Escándalo bajo la lomita: Emmanuel Clase, Luis Ortiz y el oscuro mundo de las apuestas en la MLB

Dos lanzadores dominicanos enfrentan graves acusaciones por manipular lanzamientos en favor de apostadores: ¿el nuevo 'Black Sox' del béisbol moderno?

En una era en la que el deporte profesional busca constantemente preservar la integridad del juego, nuevos escándalos como el protagonizado por los lanzadores dominicanos Emmanuel Clase y Luis Ortiz sacuden los cimientos del béisbol de Grandes Ligas. Ambos jugadores enfrentan cargos por haber aceptado sobornos de apostadores con la intención deliberada de alterar el desempeño de sus lanzamientos en beneficio de jugadas específicas en apuestas dentro del juego. El caso recuerda inevitablemente a otros episodios vergonzosos del pasado... con una gravedad preocupante.

¿Qué se sabe del escándalo?

De acuerdo con la acusación oficial, ambos peloteros habrían recibido sobornos por parte de dos apostadores no identificados de la República Dominicana. El objetivo: lanzar pelotas fuera de zona, a velocidades específicas, o incluso permitir que ciertas jugadas como hits o pelotazos ocurrieran en momentos concretos para cumplir con apuestas prop bet dentro del juego.

La Fiscalía alega que esto generó ganancias para los apostadores que superan los 460.000 dólares entre mayo de 2023 y junio de 2025.

Por ejemplo, el 3 de junio de 2023, Clase lanzó un slider de 89.4 mph contra Ryan Jeffers que rebotó muy lejos del plato y golpeó al receptor Mike Zunino. Apostadores habrían apostado 38.000 dólares a que un lanzamiento sería bola o golpeado, y tendría menos de 94.95 mph de velocidad. Este patrón se repite en al menos nueve partidos distintos solo para Clase.

¿Quién es Emmanuel Clase?

Nacido en Río San Juan, República Dominicana, Clase debutó en las Grandes Ligas con los Texas Rangers en 2019, pero alcanzó fama rápidamente tras su intercambio a los Cleveland Guardians. Con una velocidad que rozaba o superaba las 100 millas por hora y un cutter devastador, Clase se convirtió en uno de los cerradores más dominantes de la MLB. Fue seleccionado al Juego de Estrellas y lideró la Liga Americana en salvamentos en 2022 con 42.

Hoy, su carrera pende de un hilo tras estos señalamientos que podrían costarle, no solo su lugar en la MLB, sino también su legado como figura en ascenso del béisbol latinoamericano.

El caso de Luis Ortiz

Menos mediático, Ortiz también afronta acusaciones similares. El 15 de junio de 2025, abrió el segundo inning con un slider de 86.7 mph que rebotó antes del plato y permitió la base por bolas del rival, que terminaría anotando la primera carrera. La apuesta: 13.000 dólares a que el primer lanzamiento sería bola.

En otro ejemplo, el 27 de junio de 2025, lanzó otra bola que terminó en el backstop mientras los apostadores nuevamente ganaban dinero a costa de la integridad del juego. La fiscalía está analizando múltiples encuentros en los que Ortiz habría acomodado resultados con fines de lucro externo.

Una práctica peligrosa que no es nueva

El escándalo recuerda otros casos históricos y contemporáneos:

  • Los Black Sox de 1919: ocho jugadores de los Chicago White Sox fueron acusados de arreglar la Serie Mundial a favor de apostadores. Se les prohibió de por vida jugar en las Grandes Ligas.
  • Pete Rose: la leyenda de los Cincinnati Reds fue suspendido de por vida por apostar en partidos mientras era jugador y mánager.
  • Ippei Mizuhara (2024): el intérprete de Shohei Ohtani fue acusado de robar millones al jugador japonés para pagar deudas de apuestas, sacando a la luz vínculos sospechosos entre deportistas y casas ilegales.

El béisbol parece estar viviendo una nueva ola de tentaciones relacionadas con el crecimiento descontrolado de las apuestas deportivas digitales. El acceso instantáneo y la exposición mediática a apuestas “dentro del juego” (como el resultado de un solo lanzamiento) crea un terreno fértil para este tipo de manipulación.

MLB en la mira: ¿es suficientemente fuerte su control?

Major League Baseball ha sido históricamente dura con los escándalos de apuestas, pero estos casos muestran grietas alarmantes. El auge de las apuestas legales en estados como Nueva York, Nevada, y Colorado ha ido acompañado de largos convenios con casas de apuestas como DraftKings y FanDuel.

¿Está recibiendo el deporte dinero con una mano mientras pierde su alma con la otra?

Es hora de que la MLB revise con urgencia las siguientes áreas:

  • Vigilancia más estricta a jugadores, sobre todo a través de sus dispositivos electrónicos.
  • Sanciones ejemplares que marquen un precedente.
  • Capacitación continua sobre las consecuencias éticas, legales y profesionales de manipular resultados.

En palabras de Ken Rosenthal, destacado analista de Fox Sports: “El béisbol siempre ha sido un reflejo de la sociedad. Si la avaricia ensombrece al juego, no es sólo culpa de los jugadores, sino también de las instituciones que los rodean”.

Reacciones del mundo del deporte

El caso ha generado reacciones encontradas en el mundo deportivo. Muchos jugadores han condenado los actos, pero otros consideran que el crecimiento mediático de las apuestas empuja a figuras jóvenes—especialmente de origen humilde—a estas decisiones.

Fernando Tatis Jr., también dominicano, declaró: “Esto no nos representa. Miles de nosotros salimos de la pobreza con trabajo duro, y lo último que necesitamos es esto”.

Mientras tanto, comentaristas de ESPN, como Jeff Passan, han señalado que esto probablemente no sea un caso aislado: “Cuando un pitcher profesional recibe un mensaje con un GIF de suicidio por no cumplir una apuesta, estamos hablando de relaciones peligrosas con redes delictivas”.

¿Cuál será el destino de los implicados?

Clase y Ortiz enfrentan una posible suspensión indefinida e incluso cargos penales si se demuestra que hubo fraude deportivo. Dependiendo del resultado de la investigación del Departamento de Justicia y la respuesta de la MLB, podrían enfrentarse a:

  • Multas significativas
  • Expulsión permanente de la Major League Baseball
  • Procesos civiles y penales

Además, el sindicato de jugadores podría intervenir para revisar los derechos contractuales en caso de condena. Las consecuencias van más allá del terreno de juego: afectan patrocinadores, franquicias y a la confianza del aficionado.

El dilema actual del béisbol y las apuestas

La MLB camina por una delgada línea. Gana dinero con las apuestas mientras debe defender su producto deportivo. Es hora de preguntarse:

¿Puede haber apuestas limpias en un deporte cada vez más digitalizado y globalizado?

Los casos de Clase y Ortiz sirven de advertencia. Lo que parecía una herramienta de entretenimiento y participación, se convierte en una puerta peligrosa cuando no hay vigilancia ni consecuencias.

El béisbol, una industria de más de 11.000 millones de dólares al año, no puede permitirse pérdidas de legitimidad. ¿Serán estos dos lanzadores cabeza de turco o la punta del iceberg de algo más grande?

Este artículo fue redactado con información de Associated Press