La NFL contra las apuestas prop: ¿seguridad deportiva o cortina de humo?

Mientras crece la popularidad de las apuestas deportivas, la NFL aumenta su intervención sobre las 'prop bets', buscando proteger la integridad del juego y evitar escándalos.

La National Football League (NFL) ha lanzado una advertencia directa a sus jugadores: las prop bets están en la mira. En medio del auge de las apuestas deportivas en Estados Unidos y el creciente riesgo de manipulación de partidos, la liga ha renovado sus directrices para advertir a los equipos sobre el impacto y peligros de este tipo de apuestas específicas. Pero ¿estamos ante un verdadero esfuerzo por proteger al deporte o simplemente una medida preventiva para evitar escándalos mayúsculos?

¿Qué son las apuestas 'prop'?

Las apuestas de proposición o prop bets son aquellas apuestas que no dependen directamente del resultado del partido. En su lugar, están relacionadas a eventos específicos durante un juego, como cuántas yardas correrá un jugador, si un pase será incompleto o si un jugador ganará una determinada cantidad de recepciones.

Estas apuestas ofrecen múltiples alternativas para los apostadores, pero también un preocupante margen para la manipulación. La razón es simple: muchas de estas apuestas pueden depender directamente de decisiones individuales de los jugadores, lo que las convierte en vulnerables a arreglos o incentivos para alterar el rendimiento.

El detonante: escándalo en la MLB

El memorando interno de la NFL, que se envió a los equipos esta semana, no surgió de la nada. Coincide con que dos lanzadores de los Cleveland Guardians de la MLB fueron acusados formalmente de aceptar sobornos de apostadores para alterar lanzamientos específicos que garantizaran el éxito de ciertas apuestas.

“Estamos trabajando activamente con legisladores estatales y reguladores para limitar —y cuando sea posible, prohibir por completo— las prop bets en la NFL”, señala el comunicado de la liga. Añade que los acuerdos comerciales con casas de apuestas se revisan y actualizan regularmente para evitar mercados de apuestas que se presten a la corrupción.

La NFL también indica que mantiene contacto habitual con autoridades estatales para garantizar que estas apuestas se dirijan adecuadamente desde la regulación.

¿Qué apuestas están prohibidas?

Para entender mejor el enfoque de la liga, el memorando también remarca las apuestas que ya están expresamente vetadas:

  • Apuestas basadas en lesiones, seguridad de los fanáticos o mala conducta de los jugadores.
  • Apuestas sobre decisiones arbitrales (castigos, repeticiones, asignaciones de árbitros).
  • Apuestas determinadas exclusivamente por una sola jugada y un solo jugador (como un despeje fallado por un pateador).
  • Apuestas sobre resultados predecibles relacionados con la competencia (como si el primer pase de un quarterback será completo o si un cierto jugador iniciará el partido).

La NFL y el dinero de las apuestas

Resulta paradójico que la NFL, aliada con múltiples operadores de apuestas legales, levante ahora la voz contra uno de los sectores más lucrativos del mercado. Solo en 2023, los ingresos generados por acuerdos con casas de apuestas superaron los $1,000 millones, y se estima que uno de cada tres fanáticos de la NFL apostó en algún momento de la temporada.

Según la American Gaming Association (AGA), más de 73 millones de adultos en EE.UU. realizaron algún tipo de apuesta deportiva en 2023. De ellos, cerca del 35% apostó específicamente en prop bets, ya sea en plataformas digitales o en casinos físicos.

La gran pregunta aquí no es si estas apuestas generan riesgo —sabemos que sí—, sino si la NFL está lista para renunciar a una porción gigantesca de ingresos publicitarios, licencias y patrocinios con tal de hacer lo correcto.

¿Realmente funcionan las restricciones?

Prohibir ciertas apuestas suena lógico, pero la ejecución es mucho más complicada. En muchos estados, las comisiones de juego tienen libertad para aprobar o rechazar mercados de apuestas. Aunque la NFL puede sugerir limitaciones, no siempre puede imponerlas al 100%. Además, los apostadores más avezados encontrarán brechas, sobre todo en plataformas internacionales fuera de la jurisdicción de Estados Unidos.

Y lo que es peor: aun cuando el mercado legal imponga ciertas restricciones, el mercado negro de apuestas deportivas no lo hará. Esto podría empujar a más usuarios a entornos no regulados, exactamente la situación que el marco legal intentaba evitar.

La presión sobre los jugadores

El comunicado de la NFL también refleja el creciente escrutinio sobre los jugadores y sus vínculos con las apuestas. En los últimos dos años, más de doce jugadores han sido suspendidos temporal o permanentemente por infringir las normas de apuestas.

Recientemente, un caso célebre fue el de Calvin Ridley, receptor de los Atlanta Falcons, suspendido por toda la temporada por haber apostado en partidos de su propio equipo. Aunque no influyó en ninguno de esos juegos, la mera apariencia de conflicto de intereses fue suficiente para que la liga tomara medidas severas.

Actualmente, todos los jugadores de la NFL están instruidos para no realizar ningún tipo de apuesta desde instalaciones del equipo o en horas laborales, y mucho menos en partidos de fútbol americano profesional. Sin embargo, es difícil evitar los grises: ¿puede un jugador apostar en baloncesto universitario desde su casa? ¿O hacerlo a través de un familiar?

Integridad vs espectáculo

La NFL siempre se ha enorgullecido de proteger la integridad del juego. Pero ahora la frontera entre deporte y espectáculo se estrecha peligrosamente. Las apuestas han cambiado la forma en que los partidos se consumen. También lo han hecho los fantasy sports, las métricas avanzadas y las transmisiones interactivas donde los aficionados consultan pronósticos en tiempo real.

Todo este ecosistema, que genera miles de millones en ingresos extra para la NFL, se basa en pequeños eventos que pueden convertirse en oportunidades de apuesta. Si el fanático empieza a sospechar que esas jugadas están afectadas por influencias externas, la confianza podría caer de forma irreversible.

¿Una verdadera cruzada ética?

Algunos expertos interpretan este memorando como un intento preventivo de la NFL por cerrar filas antes de que los escándalos salpiquen también al fútbol americano. "El béisbol ha tenido un caso crítico con jugadores colaborando con apostadores", señala Michael McCann, profesor de derecho deportivo en la Universidad de Nuevo Hampshire. “La NFL quiere demostrar que puede anticiparse y no solo reaccionar”.

Otros, sin embargo, creen que la hipocresía es evidente. “No puedes promover activamente campañas con DraftKings o FanDuel y al mismo tiempo pretender que quieres abolir las prop bets”, afirmó el periodista deportivo Bomani Jones en un reciente podcast. “No se puede ser juez y parte”.

¿Qué podríamos esperar en el futuro?

La NFL ha dejado claro que continuará dialogando con legisladores y autoridades estatales. Es probable que veamos nuevas restricciones en mercados específicos y probablemente límites más estrictos desde los propios operadores, especialmente en lo relativo a apuestas individuales.

Al mismo tiempo, existe un riesgo significativo de judicialización en algunos estados donde estas apuestas están ya activas y generan ingresos fiscales importantes. ¿Qué regulador va a renunciar a decenas de millones en impuestos?

Como tantas veces en la historia de la NFL, este debate no será meramente moral. Será económico, político y profundamente comercial. La liga necesita encontrar el equilibrio entre monetizar el creciente apetito por las apuestas sin poner en peligro su mayor activo: la credibilidad de su producto.

El público, como siempre, decidirá con los ojos... y con sus apuestas.

Este artículo fue redactado con información de Associated Press