El regreso del sarampión: cómo disminuyó la vacunación y perdió Canadá su estatus de país libre del virus
Con más de 5,000 casos y dos bebés fallecidos, Canadá pierde su reconocimiento como territorio sin transmisión endémica de sarampión, mientras América entera enfrenta una crisis sanitaria que parecía superada.
Un logro en peligro: la eliminación del sarampión en América
En 2016, la Organización Panamericana de la Salud (OPS) proclamó un hito sanitario histórico: el continente americano fue declarado libre de sarampión. El virus, altamente contagioso y potencialmente mortal en niños pequeños, había sido eliminado gracias a décadas de campañas de vacunación masiva. Esta éxito simbolizaba no solo el triunfo científico, sino también el poder de las políticas de salud pública coordinadas.
Sin embargo, ese logro empieza a desmoronarse. Desde 2018, América del Sur ha sufrido múltiples brotes, principalmente en Venezuela y Brasil, lo que condujo a la pérdida temporal del estatus de eliminación en la región. Aunque dicho estatus fue restituido en 2024, se perdió nuevamente en 2025 debido al resurgimiento del virus en Canadá.
Canadá pierde su estatus: más de un año de transmisión continua
La OPS anunció recientemente que Canadá ha perdido su estatus de país libre de sarampión debido a una transmisión continua que supera el año. En lo que va del 2025, el país ha documentado 5,138 casos y dos muertes, ambas de bebés expuestos al virus en el útero.
Este hecho no significa que el sarampión sea endémico, pero sí que ha logrado establecer cadenas de transmisión local sin interrupción. La situación refleja un problema creciente: la disminución sostenida en las tasas de vacunación.
Los riesgos del sarampión: más que una fiebre y un sarpullido
El sarampión comienza con fiebre alta, secreción nasal y sarpullido —los signos más reconocibles—, pero puede llegar a causar complicaciones graves como:
- Encefalitis (inflamación del cerebro)
- Ceguera
- Neumonía severa
- Muerte, especialmente en niños pequeños
Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), el sarampión sigue siendo una de las causas principales de mortalidad infantil prevenible por vacunación en el mundo.
El papel de la vacunación: lo que perdemos cuando dejamos de vacunar
La vacuna triple viral (MMR: sarampión, paperas y rubéola) ha sido clave en la eliminación de esta enfermedad. Entre 2000 y 2023, solo en las Américas, la OPS estima que se evitaron 6.2 millones de muertes gracias a la vacuna.
A pesar de esta eficacia comprobada, múltiples factores han erosionado la cobertura vacunal:
- Desinformación sobre vacunas, en especial en redes sociales
- Desconfianza hacia los gobiernos o sistemas de salud
- Movimientos antivacunas que apelan a creencias religiosas o pseudo-científicas
- Conflictos y crisis migratorias
La cobertura ideal para impedir brotes de sarampión, según la OMS, debe ser del 95%. En muchos países del continente, ha caído muy por debajo de ese umbral.
Comunidades específicas en el foco del brote
El reciente brote de Canadá y Estados Unidos tiene una característica común: afecta principalmente a comunidades menonitas. Estos grupos, muchas veces rurales o aislados, se han trasladado históricamente de Canadá a México y otros países de América Latina.
Los análisis genéticos muestran que el virus que circula en Canadá corresponde al mismo tipo presente en brotes de Texas y Chihuahua (México), afectando a los mismos grupos religiosos. En agosto de 2025, los brotes se habían extendido también a comunidades menonitas en Belize, Argentina, Bolivia, Brasil y Paraguay.
Las iglesias menonitas no prohíben explícitamente las vacunas, pero algunas comunidades conservadoras muestran una profunda desconfianza histórica hacia la medicina moderna y el Estado.
Estados Unidos en alerta: el siguiente en perder su estatus
Estados Unidos, que logró la eliminación en el año 2000, ve tambalear también su estatus. En 2025, el país ha confirmado:
- 1,681 casos de sarampión
- 44 brotes registrados
- Tres muertes y más de 900 infectados entre Texas, Nuevo México y Oklahoma
- Brote activo en la frontera Arizona-Utah con más de 150 casos
Solamente nueve estados no han confirmado casos, lo que indica una propagación generalizada en el país.
México y Bolivia: la otra cara de la epidemia
En México, el brote más crudo ha ocurrido en el estado de Chihuahua, con 4,430 casos y al menos 21 muertes. Por su parte, Bolivia ha documentado casi 400 casos, una cifra preocupante en un país donde los sistemas de salud regionales suelen ser frágiles.
Estos brotes no solo estresan los servicios sanitarios, sino que representan una amenaza para otras enfermedades inmunoprevenibles que podrían experimentar un resurgir similar: polio, rubéola o tétanos, por ejemplo.
¿Qué hacer frente a esta crisis sanitaria?
Frente a esta epidemia continental, los expertos recomiendan acciones precisas y urgentes:
- Campañas masivas e inmediatas de vacunación, especialmente en zonas rurales y marginadas
- Monitoreo genético del virus para rastrear y contener brotes
- Colaboración binacional y regional entre países para vigilancia mutua
- Educación sanitaria comunitaria, con líderes locales, religiosos y educativos como aliados
La lucha contra el sarampión no se gana con medidas aisladas ni con fronteras blindadas. Como demuestra este rebrote continental, estamos tan protegidos como el eslabón más débil de la cadena.
La vigilancia no puede descansar
El resurgimiento del sarampión en 2025 es un llamado de atención. Enfermedades que creíamos bajo control pueden volver rápidamente si dejamos de aplicar las herramientas que las frenaron: vacunas, educación, confianza pública y coordinación regional.
El virus no distingue nacionalidades, religiones o ideologías. Frente a una enfermedad altamente contagiosa, la salud pública debe ser inclusiva, estratégica y proactiva.
La eliminación del sarampión fue un logro de generaciones anteriores. Es nuestra responsabilidad luchar para no perderlo de nuevo.