Ciudades Sobre Rieles: Cómo La Vivienda Cerca del Transporte Público Está Cambiando Vidas
Desarrollos urbanos vinculados al metro, tranvías y buses buscan frenar la crisis de vivienda, reducir emisiones y devolver la dignidad a miles de personas
Una nueva esperanza: el caso de Quantavia Smith
Después de años durmiendo en la calle o en sofás ajenos, Quantavia Smith finalmente tiene un hogar. Vive en un estudio en Los Ángeles que no solo le ofrece un techo digno, sino también un beneficio clave: acceso directo al sistema de transporte público. "Es un alivio. Me siento independiente", afirma Smith, quien paga solo el 30% de sus ingresos por la renta, equivalente a 19 dólares mensuales por un apartamento cuyo valor en el mercado asciende a $2,000.
El complejo Santa Mónica y Vermont Apartments alberga a 300 personas desde su inauguración en febrero de 2025. La promoción de viviendas cerca del transporte público es parte de un ambicioso plan de la Autoridad de Transporte de Los Ángeles (LA Metro) para construir al menos 10,000 unidades habitacionales próximas a estaciones para 2031.
El auge de los desarrollos orientados al tránsito
De Los Ángeles a Boston, pasando por Washington DC y otras metrópolis, las ciudades se están reinventando con desarrollos conocidos como Transit-Oriented Developments (TOD). Este concepto combina vivienda, comercio y conectividad para revitalizar barrios, reducir la dependencia del automóvil y ofrecer opciones habitacionales más asequibles.
Yonah Freemark, director del Urban Institute’s Land Use Lab, asegura que este tipo de iniciativas es crucial: "El desarrollo orientado al tránsito debe ser una de las soluciones principales a la crisis de la vivienda. Aprovecha el dinero que ya invertimos en infraestructura". (Fuente: Urban Institute)
Más allá del hogar: movilidad y oportunidad
La historia de Bernie Hernández muestra otro ángulo de los beneficios. Este padre se mudó a Chinatown, Boston, para facilitar la educación universitaria de su hija. Su hogar está a tan solo 10 minutos a pie del metro. "No necesito el auto. Caminamos al supermercado, a la farmacia, mi hija va a la escuela en metro", explica Hernández con entusiasmo. Además de los ahorros en gasolina y mantenimiento vehicular, ahora cuenta con más tiempo libre y menor estrés.
Reformas legislativas en estados clave
Para enfrentar la escasez de viviendas y modernizar zonas urbanas, varios estados están modificando leyes que por décadas impidieron construcciones multifamiliares. En California, el gobernador Gavin Newsom firmó en 2023 una ley clave que autoriza edificaciones más altas en terrenos pertenecientes a agencias de transporte y en zonas cercanas a líneas de bus, tren y metro.
Colorado y Utah han seguido pasos similares. Colorado exige permitir 40 unidades por acre dentro de un radio de un cuarto de milla de los sistemas de transporte público. Por su parte, Utah obliga a los municipios a permitir 50 unidades por acre.
En el estado de Washington, la reforma reciente también impulsa desarrollos mixtos alrededor de estaciones. La representante demócrata Julia Reed, autora de la ley, afirmó: "Se trata de ofrecer la opción de vivir más y manejar menos".
Massachusetts toma la delantera
La gobernadora Maura Healey lidera una audaz política para estimular proyectos residenciales cerca del transporte público. En 2021, se aprobó una ley que obliga a 177 municipalidades a crear zonas que permitan la construcción de viviendas multifamiliares. El gobierno destinó 8 millones de dólares para apoyar la implementación, amenazando con recortar fondos a quienes se nieguen.
Un ejemplo sobresaliente es Lexington, que acabó aprobando 10 desarrollos, incluyendo uno de $115 millones con 187 unidades y espacios comerciales. El proyecto se edifica sobre terrenos anteriormente usados para transporte de carga. En palabras del gerente del proyecto, Quinlan Locke: "Hoy es un yermo comercial, pero en dos años será el hogar de muchas familias".
Resistencias vecinales y obstáculos estructurales
Pese al progreso, la implementación de estas políticas enfrenta desafíos. 19 comunidades de Massachusetts aún no han trazado zonas nuevas. Algunas, como Holden, llegaron incluso a demandar al estado para frenar las exigencias.
Anthony Renzoni, concejal de Holden, expresó preocupación: "Si dejamos que el estado dicte cómo zonificamos, ¿qué impide que lo sigan haciendo con otras decisiones?".
Además, factores como el aumento en las tasas de interés, la burocracia, los costos crecientes de la construcción y la falta de inversión federal generan un desequilibrio alarmante. Según un informe del Urban Institute (2023), se han construido nueve veces más viviendas alejadas del transporte público que cerca de él en los últimos 20 años.
Más que un techo: construir comunidad
Volviendo al complejo residencial donde vive Quantavia Smith, vemos cómo el modelo TOD no se limita al aspecto físico del urbanismo. En su edificio ya funcionan una clínica médica comunitaria y está prevista la apertura de un supermercado filipino y un mercado de agricultores.
La mitad de las viviendas fueron reservadas para personas en situación de calle. Smith recibe apoyo incluso para encontrar empleo y aprender habilidades prácticas como administración del dinero. Y lo más importante: puede llegar a todos lados sin necesitar un auto.
"Estoy muy agradecida. Antes sentía que a nadie le importaba... ahora el metro me lleva a donde necesito ir. Y donde quiero ir no está tan lejos", dice con una sonrisa esperanzada.
¿La solución a una crisis nacional?
Según el Harvard Joint Center for Housing Studies, más del 50% de los hogares de bajos ingresos en EE.UU. gastan más del 30% en renta, y la falta de acceso a transporte eficiente agrava su situación. Al reducir esta dependencia, el modelo TOD podría ser clave para revertir la inequidad urbana y promover un crecimiento más justo y sustentable.
Las políticas varían de estado en estado, pero los resultados demuestran que cuando existe coordinación entre planificación urbana y transporte, el cambio es tangible. Desde retornar la dignidad a personas sin hogar hasta hacer nuestras ciudades más verdes y accesibles —como en el caso de Hernández, que ahora viaja en metro—, el futuro del urbanismo pasa inevitablemente por los rieles del transporte público.
TRANSIT-URBANO, el camino por recorrer
- Reducción de emisiones: Una sola persona viajando en metro en vez de conducir reduce hasta 4.800 libras de CO₂ al año (EPA).
- Impacto económico: Cada dólar invertido en transporte público genera $5 de retorno económico (American Public Transportation Association).
- Inclusión social: Las viviendas subsidiadas cerca de estaciones reducen el aislamiento económico y mejoran el acceso a oportunidades laborales.
En un mundo donde las ciudades enfrentan una creciente desigualdad y cambio climático, los desarrollos orientados al tránsito son más que una tendencia: son una necesidad estructural y social.
