La cuenta regresiva para el Mundial 2026: ¿quiénes serán los últimos clasificados?
Con Italia y Bolivia en la pelea, los playoffs de la FIFA prometen emociones y polémicas en vísperas del sorteo final del torneo más global de todos.
Una nueva era para el Mundial: 48 equipos y un camino complejo hacia la gloria
El Mundial de la FIFA de 2026 marcará un antes y un después en la historia del fútbol. Por primera vez, el torneo se expandirá a 48 selecciones participantes, abriendo la puerta a nuevos protagonistas y sorpresas. Sin embargo, esta expansión también introduce un proceso clasificatorio más complejo, con playoffs intercontinentales y europeos que buscarán definir los últimos seis cupos para el torneo que se celebrará en Estados Unidos, Canadá y México.
El 20 de noviembre, en Zúrich, la FIFA realizará el sorteo de los brackets clasificatorios que delinearán este dramático cierre de eliminatorias. Y lo que está en juego no es menor: 16 selecciones europeas lucharán por cuatro plazas y seis equipos de otras confederaciones buscarán dos boletos a través de una feroz batalla intercontinental marcada por la emoción, la tensión política... e incluso la geopolítica.
Europa: Italia en el alambre
Una de las mayores sorpresas que podría presentar estos playoffs es la participación de Italia. A pesar de ser cuatro veces campeón del mundo, el combinado azzurro vive tiempos turbulentos. De confirmarse su presencia en estas eliminatorias, Italia deberá abrirse paso en uno de los cuatro brackets europeos que enfrentarán semifinales y finales a partido único. Un error, una mala tarde... y el sueño mundialista se esfuma.
Este nuevo formato genera un escenario sumamente competitivo. Doce equipos llegan como segundos de los grupos clasificatorios europeos, mientras que otros cuatro entrarán vía victorias en grupos de la Nations League, formato relativamente nuevo que gana cada vez más peso en el calendario de selecciones.
Teniendo en cuenta la actual clasificación, selecciones como Gales, Suecia, Ucrania o Bosnia podrían entrar en esta vía, lo cual hace prever emparejamientos impredecibles y duelos de infarto.
América, Asia y Oceanía quieren más presencia en 2026
A la par de Europa, se llevarán a cabo los playoffs intercontinentales, que tendrán lugar entre el 26 y el 31 de marzo de 2026. En esta edición participarán seis selecciones pertenecientes a AFC (Asia), CAF (África), CONCACAF, CONMEBOL, OFC (Oceanía) y, por primera vez, el organizador no tendrá automáticamente su lugar garantizado en caso de tener plaza en disputa.
Por ahora, los confirmados son Bolivia por parte de Sudamérica y Nueva Caledonia desde Oceanía. Ambos lucharán por lograr un boleto a través de un sistema intrigante: las cuatro selecciones con peor ranking FIFA se enfrentarán en dos semifinals a partido único. Los ganadores se medirán con los dos mejor clasificados, también en encuentros de vida o muerte.
La sede prevista para estas rutas clasificatorias será México, lo que le añade un componente emocional para los latinoamericanos involucrados. A nivel histórico, las selecciones sudamericanas han tenido buenos desempeños en repechajes (Perú eliminó a Nueva Zelanda en 2017, por ejemplo), pero el formato actual no permite margen de error.
Un sorteo que definirá el futuro de los sueños
El 5 de diciembre será el día en el que el mundo posará sus ojos en el Centro Kennedy de Washington D.C.. Allí se celebrará el sorteo que definirá los grupos del Mundial 2026. Las seis plazas que otorgarán los playoffs serán solamente “placeholders” en el bombón número 4 del sorteo. Es decir, esas selecciones aún no definidas estarán representadas como "Ganador del playoff X", sin alterar la distribución definitiva hasta su resolución en marzo de 2026.
Un detalle que ha levantado cejas ha sido la posible presencia del presidente de EE.UU., Donald Trump, en dicho sorteo, en plena recta electoral rumbo a 2026. No se puede ignorar el impacto simbólico que esto representa para la visión geopolítica del deporte y su instrumentalización por líderes políticos.
La polémica del fútbol en tiempos de conflicto
El clima de tensión que acompaña al fútbol europeo también se manifestó recientemente en los alrededores del partido entre Aston Villa y Maccabi Tel Aviv en la Europa League. El encuentro fue calificado como de alto riesgo por la policía británica, que desplegó más de 700 agentes tras decidir que los aficionados israelíes no serían admitidos por razones de seguridad.
La medida, criticada por múltiples sectores como discriminatoria, fue tomada tras una serie de incidentes previos entre hinchadas de Maccabi y Ajax en Ámsterdam. En Birmingham, las protestas pro-palestinas se hicieron sentir en las afueras del estadio, portando banderas, pancartas y mensajes contra la presencia israelí y el antisemitismo en el fútbol.
Una contramanifestación también tuvo lugar con vehículos exhibiendo frases contra el odio, como “Ban hatred, not fans” o citas del legendario Thierry Henry: “El fútbol no se trata solo de goles, sino de unir personas”.
El contexto emocional de las eliminatorias
Este tipo de tensiones demuestra que el fútbol no está aislado de los conflictos globales, y el Mundial 2026 podría ser un escenario de reivindicación, diálogo o mayor polarización.
La FIFA se encuentra, como siempre, en la cuerda floja: por un lado, busca celebrar la diversidad y “la unión a través del deporte”; por otro, enfrenta críticas por decisiones organizativas que no parecen estar a la altura de dichos valores. La reciente sanción impuesta a Italia y Noruega por incidentes con aficionados en clasificatorios contra Israel añade más leña a la hoguera.
Isak, entre lesiones y expectativas millonarias
En el plano de clubes, otro de los focos de atención global se encuentra en Alexander Isak, delantero sueco fichado por Liverpool por una cifra récord de 170 millones de dólares. Tras un inicio irregular, su desempeño genera dudas mientras el equipo se prepara para un duelo clave contra Manchester City.
El técnico Arne Slot confirmó que Isak regresará a los entrenamientos tras tres semanas fuera por problemas en la ingle. “Hay que darle tiempo”, afirmó, respondiendo a la presión de los medios y aficionados que esperan que el ariete justifique su precio.
El entorno de Anfield vive una montaña rusa: pasaron de perder 6 de 7 encuentros, a vencer a Aston Villa en la Premier y Real Madrid en Champions en cuestión de días. Para Slot, vencer al City no sería solo un milagro táctico, sino “uno de los grandes triunfos del fútbol moderno”.
Hacia el 2026 con el fútbol como espejo de la sociedad
El camino al Mundial 2026 no solo se juega en la cancha. Se libra en sorteo, en decisiones en los despachos, en protestas callejeras y tensiones diplomáticas. Italia luchando por no quedarse fuera de otro mundial; Bolivia soñando con romper barreras; Isak soportando el peso de millones; y los estadios convertidos en escenarios de debate, protesta y esperanza.
El fútbol es emoción, es táctica, pero también es contexto. Y a menos de tres años del Mundial más ambicioso de la historia, lo único garantizado es que el drama y la pasión estarán presentes cada segundo.
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