México rumbo al Mundial 2026: más que fútbol, una vitrina al mundo
Claudia Sheinbaum promete que la infraestructura del país estará lista para recibir el torneo más importante del planeta
El Mundial 2026: una oportunidad histórica para México
El Mundial de la FIFA 2026 no será uno más. Con una nueva estructura de 48 selecciones y una organización compartida entre México, Estados Unidos y Canadá, esta edición se proyecta como la más ambiciosa en la historia del torneo. Pero para México, la cita va mucho más allá del deporte. La presidenta Claudia Sheinbaum dejó claro que este será un escaparate para mostrar al mundo la transformación que vive el país.
Un compromiso federal: infraestructura lista para junio de 2026
Durante una conferencia de prensa realizada en el Complejo Cultural de Los Pinos, la mandataria destacó que los proyectos federales relacionados con el Mundial 2026 estarán terminados a tiempo. Entre las obras más relevantes destacan:
- La renovación integral de las dos terminales del Aeropuerto Internacional de Ciudad de México (AICM).
- La construcción de una línea ferroviaria que conectará la ciudad con el Aeropuerto Internacional Felipe Ángeles (AIFA), ubicado en Santa Lucía, a unos 50 kilómetros de la capital.
Estas intervenciones tienen un presupuesto asignado de 9 mil millones de pesos mexicanos (489 millones de dólares), según datos oficiales proporcionados por la presidencia de la república.
¿Por qué es tan importante este Mundial para México?
Sheinbaum subrayó el valor estratégico de este evento para proyectar a México como un país con capacidad logística, riqueza cultural y dinamismo económico.
“Este no es solo un momento para ver el mejor fútbol del mundo. También es una oportunidad para compartir con el planeta quiénes somos. México no es solo un país con una rica herencia cultural, también es un país que está viviendo un momento histórico”, afirmó.
México se convertirá en el primer país en organizar tres Copas del Mundo (1970, 1986 y ahora 2026). Esta vez, se celebrarán 13 partidos en territorio mexicano, distribuidos entre:
- Ciudad de México (5 partidos)
- Guadalajara (4 partidos)
- Monterrey (4 partidos)
El Estadio Azteca, con capacidad para más de 87,000 personas, también hará historia al ser el primer recinto que albergue la ceremonia inaugural del Mundial en tres ocasiones distintas.
Renovación del Estadio Azteca: un legado privado
Uno de los puntos clave del plan de infraestructura es la remodelación del Estadio Azteca, ícono del fútbol nacional y mundial. Sin embargo, esta inversión no corre por parte del gobierno federal, sino que está siendo gestionada y financiada por un grupo de empresas privadas, incluida TelevisaUnivision.
Aunque Sheinbaum no dio detalles específicos sobre esta obra, trascendió que las intervenciones incluyen:
- Modernización de gradas, accesos y servicios sanitarios.
- Nuevas áreas VIP y zonas de hospitalidad mundialista.
- Mejoras en iluminación, techo y tecnología multimedia en el estadio.
Se prevé que el Azteca esté listo para la primavera de 2026.
Impacto económico y turístico en las sedes mexicanas
La presidenta adelantó que se esperan más de 5.5 millones de visitantes adicionales en las ciudades sede durante el torneo. Eso representa una de las olas turísticas más grandes en la historia reciente del país.
“Será un momento muy especial, con un impacto económico significativo, pero además, una oportunidad cultural”, indicó Sheinbaum.
Se estima que el efecto económico potencial del torneo en el país podría superar los 50 mil millones de pesos, considerando turismo, alojamiento, restaurantes, transporte y comercio.
Guadalajara y Monterrey también se preparan
Aunque la mayoría de los anuncios se han centrado en la capital, Sheinbaum aseguró que también habrá inversiones estratégicas en las otras dos ciudades anfitrionas:
- Monterrey: mejoras viales y ampliación del sistema de transporte.
- Guadalajara: modernización de servicios turísticos y disposición de nuevos hospedajes temporales.
“En las próximas semanas daremos a conocer los detalles de estas obras, todas diseñadas para dejar un legado a largo plazo diseñado para el bienestar de las y los ciudadanos”, afirmó.
Una presidenta mundialista y pionera
Esta será la primera Copa del Mundo organizada mientras una mujer preside el país. Claudia Sheinbaum, quien asumió el poder en 2024 como la primera presidenta mujer electa de México, ha hecho del Mundial una de las piedras angulares de su política de internacionalización.
“También queremos que nuestras mujeres y niñas se inspiren. Verán que también podemos liderar, organizar e innovar, incluso a la altura del evento más importante del fútbol”, dijo Sheinbaum.
¿Qué espera la FIFA del Mundial 2026?
Según proyecciones del organismo rector del fútbol mundial, se anticipan cifras récord para esta edición del torneo:
- Más de 5 millones de asistentes en estadios.
- Más de 10 mil millones de dólares en ingresos globales para la FIFA.
- Un alcance de más de 5 mil millones de personas en transmisiones.
Con base en esas estimaciones, tanto México como sus países co-anfitriones tienen la mira en campos que van mucho más allá del terreno de juego.
El Mundial como catalizador urbano
No se puede ignorar el poder que tienen estos eventos para acelerar el desarrollo urbano e integrar zonas desconectadas. Ejemplos como el Barcelona ‘92 o el Sudáfrica 2010 muestran cómo grandes eventos deportivos pueden renovar el tejido urbano de una ciudad o país.
En Ciudad de México, la conexión del AIFA con el centro de la ciudad mediante tren busca precisamente descongestionar el tráfico, mejorar la conectividad aeroportuaria e incentivar futuras zonas de desarrollo urbano en el corredor norte del Valle de México.
Críticas, retos y sostenibilidad
Sin embargo, no todo es celebración. Algunos grupos ambientalistas y analistas económicos han señalado que estos proyectos deben justificarse más allá del espectáculo futbolístico, garantizando un uso prolongado y sustentable de las nuevas infraestructuras.
Organizaciones como el Instituto Mexicano para la Competitividad (IMCO) han alertado sobre la necesidad de:
- Controlar el sobrecosto de grandes obras.
- Garantizar una planeación urbana y regional integral.
- Evitar obras “de relumbrón” que pierdan utilidad posterior al torneo.
Por ahora, la administración federal asegura que el enfoque es de largo plazo y que se buscará que cada peso invertido sirva para transformar las ciudades involucradas.
Un legado que trasciende el balón
Más allá de Messi, Mbappé, Cristiano o Hirving Lozano, lo que realmente está en juego es la capacidad de México de demostrar al mundo que puede ser ejemplo de organización, hospitalidad, desarrollo e identidad cultural.
“En 2026 vamos a vivir una fiesta única. Pero lo importante será lo que quede una vez que suene el último silbatazo. Y lo que queremos que quede es un México más fuerte, más visible y más orgulloso de lo que es”, concluyó Sheinbaum.
La cuenta regresiva ha comenzado. Y México ya juega su campeonato fuera de la cancha.
