Washington Commanders: Del milagro al colapso total en menos de un año
Tras una temporada histórica, los Commanders han entrado en una racha de derrotas nunca antes vista; analizamos las causas, los responsables y qué se puede rescatar de este naufragio.
Una caída estruendosa después de tocar el cielo
La temporada pasada fue una de las más memorables para los Washington Commanders: un récord de 12-5 en la fase regular, liderados por el entonces novato Jayden Daniels, y una llegada a la final de conferencia de la NFC por primera vez en más de 30 años. Un equipo renovado, con moral en alto y una afición ilusionada por el futuro.
Hoy, esa misma franquicia atraviesa uno de los colapsos más vergonzosos en la historia moderna de la NFL. Los Commanders tienen marca de 3-7, con cinco derrotas consecutivas, todas por más de 21 puntos. Esta seguidilla los coloca junto a casos olvidables como los Arizona Cardinals de 2002 y los Steelers de 1965.
¿Qué salió tan mal en tan poco tiempo?
La respuesta corta: prácticamente todo. La larga necesita desmenuzar decisiones desde los despachos hasta el terreno de juego. El entrenador en jefe Dan Quinn, quien asumió el control de la defensa esta temporada tras fungir como coordinador defensivo de Dallas, parece abrumado por una unidad que simplemente no compite.
A eso se le suman múltiples lesiones clave, incluyendo la de su quarterback estrella Jayden Daniels, quien ya se perdió cuatro juegos y tampoco estará disponible para el encuentro internacional contra Miami. Tampoco ha ayudado la ausencia de jugadores como Terry McLaurin.
La defensa menos profesional de la NFL
Una de las mayores vergüenzas es la defensa: en el último partido contra Detroit, los Lions anotaron en sus primeras ocho posesiones. Washington no logró ni un solo sack y la indisciplina costó caro.
- Daron Payne fue expulsado y suspendido un partido por conectar un golpe al receptor Amon-Ra St. Brown.
- Javon Kinlaw recibió una penalización por conducta antideportiva en la siguiente jugada.
Todo eso ocurrió mientras el equipo sufría una derrota de 44-22 en casa.
¿Y el entrenador? Sin respuestas
Dan Quinn, visiblemente frustrado, lo resumía así tras la última derrota: “Tenemos mucho que arreglar. Todos estamos confundidos, frustrados, todo eso”. Su liderazgo ha sido cuestionado no solo por los resultados —los peores en la NFL en cuanto a márgenes de derrota en los últimos 20 años—, sino por la falta de reacción ante el caos.
Sin embargo, jugadores como Von Miller defienden al staff técnico: “Esto claramente no es culpa de los entrenadores, Dan Quinn nos prepara física, mental y emocionalmente. No sé dónde está la desconexión”.
La ofensiva, una luz, aunque tenue
En medio del desastre, hay pequeñas señales de esperanza. Marcus Mariota, suplente de Daniels, dejó números decentes: 16/22 en pases completados, 213 yardas y dos touchdowns sin intercepciones.
Aunque no fue espectacular, es difícil reclamarle algo a una ofensiva que entrega resultados decentes en comparación con una defensa que se rinde desde el kickoff.
Perdieron hasta la compostura
Además de lo táctico, los Commanders también han perdido en la parte emocional. Las sanciones por conducta antideportiva se acumulan semana tras semana. Quinn lo admite: “Tenemos que aprender a canalizar la frustración de una manera diferente a las penalizaciones que nos perjudican”.
¿Hay culpables claros?
Sería injusto cargar toda la responsabilidad en un solo nombre. Los candidatos sobran:
- Adam Peters, gerente general, cuya falta de refuerzos ha pasado factura.
- Joe Whitt Jr., que empezó la temporada como coordinador defensivo y luego fue reemplazado por el propio Quinn sin mejorar los resultados.
- La línea defensiva, sin presión al mariscal rival, sin tacleos claves.
- Los receptores, quienes no han estado disponible o han fallado en jugadas clave.
Hasta la fecha, los Commanders permiten un promedio de 35.8 puntos por juego, el peor número en toda la NFL.
Historias recientes similares
Casos como el de estos Commanders recuerdan a otras catástrofes súbitas en la liga:
- Los Jaguars de 2018: tras llegar al AFC Championship en 2017, terminaron 5-11 la temporada siguiente.
- Los Falcons de 2017: después de perder el Super Bowl LI, descendieron de manera constante en rendimiento.
Pero incluso esos equipos mantuvieron cierta competitividad. Lo de Washington amenaza con convertirse en un caso histórico de cómo derrumbarse del éxito al ridículo en cuestión de meses.
El próximo encuentro: ¿más humillación?
Para colmo, el siguiente partido de los Commanders será en un evento internacional en Madrid contra los Miami Dolphins, igual de derrotados (3-7), pero favoritos por 2.5 puntos según BetMGM. Es la primera vez en más de una década que en un juego entre dos equipos de récord negativo, uno se considere favorito por más de dos puntos en campo neutral.
La buena noticia para Quinn y compañía: la siguiente semana es su semana de descanso. Una pausa necesaria para un equipo emocionalmente destruido y tácticamente perdido.
¿Qué le queda a la franquicia?
Las últimas semanas solo deben servir para evaluar fichas futuras y salvar lo que quede del orgullo. Los fans que llenaron el estadio tras la actuación de Daniels el año anterior, ahora abandonan su asiento antes del medio tiempo.
Como dijo Marcus Mariota: “Para cambiar las cosas tienes que ser transparente. Y no creo que seamos quienes creemos que somos”.
¿Revolución o reconstrucción?
Todo apunta a que la gerencia enfrentará decisiones duras en los próximos meses. ¿Es Dan Quinn el adecuado para liderar la transición? ¿Quiénes deben quedarse y quiénes deben salir? ¿Apostar todo por Daniels el próximo año aún con dudas físicas?
Lo cierto es que Washington ha tocado fondo. Desde aquí, solo queda escalar, si es que encuentran la escalera correcta.
