Chet Holmgren y el presente brillante del Thunder: ¿La futura superestrella de la NBA?

Con un inicio imparable de temporada y una actuación perfecta contra los Warriors, Chet Holmgren se posiciona como el pilar de un Oklahoma City Thunder renacido

Oklahoma City Thunder está teniendo uno de los arranques más electrizantes de la temporada 2025-26 en la NBA, y uno de los principales responsables se llama Chet Holmgren. El joven interior de 2.16 metros está demostrando que la paciencia vale la pena, tras una primera temporada interrumpida por una lesión que lo alejó 50 partidos de las canchas.

En una liga dominada por los nombres de siempre —LeBron, Durant, Jokic, Embiid—, aparece una figura sin miedo al protagonismo, seguro de sus capacidades y listo para reclamar su lugar en los libros de historia del baloncesto profesional.

Una noche perfecta contra Golden State

El pasado martes 11 de noviembre, ante unos Golden State Warriors en plena transición generacional, Holmgren ofreció una de las actuaciones más impresionantes de la temporada: 23 puntos, 11 rebotes y 100% de efectividad en tiros (9/9 en campo, 2/2 en triples, 3/3 en libres). Lo más llamativo es que lo hizo en apenas tres cuartos, ya que no fue necesario que jugara en el último debido a la ventaja tan cómoda del Thunder, que ganó 126-102.

No estaba prestando atención, solo quería ganar el partido”, declaró Holmgren tras el partido. Una manifestación de humildad poco usual para un jugador con semejante dominio en ambos lados de la cancha.

Números que hablan por sí solos

El impacto de Holmgren en los primeros juegos de la temporada 2025-26 es clave para entender el momento actual de Oklahoma. A continuación, algunos datos:

  • Promedio de puntos: 19.6 por partido
  • Rebotes: 8.9 por encuentro
  • Porcentaje de tiro: 59.3% en tiros de campo
  • Triples: 37.1%
  • Libres: 87.8%

Para un jugador en solo su segunda campaña profesional, estas marcas son extraordinarias. Vale la pena recordar que Holmgren fue una de las figuras del equipo que ganó el anillo el año pasado, a pesar de no estar al 100% físicamente.

¿Cómo ha llegado hasta aquí?

La clave está, según sus propias palabras, en lo aprendido durante la postemporada del año anterior.

Antes solo trabajaba duro por inercia, porque es mi mentalidad. Pero después de ganar las Finales y enfrentarme constantemente al mejor baloncesto, supe con exactitud qué debía mejorar”.

Esa madurez, sumada al conocimiento adquirido en playoffs, ha disparado su producción. Ha trabajado en su físico, en su toma de decisiones y en su mecánica de tiro. Y el resultado se nota.

La visión de su entrenador

Mark Daigneault, entrenador del Thunder, ya predecía algo grande desde inicios de temporada:

Esto se ha estado gestando desde el comienzo del curso. Ya sabíamos que tenía todas las herramientas, y su movimiento en transición, su espaciado en ataque y su creatividad han explotado dentro del sistema”.

Daigneault ha encontrado en Holmgren no solo un jugador ultra eficiente, sino un conector entre líneas, una pieza que facilita el juego colectivo gracias a su inteligencia y versatilidad defensiva.

¿Podría ser Holmgren el futuro MVP?

No es demasiado pronto para sugerirlo. Aunque aún falta mucho por jugar en la temporada, Holmgren está en camino de conseguir una candidatura legítima al premio Rookie del Año (aunque ya no esté en su primer año de contrato por la lesión anterior) o incluso irrumpir como Jugador Más Mejorado (Most Improved Player). Si Oklahoma sigue ganando y se mantiene en un lugar destacado del Oeste, su nombre podría comenzar a figurar entre los grandes aspirantes al MVP.

Una competencia cada vez más feroz

Sin embargo, la lucha en la Conferencia Oeste no será fácil. Equipos como los Denver Nuggets, Los Angeles Clippers y Phoenix Suns (aunque ahora golpeados por la baja de Jalen Green) aún tienen fuerte peso en la competencia. Incluso los Utah Jazz están empezando a mostrar señales de ser un conjunto peligroso, como lo demostró su victoria reciente por 152-128 sobre Indiana, la mayor anotación de la temporada.

Lauri Markkanen está firmando otra campaña estelar (35 puntos ante Pacers), y el novato Ace Bailey ya dejó destellos de grandeza. Pero lo de Holmgren es distinto: ya está rindiendo a nivel All-Star, con una regularidad y eficiencia de un veterano.

¿Qué hace de Holmgren un jugador único?

Muchos lo comparan con figuras como Kevin Durant por su combinación de tamaño y habilidad para tirar desde cualquier punto. Otros recuerdan al mejor Kristaps Porzingis prelesión, por su capacidad de taponar y tirar triples. Pero Holmgren, sin el ego exagerado que a veces empaña a los jóvenes talentos, combina características de ambos con una mentalidad de equipo que lo hace aún más peligroso.

Sus movimientos fluidos pese a su estatura, su control con el balón y su lectura del juego recuerdan más a un alero veterano que a un centro de segundo año. Además, su velocidad para recuperarse en defensa y su capacidad de ayuda lo convierten en uno de los protectores del aro más eficaces de la liga.

El renacimiento del Thunder

Con Holmgren, Shai Gilgeous-Alexander liderando la ofensiva (promediando 28 puntos por partido) y un núcleo joven lleno de energía, los Thunder renacen como una posible dinastía del futuro. Sus inicios 11-1 esta temporada no son coincidencia: son el reflejo de una planificación coherente desde el draft, un cuerpo técnico con visión clara y una plantilla con química envidiable.

La importancia de la salud

Para que Holmgren y el Thunder mantengan su nivel, la salud será un factor clave. Ya lo aprendieron por las malas la temporada pasada. Afortunadamente, todo indica que Holmgren ha mejorado no solo física, sino mentalmente, preparándose para resistir los rigores de una temporada NBA completa y unos intensos playoffs.

En contrapartida, otros equipos ya empiezan a sufrir bajas. Sin ir más lejos, los Suns perderán a Jalen Green por al menos 4 a 6 semanas. Green, una adición fundamental en el traspaso que envió a Kevin Durant a Houston, apenas ha podido sumar dos partidos esta temporada debido a una lesión persistente en el muslo.

Mientras unos luchan contra los fantasmas físicos, en Oklahoma City todo parece estar orquestado para una temporada especial.

¿Qué sigue para Holmgren y los Thunder?

Después de la paliza a los Warriors, el calendario no se alivia para OKC. Tendrán que enfrentarse contra los Nuggets y los Timberwolves en la misma semana. Serán pruebas de fuego que pondrán a prueba la madurez competitiva del equipo.

Chet Holmgren, con su enfoque tranquilo pero feroz, tiene ante sí la oportunidad de consolidarse como uno de los jugadores franquicia del futuro. Un jugador que no busca los focos, pero cuyo desempeño brilla con luz propia en cada jugada, cada pase y cada bloqueo.

Puede que todavía sea temprano para hablar de MVP, pero si sigue así, no tardará en que todos —incluso los más escépticos— empezarán a preguntar: ¿Estamos ante la nueva cara de la NBA?

Este artículo fue redactado con información de Associated Press