El futuro de tus tarjetas de crédito puede estar en juego: Visa y Mastercard negocian con los comercios

Una histórica disputa de dos décadas podría cambiar cómo usas tu tarjeta de recompensas y cuánto te cuesta cada compra

Visa y Mastercard, los gigantes globales de pagos electrónicos, han propuesto un acuerdo que podría transformar radicalmente la forma en que usamos nuestras tarjetas de crédito y cómo los comercios deciden aceptar ciertos tipos de plásticos. Este pacto, que surge tras casi 20 años de litigio con comerciantes en Estados Unidos, pone en tela de juicio la famosa regla de "aceptar todas las tarjetas" y abre la puerta a un escenario con implicaciones masivas tanto para consumidores como para el comercio minorista.

¿Qué es la regla de “aceptar todas las tarjetas”?

Históricamente, si un comercio acepta pagos con Visa o Mastercard, está obligado a aceptar todas las tarjetas de esas marcas. Eso incluye aquellas con altos beneficios, como Visa Infinite o World Elite Mastercard, que otorgan recompensas premium a consumidores (como millas, puntos o cashback), pero que también implican comisiones significativamente más altas para los negocios.

Por ejemplo, aceptar una Visa Infinite cuesta alrededor de 15 puntos base (0.15%) más que una Visa Signature, una tarjeta de nivel medio. Aunque pueda parecer poco, a gran escala representa miles o millones de dólares en comisiones anuales para un comercio mediano o grande.

El trasfondo legal de una batalla interminable

La propuesta forma parte de un litigio de acción colectiva que ha durado casi dos décadas. Comerciantes de todo el país han argumentado que las comisiones por transacción (conocidas como interchange fees o “tarifas de intercambio”) son excesivas y abusivas. Estas tarifas son impuestas por las redes de pago a los comercios cada vez que alguien paga con una tarjeta de crédito.

Ya en el pasado se intentó cerrar este proceso legal con acuerdos anteriores, pero han sido rechazados en tribunales por considerarse insuficientes para el daño económico causado. La versión más reciente, sin embargo, podría marcar un antes y un después.

¿Qué propone el nuevo acuerdo?

El nuevo acuerdo contempla dos cambios principales:

  • Permitir a los comerciantes rechazar tarjetas premium: Por primera vez, los negocios podrían decidir no aceptar tarjetas de alto costo para ellos, como Visa Infinite o World Elite Mastercard.
  • Autorizar recargos al cliente final por usar tarjetas más costosas: Un comerciante podría aplicar un sobrecargo al cliente si decide usar una de estas tarjetas de recompensas.

Esto significaría que podrías llegar a una tienda, intentar pagar con tu tarjeta de recompensas y recibir un "lo siento, no aceptamos ese tipo de tarjeta", o ver un cargo adicional en tu ticket por usarla.

¿A quién afecta esta medida?

Principalmente a los titulares de tarjetas de crédito premium, que suelen pertenecer a consumidores con mayor poder adquisitivo. Este segmento ha crecido considerablemente en la última década con la popularidad de tarjetas como:

  • Chase Sapphire Reserve (Visa Infinite)
  • Citi Strata Elite (World Elite Mastercard)
  • Capital One Venture X (Visa Infinite)

Estos productos ofrecen beneficios exclusivos a costa de comisiones más onerosas para los comercios.

La reacción desde el sector comercial

Aunque parece que Visa y Mastercard ofrecen una mayor flexibilidad, grupos de presión del sector minorista no están satisfechos. Stephanie Martz, directora administrativa y abogada general de la Federación Nacional de Minoristas (National Retail Federation), fue tajante:

“Una vez más, esta propuesta es pura fachada. La rebaja en las tarifas de intercambio es mínima y el cambio en la regla de aceptar todas las tarjetas no soluciona nada. Si los tribunales no pueden solucionar esto, es hora de que el Congreso actúe”.

Los comerciantes han estado presionando por años para que el Congreso regule las tarifas de intercambio, al igual que ya lo hace con tarjetas de débito.
Los términos de este arreglo incluyen:

  • Reducción temporal de tarifas interchange en 10 puntos base (0.10%) por cinco años.
  • Procesamiento de transacciones estándar con tarjetas de crédito al 1.25% durante ocho años.

Según las cadenas minoristas, esto no es suficiente.

¿Cómo impacta en ti, el consumidor?

Este cambio tiene el potencial de romper el modelo actual de tarjetas de crédito de fidelización. Hasta ahora, el costo de las recompensas era absorbido en gran parte por los comercios; con la nueva dinámica, ese costo podría pasar a ti en forma de sobrecargos o limitaciones de uso.

Grosso modo, los consumidores podrían enfrentar:

  • Menor aceptación de tarjetas premiadas
  • Recargos adicionales en tiendas y restaurantes
  • Posible desincentivo para usar tarjetas de beneficios elevados

¿Esto solo ocurre en EE. UU.?

Por ahora, sí. El conflicto y el acuerdo propuesto están enmarcados en el mercado estadounidense. Sin embargo, como bien sabemos, lo que ocurre en EE. UU. puede marcar tendencia global. Si se implementan estos cambios y tienen aceptación, es probable que modelos similares se propongan en otros países con altos volúmenes de uso de tarjetas de crédito.

¿Y qué pasa con American Express?

Una aclaración clave: American Express no está incluida en este acuerdo. La razón es simple: opera en un sistema cerrado, siendo tanto emisor como procesador de sus tarjetas, lo cual la libra del mismo marco legal que afecta a Visa y Mastercard.

Un vistazo al mercado de tarjetas: cifras relevantes

Para entender la magnitud del impacto, basta con observar algunas cifras de la industria:

  • Más del 60% de las compras minoristas en EE. UU. se procesan con tarjeta.
  • Visa y Mastercard dominan el 84% del mercado de tarjetas de crédito en circulación según datos de NILSON Report, 2023.
  • El valor estimado del mercado global de tarjetas recompensa superó los $270 mil millones de dólares en 2022.

La batalla final aún no se libra

El acuerdo no es definitivo aún. Todavía debe ser revisado y aprobado por la corte. Además, las organizaciones comerciales más importantes están listas para seguir litigando si es necesario. Si este acuerdo se cae, se anticipan más negociaciones o incluso una escalada legislativa.

Por lo tanto, es posible que ni siquiera veamos una implementación inmediata. Pero el solo hecho de que Visa y Mastercard estén dispuestos a revisar su modelo operativo habla de presiones sin precedentes en la industria de pagos.

Y como consumidores, debemos estar preparados: tu próxima compra podría costarte más dependiendo de la tarjeta que uses.

Este artículo fue redactado con información de Associated Press