El Museo que Dividió a Nigeria: Protestas, patrimonio y el retorno de los Bronces de Benín
Una mirada profunda a la tensión entre modernidad y tradición en torno al nuevo Museo de Artes de África Occidental en Benin City.
Un museo millonario envuelto en controversia
El Museo de Artes de África Occidental (Museum of West African Arts, MOWAA), ubicado en Benin City, al sur de Nigeria, nació con el ambicioso propósito de preservar, estudiar y exhibir las artes y culturas de África Occidental. El proyecto, financiado por diversos organismos internacionales y respaldado por el anterior gobierno estatal, fue concebido como un hito cultural regional que además albergaría una parte significativa de los Bronces de Benín, objetos sagrados saqueados por el ejército británico en 1897.
Sin embargo, lo que debía ser un triunfo del patrimonio africano, terminó siendo escenario de tensiones históricas, desacuerdos diplomáticos y protestas nacionales.
Una reapertura interrumpida por la indignación popular
El pasado domingo por la noche, la llamada “presentación suave” del museo terminó abruptamente cuando un grupo de jóvenes irrumpió en los jardines del edificio coreando consignas en apoyo del Oba de Benín, el líder tradicional y guardián espiritual de la herencia cultural de la ciudad. Las imágenes de video que circularon en redes sociales mostraron a los manifestantes exigiendo respeto por la autoridad del monarca y su papel histórico en la protección de los artefactos devueltos a Nigeria.
Los invitados, entre ellos diplomáticos y ciudadanos extranjeros, fueron evacuados del recinto sin que se registraran heridos. La administración del museo anunció de inmediato la suspensión de todas las actividades y pidió a los visitantes posponer cualquier plan hasta nuevo aviso.
¿Quién es el verdadero custodio del patrimonio?
El epicentro de esta disputa radica en una cuestión crítica: ¿a quién pertenecen los Bronces de Benín? Según una ley aprobada en 2023 bajo el mandato del expresidente Muhammadu Buhari, los objetos devueltos son propiedad del estado nigeriano, pero su custodia corresponde al monarca tradicional. El actual Oba, Ewuare II, que asumió el trono en 2016, ha sido enfático en que cualquier exhibición o preservación de las reliquias debe contar con su bendición y supervisión.
Esta confrontación refleja la fricción entre el poder estatal, los intereses privados y la legitimidad cultural de los gobernantes tradicionales, quienes durante siglos han servido como guardianes de los valores e identidad comunitaria.
¿Qué son los Bronces de Benín?
Los Bronces de Benín son una colección de esculturas, placas y otros objetos artísticos producidos desde el siglo XIII hasta el reino de Benín anterior a la colonización. Estos objetos no son simplemente arte decorativo; muchos de ellos eran utilizados en rituales religiosos, conmemoraciones reales y símbolos de estatus divino.
Durante la invasión británica de 1897, miles de estos objetos fueron saqueados y distribuidos a museos y coleccionistas privados en Europa y Estados Unidos. Actualmente, museos como el British Museum en Londres y el Humboldt Forum en Berlín tienen en su poder cientos de estos artefactos. Sin embargo, en los últimos años, un proceso de repatriación progresiva ha devuelto parte de este patrimonio a Nigeria.
En junio de 2023, por ejemplo, los Países Bajos devolvieron 119 bronces, marcando la repatriación más amplia registrada hasta la fecha.
Una construcción polémica desde su origen
El museo MOWAA fue establecido en 2020 por una organización sin fines de lucro, con apoyo de financistas internacionales. Entre sus patrocinadores se encuentran la Fundación Ford, el British Museum y el Museo Alemán de Etnología. Aunque recibe fondos del gobierno estatal, los organizadores sostienen que no responde a agendas políticas ni comerciales.
No obstante, desde su concepción, el Oba expresó desacuerdo con los planes de albergar los bronces sin su participación directa. Como resultado, los artefactos devueltos fueron colocados bajo su custodia, y cualquier intento de exhibirlos fuera de su alcance fue considerado una afrenta a la memoria y soberanía cultural de Benín.
El peso de la historia postcolonial
Este conflicto debe entenderse a la luz del legado colonial británico, que sistemáticamente desmanteló estructuras tradicionales africanas bajo el argumento de “civilizar” a los pueblos autóctonos. En el caso del Reino de Benín, la invasión y posterior transformación del territorio en parte del Protectorado de Nigeria inició uno de los capítulos más oscuros del expolio cultural del continente.
La lucha por recuperar los bronces es también una forma de recuperar la dignidad histórica de un reino que fue en su época uno de los más sofisticados e influyentes de África Occidental.
“El retorno de cada pieza es una victoria espiritual y política. No queremos simplemente verlos en vitrinas. Queremos que vivan en nuestras ceremonias, en nuestra cultura, bajo la protección del Oba”, expresaba el activista cultural Nosa Oviawe durante una manifestación en 2022.
La tensión entre tradición e institucionalidad moderna
La disputa entre el museo MOWAA y el Oba de Benín pone sobre la mesa una pregunta que enfrenta a muchas naciones africanas: ¿cómo conciliar la gestión estatal moderna con las estructuras tradicionales?
En países con fuerte presencia de liderazgos tradicionales, como Nigeria, Sudáfrica o Ghana, las decisiones sobre patrimonio, tierra, justicia comunitaria e identidad cultural siguen dependiendo en buena parte de los monarcas y jefaturas locales.
La idea de construir museos sin su consentimiento ha sido vista, incluso por sectores nacionalistas, como una continuación de la lógica colonial que despoja a los pueblos de su narrativa propia.
¿Qué sigue para el MOWAA y para Nigeria?
A día de hoy, no se sabe si el museo podrá abrir sus puertas de forma oficial según lo planeado. Lo que sí está claro es que sin un acuerdo con el Oba, cualquier uso de los Bronces de Benín continuará siendo considerado ilegítimo tanto por la casa real como por gran parte de la población local.
El gobierno federal ha declarado que sigue la situación con “profunda preocupación” y se espera un eventual pronunciamiento del presidente Bola Ahmed Tinubu. Mientras tanto, el proyecto del MOWAA se encuentra en un limbo, a la espera de definir si será una institución respetuosa de las raíces africanas o un reflejo de tensiones no resueltas.
Más allá de Nigeria: ¿Una advertencia global?
Lo sucedido en Benin City no es un caso aislado. En todo el continente africano, y más allá, se están iniciando procesos de repatriación de artefactos culturales y redefinición del papel de museos e instituciones extranjeras. Países como Egipto, Etiopía, Ghana y Senegal han presentado reclamos ante la ONU y diversas cortes internacionales por objetos históricos aún retenidos en occidente.
El caso nigeriano nos recuerda que el arte cultural no es solo bello: también es político. Su posesión implica poder, legitimidad y control de la memoria colectiva.
Reflexión final
La historia del Museo de Benín no debe verse solo como una pelea local. Debe ser una oportunidad para crear modelos de gestión patrimonial que reconozcan la voz de los pueblos originarios, incluyan sus estructuras tradicionales y reparen, aunque simbólicamente, el trauma del saqueo colonial.
Como dijo el filósofo camerunés Achille Mbembe, “No basta devolver los artefactos: hay que devolver el derecho de contarse a sí mismos”.
