Los Rams reinventan su ofensiva con tres alas cerradas: el arma secreta de Sean McVay

Una audaz estrategia con múltiples alas cerradas está impulsando a los Rams hacia la élite ofensiva de la NFL, con Matthew Stafford como protagonista y la visión táctica de McVay como motor

Desde su llegada al puesto de entrenador en jefe en 2017, Sean McVay ha sido sinónimo de innovación ofensiva en la NFL. Pero en 2025, en su novena temporada al frente de los Rams, McVay ha decidido romper con su tradición más arraigada para darle a su equipo un inesperado impulso: abandonar su querida '11 personnel' en favor de formaciones pesadas con múltiples alas cerradas. Y los resultados le están dando la razón.

El arte de repensar el esquema ofensivo

Durante años, McVay fue un firme defensor de la '11 personnel', una configuración que pone tres receptores abiertos, un corredor y un ala cerrada en el campo. De hecho, hasta hace no mucho, los Rams eran uno de los equipos que más utilizaban esta alineación. Pero en 2025, ese patrón cambió radicalmente.

Hoy, los Rams han adoptado un enfoque más físico y versátil: una ofensiva pesada que utiliza tres –¡y a veces cuatro!– alas cerradas al mismo tiempo. Esta táctica, considerada casi una reliquia en una liga dominada por el pase y la velocidad, ha revivido como una amenaza dinámica y camaleónica para las defensas rivales.

Quiénes son los protagonistas

La clave de esta transformación ha sido la irrupción de un cuarteto de alas cerradas de alta calidad: Tyler Higbee, Colby Parkinson, Davis Allen y el novato Terrance Ferguson. Todos han atrapado al menos un pase en los dos últimos partidos, y Parkinson y Allen incluso contribuyeron con recepciones de touchdown en la contundente victoria 42-26 sobre los 49ers.

"Lo genial es que todo comienza con los jugadores", dijo McVay. "La única razón por la que puedes hacer esto es porque tienes cuatro jugadores capaces de hacerlo. Son inteligentes, comprometidos y pueden jugar en cualquier posición".

Números que respaldan la revolución

  • En la victoria ante San Francisco, los Rams utilizaron formación con tres alas cerradas en 30 de 67 jugadas ofensivas, una de las tasas más altas en la NFL en la última década.
  • Una semana antes, frente a New Orleans, usaron esta configuración en 35 de 80 jugadas, logrando 10 recepciones para 114 yardas y 2 touchdowns.

Este giro no debería sorprender tanto si se recuerda que McVay comenzó su carrera en la NFL como coach de alas cerradas en Washington, donde trabajó con Chris Cooley y Vernon Davis entre 2011 y 2013. "Esto trae buenos recuerdos", comentó.

El renacimiento de Matthew Stafford

Pero no solo los alas cerradas brillan. A sus 37 años, Matthew Stafford está jugando su mejor fútbol en años, con números que lo están poniendo en conversaciones tempranas para el MVP:

  • 280 yardas y 4 touchdowns frente a los 49ers, incluyendo su pase número 400 de touchdown en la NFL.
  • 1,688 yardas, 20 touchdowns y 0 intercepciones en los últimos seis partidos.
  • 13 touchdown passes bajo blitz (presión defensiva) en los últimos tres juegos, según NextGen Stats.

Tales estadísticas no solo reflejan el talento de Stafford, sino la sinergia entre él, sus alas cerradas y una línea ofensiva que, pese a algunos altibajos, ha logrado sostener el nuevo plan de juego.

¿Por qué esta estrategia está funcionando?

En un deporte tan competitivo, el elemento sorpresa puede ser devastador. Y pocas defensas están preparadas para lidiar con tres alas cerradas que pueden bloquear y recibir. Este sistema permite a los Rams ser impredecibles: pueden correr eficientemente el balón o castigar a la secundaria con jugadas de pase sorpresivas desde sets pesados.

Además, las alas cerradas están alineándose en formaciones abiertas, moviéndose como receptores o incluso como fullbacks. Esta flexibilidad confunde a los esquemas defensivos predeterminados y le da a McVay una amplia gama de jugadas para explotar las debilidades del rival.

¿Un guiño al futuro de la NFL?

Esta evolución puede marcar una nueva tendencia en la liga. En una era obsesionada con los ‘spread offenses’ y estrategias estilo colegial, los Rams están regresando al poder físico, pero con una cara moderna e inteligente.

"Este juego es cíclico", dijo McVay, y tiene razón. A lo largo de la historia de la NFL, los equipos que rompen moldes suelen adelantarse a los cambios estructurales. Basta con recordar la West Coast offense de Bill Walsh o la 'Wildcat' de los Dolphins en 2008.

Lo que aún necesita mejora

No todo ha sido perfecto para los Rams. Su defensa sufrió ante los 49ers, permitiéndole a Mac Jones completar 33 de 39 pases con 3 touchdowns y sin ninguna captura. Aunque en términos globales están entre los líderes en capturas, partidos como el del domingo sugieren que existe una fórmula para neutralizar su presión defensiva del exterior.

En cuanto al juego de patadas, el novato Harrison Mevis ('The Thiccer Kicker') ha cumplido, anotando seis puntos extra, pero aún no ha intentado su primer gol de campo de la NFL. McVay, sin embargo, mantiene una sana competencia con Joshua Karty, a quien los Rams conservarán en nómina por si acaso.

La clave: continuidad y confianza

Este nuevo enfoque ofensivo no es sostenible si no hay una convicción completa por parte del cuerpo técnico y los jugadores. Y en este caso, la sintonía entre McVay y Stafford ha sido crucial. A medida que avanza la temporada, veremos si otros equipos intentan replicar este modelo o si podrán descifrar cómo frenarlo.

Mientras tanto, los Rams, con récord de 7-2, se preparan para un duelo clave contra los Seahawks, también con marca de 7-2, en una batalla que podría definir mucho más que la cima de la NFC Oeste.

"Estamos jugando nuestro mejor fútbol en años, pero lo mejor está por venir. Este equipo tiene hambre, tiene ideas nuevas y sabe ejecutarlas", declaró Higbee tras el triunfo frente a los 49ers.

Sean McVay ha demostrado una vez más por qué es uno de los entrenadores más brillantes de la NFL. Lo que empezó como un experimento con alas cerradas en el campo de entrenamiento hoy se ha convertido en una revolución ofensiva que está haciendo historia semana tras semana en Los Ángeles.

Este artículo fue redactado con información de Associated Press