Paul DePodesta regresa a las Grandes Ligas: ¿Podrá rescatar a unos Rockies hundidos?

El cerebro detrás de 'Moneyball' apuesta por transformar desde cero una franquicia que acumula fracasos... y un reto monumental.

Paul DePodesta está de regreso en el béisbol. Después de ocho años alejado del diamante y de su paso por la NFL como estratega de los Cleveland Browns, el ejecutivo reconocido por revolucionar las estadísticas aplicadas al deporte —y cuyo trabajo inspiró la película Moneyball— ha asumido una nueva misión: rescatar a los Colorado Rockies.

De la NFL a MLB: un viaje de regreso con propósito

En enero de 2016, DePodesta sorprendió al mundo del deporte tomando una extraña dirección en su carrera profesional: dejar el béisbol tras décadas en la MLB para convertirse en jefe de estrategia de los Cleveland Browns de la NFL. Aunque la decisión fue vista como excéntrica, su paso por el fútbol americano federal dejó enseñanzas y resultados mixtos. Los Browns registraron una marca de 56-99-1 durante su gestión, aunque en 2020 firmaron una temporada de 11-5 y llegaron a la postemporada, cosa que no lograban desde 2002.

Sin embargo, dejar el béisbol por completo nunca fue parte de sus planes, como él mismo confesó: “Seguí hablando con amigos en diferentes oficinas de MLB. Siempre estuve pendiente de lo que ocurría, aunque no al punto de estar trabajando tiempo completo. Pero sí, aún me interesaba”.

Una franquicia que suplica por un cambio

Los Rockies no sólo son uno de los equipos más jóvenes de la MLB (fundados en 1993), sino también uno de los más inconstantes. Su momento más glorioso ocurrió en 2007 cuando alcanzaron la Serie Mundial, pero fueron barridos en cuatro juegos por los Boston Red Sox. Desde entonces, el equipo ha tenido una lista interminable de temporadas perdedoras, incluyendo la más reciente en 2023, en la que perdieron 119 juegos, convirtiéndose en una de sus peores campañas en la historia.

En términos de asistencia, la realidad tampoco es halagüeña. En 2018, los Rockies atrajeron a más de 3 millones de aficionados al Coors Field. En 2023, esa cifra descendió a 2.4 millones, lo que representa una caída del 20%. Para una franquicia situada en un mercado de tamaño medio como Denver, es un retroceso significativo.

El desafío: reconstrucción total

DePodesta asume el rol de presidente de operaciones de béisbol con una lista de tareas crítica desde el primer día. La más urgente es elegir al próximo manager, ya que es la única vacante de mánager que queda por llenar en la MLB. Pero más allá de ese nombramiento, DePodesta tiene que rediseñar completamente una estructura que no ha dado resultados duraderos.

“Lo más importante para mí es ser un gran gestor de relaciones con los jugadores”, declaró durante las reuniones de gerentes generales de la MLB. “Queremos construir una cultura dentro del clubhouse. La estrategia de juego es importante, sí, pero la relación humana y ser un buen compañero dentro de la organización también lo son”.

El “padre” de Moneyball

DePodesta no es un ejecutivo cualquiera. Es ampliamente reconocido como el arquitecto intelectual detrás del enfoque sabermétrico que cambió el deporte para siempre. Como asistente del gerente general Billy Beane en los Oakland Athletics, fue parte clave del equipo de 2002 que, pese a uno de los presupuestos más bajos de las Grandes Ligas, logró 102 victorias y ganó la División Oeste de la Liga Americana. Esa hazaña fue inmortalizada en el libro Moneyball de Michael Lewis y luego en la película protagonizada por Brad Pitt y Jonah Hill (quien interpreta al personaje basado en DePodesta).

Su paso por los Dodgers en 2004 también fue histórico: con apenas 31 años fue nombrado gerente general de la legendaria franquicia, convirtiéndose en el segundo más joven en ocupar ese cargo en MLB en ese momento. Sin embargo, sólo duró 20 meses en el cargo, víctima de diferencias internas y decisiones polémicas.

¿Puede DePodesta aplicar la sabermetría a los Rockies?

Tomar un equipo tradicionalmente ignorado por los grandes medios y transformarlo con la ayuda de data, análisis predictivo y énfasis en el desarrollo de jugadores desde ligas menores es el sello característico de DePodesta.

Pero los Rockies presentan peculiaridades únicas, sobre todo por jugar en la altitud de Denver. El aire más liviano del Coors Field influye considerablemente en el rendimiento de los jugadores, tanto para bien como para mal:

  • Bateadores: suelen inflar sus estadísticas en casa, pero presentar rendimientos más bajos en la carretera.
  • Lanzadores: luchan por ajustar su control y efectividad ante la menor resistencia del aire. El ERA colectivo de los Rockies en 2023 fue de 5.91, el peor de toda la MLB.

¿Podrá DePodesta crear un sistema estadístico adaptado a esa inconsistencia? ¿Desarrollará talento propio resistente a las condiciones del Coors Field en lugar de malgastar en agentes libres que parecen fracasar en Denver?

Una apuesta a largo plazo

El ejecutivo no tomó esta decisión a la ligera. “En realidad, los últimos cuatro años empecé a pensar en qué sería lo siguiente”, comentó en su reunión con medios. “Esta oportunidad tiene sentido por muchos factores: el reto, la geografía, las personas con las que puedo trabajar… se trata del lugar ideal para algo diferente”.

DePodesta, quien cumple 53 años en febrero, sabe que no tiene tiempo infinito para consolidar un legado en las Grandes Ligas. Pero también cuenta con la experiencia y perspectiva de alguien que ha hecho historia en más de una ocasión.

Los Rockies, por su parte, tienen mucho que ganar y poco que perder. Si la fórmula DePodesta funciona, podríamos presenciar la resurrección de una franquicia que ha estado en la sombra por demasiados años.

¿Podrá el hombre que cambió el béisbol una vez, hacerlo una vez más? Solo el tiempo —y las métricas— lo dirán.

Este artículo fue redactado con información de Associated Press