El renacer de Victor Oladipo y el regreso de De’Aaron Fox: ¿Nueva era en la NBA?
Mientras Oladipo busca una última oportunidad en la G League, Fox resurge como líder en los Spurs. ¿El regreso de los caídos puede ser el inicio de una redención contundente?
Victor Oladipo: una estrella rota en busca de redención
El nombre de Victor Oladipo trae recuerdos inmediatos a agilidad, tenacidad defensiva y explosividad en ofensiva. Fue elegido con la segunda selección del draft de 2013 por los Orlando Magic y brilló en su etapa con los Indiana Pacers, llegando al All-Star en 2018 y 2019. Su promedio de carrera en la NBA habla por sí solo: 16.9 puntos, 4.5 rebotes y 3.9 asistencias por partido.
Sin embargo, la vida de un atleta profesional rara vez es lineal. En los playoffs de 2023, mientras vestía la camiseta del Miami Heat, Oladipo sufrió una devastadora ruptura del tendón rotuliano izquierdo justo contra el equipo que ahora le ofrece otra oportunidad: los Milwaukee Bucks. Desde ese entonces, inició un largo y tortuoso camino de recuperación...
Un paso atrás (¿para tomar impulso?)
Este 2025, a sus 33 años, Oladipo ha sido adquirido por los Wisconsin Herd, equipo filial de los Milwaukee Bucks en la NBA G League. Procedente de la reserva de jugadores de la G League tras un fugaz paso por los Santa Cruz Warriors, Oladipo no tiene asegurado ningún contrato en la NBA. Pero esta es posiblemente su última bala.
Antes de su incorporación al Herd, Oladipo intentó mantenerse activo en la liga china (CBA) defendiendo los colores de los Guangzhou Loong-Lions, donde disputó la pretemporada con cierto éxito. Aunque no fue suficiente para recuperar su lugar en un roster NBA, dejó indicios de que su forma física podría estar en camino a estabilizarse.
La transición de una figura NBA al anonimato de la G League no es nueva. Jugadores como Isaiah Thomas y Michael Beasley han transitado estos mismos pasillos intentando volver a la élite. Pero en el caso de Oladipo, la épica sería aún más grande debido al calibre de su caída. Su talento es indiscutible, pero ¿tendrá su cuerpo la misma opinión?
San Antonio y Fox: reconstrucción con estrategia
Mientras Oladipo lucha por volver a la pista grande, otro protagonista regresó con éxito: De’Aaron Fox. El exjugador de los Sacramento Kings y Jugador Más Clutch de la Temporada 2023 regresó a la acción este fin de semana tras superar una lesión en el tendón de su dedo meñique y luego en el isquiotibial derecho.
Fox fue adquirido por los Spurs en un traspaso a tres bandas con Chicago y Sacramento en febrero. Fue firmado por cuatro temporadas el 5 de agosto, siendo pieza clave en la reconstrucción de un equipo texano que no huele a postemporada desde hace seis años, a pesar de sus 22 apariciones consecutivas en playoffs y cinco campeonatos NBA.
Una reaparición con aroma a liderazgo
En su regreso, Fox anotó 24 puntos con 9-14 en tiros de campo y lanzó un tiro determinante: un flotador a 10 pies del aro con 29 segundos en el reloj que selló la victoria 126-119 sobre los New Orleans Pelicans. A pesar del “óxido” por la inactividad, su confianza no parece haberse movido un ápice.
“Soy bueno en el baloncesto”, sonrió Fox cuando se le preguntó cómo logró encestar ese tiro decisivo.
Más allá de las estadísticas, su presencia emocional fue vital. Compartió pista con Víctor Wembanyama por sexta vez, y con Stephon Castle por primera vez. El trío luce como el nuevo núcleo de un proyecto a futuro en una franquicia que ha recordado qué se siente volver a ganar.
Fox + Wembanyama: una sociedad gravitatoria
El impacto de Wembanyama en el juego es innegable. A sus 20 años, el francés está en la conversación de promesas generacionales. Fox destacó:
“Es como Steph Curry. Tiene una gravedad que hace que la defensa se hunda a su alrededor, incluso sin el balón. No hay muchos jugadores así en la liga”.
Con 18 puntos y 18 rebotes de Wemby, y un Castle imprescindible repartiendo 14 asistencias, los Spurs pusieron a ocho jugadores en doble dígito. Esta victoria fue la segunda tras un mal bache luego de un brillante comienzo de 5-0.
Apuestas cruzadas: Wisconsin Herd y San Antonio Spurs
- Victor Oladipo: Buscando un milagro, mostrando flashes de su mejor versión desde el exilio en China.
- De’Aaron Fox: Una estrella consolidada, con contrato de largo plazo y un equipo que lo respalda.
Ambos representan polos opuestos del presente NBA. Uno lucha por seguir respirando profesionalmente, el otro empieza a tejer lo que debería ser su apogeo deportivo. Sin embargo, ambos tienen algo en común: el deseo ardiente de demostrar que aún pueden ser protagonistas.
La narrativa de redención en la NBA no es extraña. Desde Derrick Rose hasta Gordon Hayward, las segundas y terceras oportunidades están escritas en el ADN del baloncesto profesional. ¿Por qué excluir a Oladipo o Fox de esa lista?
¿Qué esperar de Oladipo y Fox en 2025?
En el caso de Oladipo, su paso por la G League parece más simbólico que deportivo. En un ecosistema diseñado para jóvenes promesas, un veterano como él puede liderar con experiencia —y si Garrett Stutz o Andre Ingram supieron hacerlo, él también puede. No se trata solo de números, sino de probar que su amor por el juego no ha terminado.
Fox, en cambio, tiene más camino por recorrer en lo alto. Si su cuerpo lo respeta y su química con Wembanyama y Castle crece, podría cambiar radicalmente el panorama texano. Los Spurs tienen espacio salarial, talento joven e historia ganadora. El escenario ideal para una resurrección de franquicia.
¿Por qué nos emociona tanto el regreso de estas figuras?
La NBA no se alimenta solo de anillos y récords. También vive de las historias humanas. Las caídas y ascensos. Las esperanzas renovadas. La narrativa de Oladipo y Fox toca esas cuerdas. Nos recuerda que detrás de cada tatuaje, triple o salto, hay una historia de lucha, de persistencia, de convicción.
Y como espectadores, no hay nada más emocionante que ver a un jugador volver a encontrar su identidad, incluso si se perdió entre operaciones, lesiones y silencios en los titulares.
Por eso, hay que seguir de cerca esta temporada a dos nombres que no quieren que el mundo olvide de lo que son capaces: Victor Oladipo y De’Aaron Fox.
