Commanders, Steelers y Giants: Tres caminos, tres crisis... y una misma NFL
Entre lesiones, derrotas y cambios de dirección, tres franquicias de la NFL luchan por mantenerse a flote en una temporada que expone grietas profundas
Un viaje a Madrid... en medio del caos
Los Washington Commanders aterrizaron en Madrid no solo con el equipaje, sino también con una racha de cinco derrotas consecutivas. ¿La misión? Intentar frenar la hemorragia ante los Miami Dolphins en el último partido internacional de la temporada.
Kliff Kingsbury, coordinador ofensivo, no es ajeno a Europa. Jugó en la NFL Europa con los Cologne Centurions y ya había visitado España en vacaciones. Pero esta vez su visita está cargada de presión. Con marca de 3-7 y numerosas bajas clave —incluidos Jayden Daniels, Terry McLaurin y Austin Ekeler—, la ofensiva de Kingsbury ha sido un reflejo de fricción constante. Han anotado solo 7 y 14 puntos ante Chiefs y Seahawks, y vienen de una abrumadora derrota 44-22 contra Detroit.
La esperanza brota desde la trinchera. Kingsbury celebra la salud y continuidad de la línea ofensiva conformada por Josh Conerly Jr., Laremy Tunsil, Tyler Biadasz, Chris Paul y Sam Cosmi. “Ver cómo Josh progresa es emocionante, y tener a Cosmi de vuelta ha sumado mucha solidez”, aseguró el técnico.
Aun así, el contexto es sombrío: sin su mariscal titular, con improvisación ofensiva y jugando en un nuevo continente. Kingsbury, sin embargo, lo ve como una oportunidad: “Estar en el Santiago Bernabéu, donde jugaron Cristiano y Mbappé, es especial. Esto puede ser un punto de inflexión emocional para el equipo”.
Pittsburgh: Liderar sin lucir
En teoría, los Steelers encabezan la AFC Norte con 5-4. Pero esa cima se tambalea como una torre inestable. Han perdido tres de sus últimos cuatro partidos, y el juego ofensivo es una sombra en declive de lo que fue al inicio de temporada.
Con un Aaron Rodgers de 41 años al mando —sí, aún activo—, Pittsburgh no ha logrado ni una sola vez superar las 300 yardas en sus últimas tres presentaciones. El veterano mariscal lanzó dos intercepciones en la última derrota —una de ellas no fue su culpa— y terminó capturado para un safety ante los Chargers. “Hay días malos en la NFL. No hay que entrar en pánico”, dijo Rodgers.
Los Bengals, rivales de la próxima jornada, ya los vencieron en octubre (33-31) y buscarán la barrida. Joe Burrow, aún fuera por lesión, probablemente no jugará, pero Joe Flacco ha cumplido con eficiencia: promedia 313.5 yardas por partido en sus cuatro apariciones, pese a ser solo un parche temporal.
Mike Tomlin, el coach de los Steelers, ha defendido a Rodgers, pero los números son preocupantes. El equipo no genera suficiente ofensiva y aunque la defensiva tiene nombres y salarios de élite, es la peor unidad contra el pase de toda la NFL. Ja’Marr Chase los desbordó en el último duelo directo con 16 recepciones y dejó en evidencia una defensa que depende exclusivamente de forzar turnovers.
Cincinnati, por su parte, llega con una defensa también entre las peores. En la liga, son últimos en yardas permitidas por juego (426,6) y primeros en tacleos fallidos con 109. Ambos contendientes arrastran sus deficiencias como lastre... e intentan mantenerse a flote.
Wilson y los Giants: el ocaso de un héroe
Russell Wilson fue campeón del Super Bowl, fue el futuro en Seattle, pero hoy es el pasado en New York. A sus 37 años (los cumplirá este 29 de noviembre), su rol con los Giants ha pasado a ser secundario. Cedido por Pittsburgh tras una breve etapa fallida, firmó por un año con los neoyorquinos y empezó como titular... pero perdió el puesto.
Luego de un pobre inicio (0-3) y de quedar relegado por el novato Jaxson Dart —quien está actualmente en protocolo de conmoción—, Wilson fue suplente ante Chicago. Entró en el último cuarto cuando el equipo ganaba 17-10, pero acabaron cayendo 24-20. Al día siguiente, el entrenador Brian Daboll fue despedido, y Mike Kafka, excoordinador ofensivo, asumió como interino.
Kakfa optó por Jameis Winston como titular esta semana, relegando de nuevo a Wilson. Pese a ello, el exSeattle no se derrumba: “Todavía tengo nivel; sé lo que soy, sé lo que he hecho. Todavía tengo fútbol que ofrecer”.
Su mejor momento este año fue en la Semana 2 ante Dallas: 450 yardas por aire y tres touchdowns. El resto de sus apariciones han sido grises, con múltiples intercepciones y apenas 381 yardas combinadas.
Kafka fue elogioso: “Russ es uno de los mejores compañeros de equipo que he visto. Un verdadero profesional”. Pero el trasfondo parece claro: los Giants piensan en reconstrucción con Dart como futuro, y Wilson como sombra del pasado.
¿Y ahora qué?
- Washington Commanders: Ya sin posibilidades reales de playoffs, el equipo busca recomponer su ofensiva, recuperar salud y encontrar algo de orgullo para cerrar el año. El debut europeo podría ser un buen impulso anímico.
- Pittsburgh Steelers: Lideran una división de dientes afilados, pero con una ofensiva estancada —y una defensa sobrevalorada— necesitan urgentemente consistencia si quieren mantener la cima.
- New York Giants: En modo reconstrucción, quizá sea el final del camino para Russell Wilson. Todo apunta a que el joven Dart y una nueva dirección técnica marcarán el rumbo en 2026.
La NFL no espera a nadie. Ni a los héroes de antaño, ni a las ofensivas lesionadas, ni a las defensas sobrepagadas. Tres historias paralelas, en ciudades distintas, con trayectorias divergentes... pero una misma moraleja: la implacabilidad del calendario.
Fuente de estadísticas: NFL.com, ESPN Stats & Info aproximadamente a noviembre de 2025.