Shohei Ohtani: El rostro de una era dorada en la MLB

Con su cuarto MVP unánime, Ohtani no solo hace historia, redefine lo que significa ser una superestrella del béisbol moderno

En Japón, ya es una tradición anual: Shohei Ohtani gana un premio de Jugador Más Valioso (MVP) y los ciudadanos salen a las calles a celebrar con ejemplares especiales de periódicos. En la estación de tren más transitada de Tokio, decenas de personas alzan en alto portadas que solo dicen: “Ohtani MVP”. Un ritual que se ha convertido en símbolo del orgullo nacional japonés. Pero lo que hace que esta historia sea tan fascinante no es solo la respuesta emocional de un país sino la magnitud de lo que Ohtani ha logrado.

Ohtani: el histórico cuarto MVP unánime

Con su último galardón, Shohei Ohtani alcanzó el cuarto MVP de su carrera, todos logrados de forma unánime. Este más reciente fue como parte de los Dodgers de Los Ángeles, equipo con el que también obtuvo su segundo título consecutivo en la Serie Mundial. Solo Albert Pujols y Barry Bonds han ganado múltiples MVPs bajo diferentes franquicias, pero nadie como Ohtani ha conseguido la unanimidad absoluta en tantas ocasiones.

Sus estadísticas de 2025 hablan por sí solas:

  • Promedio de bateo: .282
  • 55 cuadrangulares
  • 102 carreras impulsadas
  • OPS: 1.014 (el mejor de la Liga Nacional)
  • 20 bases robadas

Todo esto ya sería digno de un MVP, pero eso solo es la mitad de su aporte.

El regreso del lanzador imparable

Después de una larga ausencia del montículo por una lesión en el codo (se perdió un año y medio como pitcher), Ohtani regresó en junio de 2025. Y su actuación fue estelar: 62 ponches en 47 entradas.

Pero lo más memorable ocurrió el 17 de octubre en un partido que ya muchos califican como el mejor juego individual en la historia de la MLB: conectó tres jonrones y ponchó a 10 bateadores en seis entradas durante el cuarto juego que le dio a los Dodgers el campeonato de la Liga Nacional ante los Brewers.

Ganar el MVP era algo seguro, lo único que faltaba por saber era si lo haría de manera unánime”, dijo Aki, un aficionado en Tokio. Y sí, lo hizo de nuevo con el voto unánime de los expertos.

Una figura que trasciende el deporte

La admiración por Ohtani llega hasta el nivel gubernamental. Minoru Kihara, Secretario Jefe del Gabinete, comentó: “El esfuerzo constante de Ohtani y su dedicación contribuyeron significativamente a la victoria del equipo y aumentaron la moral del conjunto”.

No se equivoca. En un deporte donde la superespecialización reina, Ohtani representa una anomalía gloriosa: es una superestrella tanto del montículo como del cajón de bateo. Un icono capaz de inspirar a generaciones al rededor del mundo.

Dominio en los premios de MLB

El 2025 fue tan impresionante para Ohtani que, además del MVP, se llevó su quinto Premio Edgar Martínez al Mejor Bateador Designado, igualando el récord de David Ortiz (2003-2007).

También ganó su tercer Premio Hank Aaron como el mejor bateador ofensivo del año — una distinción compartida esta vez con Aaron Judge (Yankees), quien lo ha ganado tres veces también.

Una temporada repleta de regresos espectaculares

La temporada 2025 no fue solo de Ohtani. Otros nombres también brillaron notablemente, sobre todo por sus regresos impresionantes:

  • Jacob deGrom (Rangers) fue nombrado el Jugador del Año en Regreso en la Liga Americana. A sus 37 años, volvió del quirófano tras una cirugía Tommy John y culminó la temporada con una ERA de 2.97 y 185 ponches en 172 entradas.
  • Ronald Acuña Jr. (Braves) obtuvo el mismo honor en la Liga Nacional. Tras romperse el ligamento cruzado anterior en mayo de 2024, volvió en 2025 y registró un promedio de .290 con 21 jonrones y 42 impulsadas.

Dominio imponente desde el bullpen

En cuanto a los mejores relevistas, los galardones también cayeron en manos de latinos con trayectoria impresionante:

  • Edwin Díaz (Mets): ganó el Premio Trevor Hoffman al mejor relevista de la Liga Nacional tras registrar un ERA de 1.63 con 28 salvamentos. Es su tercera vez ganando este honor.
  • Aroldis Chapman (Red Sox): obtuvo el Premio Mariano Rivera con un ERA de 1.17 y 32 salvamentos. No permitió un solo hit en 50 enfrentamientos consecutivos. Con ocho apariciones en el Juego de Estrellas, Chapman sigue imponiéndose como una figura dominante.

¿El mejor de la historia?

Con apenas 31 años, Ohtani ya acumula:

  • Cuatro premios MVP
  • Dos títulos de Serie Mundial
  • Más de 200 jonrones
  • Una efectividad de por vida como lanzador por debajo de 3.00

Muchos ya lo comparan con leyendas como Babe Ruth, pero hay una diferencia clave. Ruth dejó de lanzar cuando se consolidó como bateador. Ohtani nunca dejó de hacer ninguna de las dos.

El legendario Buster Olney de ESPN lo definió claramente: “En 150 años de historia de Grandes Ligas, ningún jugador ha hecho lo que Ohtani está haciendo. Estamos viendo algo que no volveremos a ver”.

El impacto en Japón y el mundo

Desde escuelas primarias en Osaka hasta academias juveniles de béisbol en Sinaloa, miles de jóvenes admiran a Shohei Ohtani como un modelo no solo de talento, sino de ética profesional y humildad.

La locura por su figura ha resultado en un aumento notable en el turismo deportivo en Japón, con visitantes extranjeros interesados en conocer sus orígenes y los estadios donde jugó como amateur. La industria de merchandising alrededor del jugador también ha crecido exponencialmente, tanto en Asia como en Estados Unidos.

Más allá del diamante

Ohtani ha sido descrito como un superhéroe viviente; su educación, humildad e impecable historial fuera del campo también lo convierten en un embajador del deporte. No es casualidad que grandes marcas como Seiko y New Balance lo tengan como su imagen global.

En la era del exceso de redes sociales y la sobreexposición, Ohtani se mantiene reservado, enfocado en su disciplina y dejando que su rendimiento hable por él. Y lo hace, con creces.

¿Lo mejor está por venir?

Después de haber ganado cada honor imaginable en el béisbol moderno, podemos preguntarnos qué más le queda por alcanzar. La respuesta puede no estar tanto en los nuevos premios, sino en su capacidad de mantener este nivel de excelencia.

Con una fanaticada global cada vez más grande, Shohei Ohtani se ha convertido en la prueba viviente de que no hay límites cuando pasión, disciplina y versatilidad se unen en un solo cuerpo.

“Es un gran hombre y verdaderamente orgullo de Japón”, dice Mai Koga, una fanática. El resto del mundo seguramente lo suscribe.

Este artículo fue redactado con información de Associated Press