El rugido del Thunder y el resurgir de los Knicks: ¿una nueva élite en la NBA?

Oklahoma City y Nueva York dominan sus conferencias con actuaciones explosivas y estrellas en ascenso que ilusionan a las aficiones rumbo a los playoffs.

La NBA ha comenzado su temporada con sorpresas que han remecido el panorama tradicional de poder en ambas conferencias. Oklahoma City Thunder y New York Knicks no solo están ganando partidos: están dominando con autoridad. ¿Estamos ante una nueva era en la liga?

Thunder arrolladores: el plan de reconstrucción da frutos

Después de varios años de reconstrucción paciente, los Oklahoma City Thunder están explotando en el mejor sentido del término. Con un balance de 11-1 y manteniéndose invictos en casa (5-0), los dirigidos por Mark Daigneault están mostrando una combinación de juventud, defensa férrea y ejecución ofensiva quirúrgica.

En su más reciente victoria, aplastaron 126-102 a los Golden State Warriors. Más impresionante aún fue la actuación de Chet Holmgren, quien completó un partido perfecto ofensivamente hablando: 23 puntos y 11 rebotes, con 9/9 en tiros de campo, 2/2 en triples y 3/3 en tiros libres.

A su lado brilla Shai Gilgeous-Alexander, quien aportó 28 puntos en tres cuartos. Su capacidad para cambiar el ritmo, anotar desde cualquier punto del campo y liderar defensivamente está haciendo que muchos lo coloquen entre los candidatos más serios al MVP de esta temporada.

¿Quién necesita estrella si hay defensa?

Lo más destacado del Thunder no ha sido solo su ofensiva, sino su defensa perimetral, incluso en ausencia del especialista Lu Dort, fuera por una molestia en el trapecio derecho. Steph Curry vivió una pesadilla en cancha, con 11 puntos en 4 de 13 intentos y cinco faltas personales acumuladas antes de terminar el tercer cuarto. Los Warriors, un gigante de la última década, lucieron vencidos mucho antes del final, anotando apenas 102 puntos, su segunda menor marca del año.

Los Knicks no se quedan atrás: un Madison Garden encendido

Mientras el oeste se estremece con los chicos del Thunder, el este ve renacer a unos New York Knicks completamente transformados con su nuevo entrenador, Mike Brown. Con una ofensiva arrolladora, han ganado sus primeros 7 partidos como locales, algo que no ocurría desde la temporada 2012-13.

Le ganaron 133-120 a unos Grizzlies en caída libre, con un Jalen Brunson estelar: 32 puntos y 10 asistencias. Le siguió Karl-Anthony Towns con 21 puntos y 13 rebotes y un rendimiento cada vez más sólido como eje interior del sistema knickerbocker.

Un ataque imparable

Los Knicks han promediado 130.2 puntos en sus últimos cinco juegos, incluyendo medias partes de más de 75 puntos en tres partidos consecutivos. Su estilo de juego vertiginoso, alimentado por la entrada de OG Anunoby y Jordan Clarkson, ha convertido sus partidos en espectáculos ofensivos de primer nivel.

El impacto de Brunson ha sido tan significativo que ya se compara su influencia con la de Carmelo Anthony en su apogeo. “Jalen se ha convertido en el líder indiscutible de este equipo. Es sereno, agresivo y controla cada aspecto del juego”, dijo Mike Breen durante la transmisión del partido.

La otra cara: Warriors y Grizzlies preocupan

Por otro lado, viejos protagonistas como los Golden State Warriors (1-6 de visita) y los Memphis Grizzlies (1-6 en sus últimos siete partidos) viven momentos complicados.

Los Warriors, a pesar del regreso de Curry, lucen sin energía y sin respuestas tácticas ante equipos más jóvenes y dinámicos. La baja producción de Klay Thompson y la irregularidad de Andrew Wiggins son alarmantes, al igual que la indisciplina de Draymond Green, quien recibió una técnica más contra Thunder, desatando la celebración del público local.

Memphis, por su parte, sigue sin encontrar rumbo pese al retorno de Ja Morant, quien tuvo 16 puntos y 10 asistencias pero con un pobre 4 de 14 en tiros de campo. Ni la producción interior de Jaren Jackson Jr. (19 puntos) ni el apoyo desde el banco parecen suficientes.

Toronto también se sube al tren

Tampoco podemos ignorar la racha de los Toronto Raptors, que derrotaron a los Brooklyn Nets 119-109 y acumulan cinco victorias en sus últimos seis partidos. Brandon Ingram fue el máximo anotador con 25 tantos, mientras que Immanuel Quickley sumó 24, 10 de ellos en el último cuarto.

Toronto, con una efectividad del 49.5% en tiros de campo y una notable superioridad en rebotes (50-36), continúa consolidando su juego colectivo bajo un estilo más fluido. Los Nets, en contraste, han perdido 10 de sus primeros 11 partidos, y su defensa sigue siendo una de las más endebles de la liga.

¿Un cambio generacional en camino?

El surgimiento en paralelo de equipos como Thunder, Knicks y Raptors marca una tendencia que va más allá de algunos partidos calientes. Se trata de equipos construidos con planificación, jóvenes estrellas hambrientas y un modelo colectivo que prioriza la energía y disciplina.

Es imposible pensar en el Thunder y no recordar cómo Sam Presti fue acumulando selecciones de Draft con estratégica paciencia. O cómo Toronto, tras la salida de VanVleet y Siakam, ha reinventado su núcleo. Y los Knicks, usualmente caóticos, parecen haber encontrado por fin una identidad clara bajo Brown.

Mientras tanto, gigantes del pasado como Warriors o Nets se enfrentan a interrogantes serios sobre su sostenibilidad. ¿Hasta cuándo podrá Curry cargar con todo el peso de Golden State? ¿Es momento ya de que Brooklyn inicie una nueva reconstrucción?

La temporada apenas comienza

Aún estamos en la primera cuarta parte de la temporada regular, pero las señales son claras: las nuevas generaciones vienen a pasos agigantados. En Oklahoma hay esperanza, en Nueva York hay fe, y en Toronto hay visión de futuro.

¿Podrán sostener este nivel? ¿Podrá Brunson convertirse en el rostro de la franquicia más icónica de la NBA? ¿Podrá Gilgeous-Alexander liderar al Thunder a su primera Final desde Kevin Durant y Westbrook? Lo sabremos pronto, pero mientras tanto, la liga está más viva que nunca.

Este artículo fue redactado con información de Associated Press