulante desde el punto de vista mental. Sentarse con el grupo de safeties en las reuniones le ha abierto la mirada táctica del juego.

“Estoy aprendiendo cosas nuevas, otras formas de analizar el fútbol desde la perspectiva del safety. Ha sido genial”, confesó.

Aunque no planea hacer del rol de safety algo permanente, su disposición para dar ese paso ha elevado la moral del vestuario. Cam Heyward lo resumió de forma certera: “Su energía es contagiosa. Es un líder diferente, pero efectivo.”

El peso específico de los equipos especiales

Históricamente, los equipos especiales han sido vistos como un tercer plano respecto al ataque y la defensa. Pero en los últimos años, esa concepción ha cambiado. Las estadísticas son contundentes:

  • Cerca del 35% de los partidos cerrados en la NFL se deciden por una jugada de equipos especiales.
  • En 2023, se registraron más de 50 goles de campo bloqueados o fallados que inciden directamente en el resultado.
  • Jugadores como Justin Tucker (Ravens) o Harrison Butker (Chiefs) han sido pieza clave en victorias de postemporada.

A algunos pateadores y especialistas se les ha apodado como "asesinos silenciosos" por su capacidad letal en momentos clave. Sin embargo, cuando fallan, el peso del error se magnifica. Pocas posiciones en el deporte son tan ingratas: ninguna otra te puede convertir de héroe a villano en segundos más que un error de 40 yardas.

No es casualidad que los equipos con más estabilidad en equipos especiales sean también los más exitosos, como Kansas City o Baltimore. La planificación, talento y ejecución en esta área son, sin duda, una ventaja competitiva.

En ese sentido, veremos más movimientos e inversiones de franquicias dispuestas a corregir problemas visibles e invisibles en sus equipos especiales. Si se quiere competir al máximo nivel, cada centímetro cuenta, y eso incluye cada snap, cada despeje y cada intento de gol de campo.

Este artículo fue redactado con información de Associated Press