El invierno que golpeó temprano: la tormenta ártica que congeló el sureste de EE.UU.

Una ola de frío sin precedentes azotó el sur de Estados Unidos, derribó iguanas, rompió récords históricos y dejó una estampa invernal en zonas poco acostumbradas a la nieve y las heladas

¿Una advertencia por iguanas que caen del cielo? Sí, Florida la tuvo. ¿Récords de temperatura rotos? Más de uno. ¿Pequeñas ciudades cubiertas por una gruesa capa de nieve? Varias. Esta semana, gran parte del este de Estados Unidos ha sido protagonista de una entrada inquietantemente temprana del invierno.

Una ola de aire ártico desciende hasta el sureste

A inicios de noviembre, una masa de aire ártico impactó con ferocidad los dos tercios orientales de Estados Unidos. Proveniente de las Grandes Llanuras del Norte, este frente frío llegó acompañado de vientos intensos, nieve y un descenso brusco de temperaturas. Lo insólito no fue solo su intensidad, sino que bajó hasta el sureste: Florida, Georgia y Alabama, estados conocidos más por su sol que por sus copos de nieve, registraron mínimas históricas.

El meteorólogo Scott Kleebauer, del Weather Prediction Center, explicó que en lugares como Jacksonville, Florida, las temperaturas alcanzaron los -2 °C (28 °F) el martes por la mañana, “destrozando” el antiguo récord de mínima de 1.6 °C (35 °F), que databa de 1977.

Advertencia por 'iguanas caídas' en Florida

La caída térmica fue tan abrupta que la National Weather Service emitió una “Falling Iguana Advisory” o advertencia por iguanas cayendo de los árboles. ¿El motivo? Estas criaturas reptiles de sangre fría, al verse expuestas a temperaturas por debajo de 4 °C (40 °F), quedan paralizadas, literalmente congeladas, y caen sin conocimiento desde las copas de los árboles.

Los residentes comenzaron a compartir imágenes de los grandes lagartos rígidos en patios y banquetas. Aunque los animales no mueren, el frío los deja inactivos hasta que las temperaturas suben y su metabolismo se reactiva.

“Este choque fue como si el otoño jamás hubiera existido; pasamos directamente del verano al invierno”, añadió Kleebauer.

Alerta y caos en las carreteras del noreste

Mientras tanto, estados más habituados al invierno como Nueva York, Carolina del Norte o Michigan también sintieron el embate de esta ola polar, que llegó acompañada de fuertes nevadas. Este fenómeno, intensificado por el llamado “efecto lago”, generó acumulaciones considerables de nieve en ciudades como Buffalo, Syracuse, Rochester y Niágara. Se reportaron hasta 23 cm (9 pulgadas) en algunas zonas como el Tug Hill Plateau. Un segundo sistema climático amenaza con añadir más centímetros de nieve en las próximas horas.

En Vermont y Michigan las condiciones fueron igualmente adversas. En el poblado de Ubly, Michigan, cayeron casi 20 cm (8 pulgadas) de nieve en un solo día. En palabras de Barbara Butch, bibliotecaria y secretaria del pueblo: “Simplemente no dejaba de nevar. Fue como si la tormenta no tuviera fin”.

En Virginia Occidental, la combinación de nieve y hielo en las primeras horas del martes provocó decenas de accidentes antes de que el sol ayudara a mejorar la visibilidad y el estado de las vías.

El impacto en las ciudades y las actividades diarias

En algunas regiones de los Apalaches y el noreste, el mal tiempo también afectó directamente las actividades diarias. Las escuelas en varias partes de Nueva York y Vermont suspendieron clases. El tráfico se tornó caótico, y pasajeros de vuelos regionales enfrentaron retrasos o cancelaciones por la baja visibilidad.

La nieve permitió que uno de los centros de esquí en Canaan Valley, en Virginia Occidental, abriera de forma anticipada. El centro White Grass Ski Touring habilitó sus pistas de esquí nórdico gracias a los más de 35 cm (14 pulgadas) de nieve acumulada entre lunes y martes.

Cambio climático: ¿una señal de advertencia?

Muchos se preguntan: ¿es normal una ola de frío así de temprana? Aunque las oscilaciones climáticas son comunes, lo abrupto e inusual de este evento despierta interrogantes en científicos y climatólogos.

Estudios recientes del Goddard Institute for Space Studies de la NASA muestran cómo el calentamiento del Ártico, irónicamente, puede estar alterando las corrientes de chorro (jet streams) que confinan el aire polar. Estas fluctuaciones permiten que el frío quede ‘liberado’ y baje mucho más al sur de lo acostumbrado.

El Dr. Judah Cohen, investigador del MIT, ha estudiado durante más de dos décadas estos fenómenos. Según él, “con el derretimiento del hielo marino y el calentamiento del Ártico, la corriente en chorro se vuelve más ondulada. Esto facilita que masas de aire del polo desciendan sobre zonas templadas, como el sureste norteamericano”.

Récords rotos y ciudades histéricas

  • Jacksonville, Florida: -2 °C (28 °F), mínimo histórico desde 1977.
  • Mobile, Alabama: 0.5 °C (33 °F), tres grados menos que el récord anterior.
  • Birmingham, Alabama: Vientos helados redujeron sensación térmica a -7 °C (19 °F).
  • West Virginia: Decenas de choques y una alerta de squall (tormenta invernal súbita) activada en la Interestatal 80.

Las autoridades climatológicas y de tránsito intensificaron sus esfuerzos para mantener informada a la población. Las advertencias y sistemas de alerta móvil jugaron un rol crucial.

Una advertencia para el sistema energético y de infraestructura

Otro tema en discusión es la preparación de la infraestructura del sur frente a condiciones invernales agresivas. Muchas ciudades del cinturón sur, como Atlanta o Tampa, carecen de sal, maquinaria quitanieve y personal entrenado para este tipo de emergencias.

Durante el evento, miles de personas reportaron interrupciones breves en el suministro eléctrico, especialmente en zonas rurales de Georgia y Carolina del Norte. Las empresas eléctricas se vieron obligadas a desplegar cuadrillas de emergencia de estados vecinos.

Además, el consumo energético para calefacción se disparó. La U.S. Energy Information Administration advierte que eventos como este representan un reto para una red eléctrica ya exigida por olas de calor veraniegas.

¿Qué esperar en los próximos días?

Según los pronósticos del Servicio Meteorológico Nacional, lo peor de esta irrupción ártica terminará al acercarse el fin de semana. Los termómetros subirán paulatinamente y permitirán que algunas de las iguanas caídas retomen su habitual rutina tropical.

Sin embargo, los meteorólogos no descartan nuevos eventos similares en diciembre o enero, y recomiendan mantenerse vigilantes. Como dijo con sorna una ciudadana de Georgia en redes sociales: “Pasamos del sol a la escarcha en 24 horas. Solo falta que nieve en Disney para completar esta locura.”

Este episodio es, sin duda, un recordatorio de que el clima es cada vez más impredecible. No solo necesitamos termostatos, sino también mucha resiliencia para adaptarnos a un mundo que ya dejó de comportarse de forma "normal".

Este artículo fue redactado con información de Associated Press