El músculo naval de China se expande: el Type 076 y la ambición global de Xi Jinping
Con el inicio de pruebas en mar abiertas de su nuevo buque de asalto anfibio Sichuan, Pekín da un paso más hacia la supremacía naval frente a Estados Unidos
Un salto evolutivo para la Armada china
El 14 de noviembre de 2025 marca otro hito en la vertiginosa carrera de modernización militar de China. Ese día, el primer buque de asalto anfibio Tipo 076, nombrado Sichuan, zarpó desde el astillero de Hudong-Zhonghua en Shanghái para comenzar sus pruebas en mar. Esta embarcación no es simplemente un barco nuevo en el arsenal del gigante asiático; es la consolidación de años de avances tecnológicos y estratégicos en la modernización de la ya más numerosa armada del mundo.
China, bajo el liderazgo de Xi Jinping, ha dejado claro que su objetivo es tener una fuerza armada “totalmente modernizada” para 2035 y que sea “de clase mundial” para mediados de siglo. Para lograrlo, necesita plataformas navales capaces de proyectar poder más allá de sus costas, y el Type 076 apunta exactamente hacia eso.
¿Qué es el Sichuan Type 076?
El Type 076 se posiciona como un híbrido entre portaaviones ligero y buque de desembarco anfibio. Con un desplazamiento estimado de 40,000 toneladas —la mitad que el Fujian, el tercer portaaviones y más avanzado de China—, está diseñado para lanzar aeronaves de ala fija, helicópteros, drones y vehículos de desembarco. Esto le otorga versatilidad táctica, especialmente en operaciones como una posible invasión de Taiwán.
Lo que hace realmente innovador al Sichuan es su incorporación de catapultas electromagnéticas (EMALS), la misma tecnología de punta que emplea el portaaviones Fujian. Mientras que los barcos de asalto estadounidense de clase Wasp o América solo operan helicópteros y aviones de despegue corto y aterrizaje vertical (STOVL), el Type 076 pretende ir más allá, posiblemente lanzando drones o incluso cazas tripulados de ala fija.
China vs. Estados Unidos: Más barcos, menos proyección
Según un informe de 2022 del Departamento de Defensa de EE. UU., la Armada china ya cuenta con más de 340 barcos de combate, frente a los 296 de la Marina estadounidense. Sin embargo, en tonelaje total, calidad tecnológica y experiencia operacional, Estados Unidos sigue dominando los mares.
China lo sabe, y por ello está invirtiendo a niveles sin precedentes en modernización, inteligencia artificial, ciberdefensa y propulsión naval. El buque Sichuan es el primer intento visible de cerrar esa brecha desde un flanco más táctico.
¿Por qué importa el Type 076?
Además de su versatilidad operativa, hay una dimensión geopolítica clara: Taiwán. Con sus playas rocosas e infraestructuras defensivas sólidas, una invasión de la isla requeriría buques que puedan transportar tropas, blindados y apoyo aéreo directamente a tierra. El Type 076 es, en ese sentido, un activo crucial para un eventual conflicto en el estrecho de Taiwán.
Pero también es una pieza de disuasión. Al mostrar al mundo (y en especial a EE. UU. y sus aliados) que posee una embarcación de estas características, China busca proyectar su poder naval a nivel regional e incluso global.
¿De qué depende su éxito?
Aunque ya está en pruebas, queda mucho por demostrar. ¿Podrá lanzar cazas J-15 o su más avanzado J-35 desde sus cubiertas con EMALS? ¿Tendrá suficiente defensa antiaérea? ¿Puede operar con autonomía logística suficiente en escenarios lejanos?
El portavoz de defensa del Centro de Estudios Estratégicos e Internacionales (CSIS) en Washington dijo en junio de 2023:
“El Type 076 es ambicioso. Si lo logran, implicará un rediseño del paradigma de guerra anfibia en Asia.”
Pero también hay desafíos: los sistemas EMALS, por ejemplo, han sido históricamente complejos y poco confiables, incluso para EE. UU. La implementación exitosa en China sería una hazaña tecnológica considerable.
La inversión detrás de la flota
El gasto militar chino crece año tras año. En 2024, el presupuesto de defensa experimentó un aumento del 7,2%, alcanzando los 224,800 millones de dólares, la segunda mayor inversión militar del mundo sólo tras EE. UU. Gran parte de este se dirige a la modernización de la armada y el ejército, desde aeronaves furtivas hasta submarinos nucleares de ataque.
En contraste, EE. UU. destina más proporción de su presupuesto a operaciones globales, mientras que China se enfoca en producción y plataformas concentradas mayoritariamente en el Indo-Pacífico. Este enfoque más localizado le permite desplegar capacidades numéricamente superiores en su hemisferio.
Cooperación regional e implicaciones diplomáticas
La botadura del Sichuan tuvo lugar el mismo día que el rey de Tailandia, Maha Vajiralongkorn, visitaba China para reforzar lazos bilaterales. Aunque Tailandia sigue siendo aliado militar de EE. UU., su creciente interdependencia comercial y tecnológica con Pekín (especialmente en IA, agricultura y ferrocarriles) refleja la tendencia regional.
China fortalece su influencia regional como parte de su estrategia de “ascenso pacífico”, aunque sus movimientos en el Mar del Sur de China y hacia Taiwán generan tensión. El Type 076, por tanto, es tan diplomático como militar.
¿Una flota global para 2049?
2049 marcará el centenario de la República Popular China y Xi Jinping ha dejado entrever que para entonces, su país debe contar con fuerzas armadas “al nivel de Estados Unidos”. Para muchos analistas, esto implicaría una armada capaz de operar en océanos lejanos con múltiples grupos de portaaviones y buques de asalto.
De hecho, algunos expertos citados por The Diplomat estiman que China podría tener al menos 6 portaaviones y 8 buques de asalto como el Type 076 para esa fecha. El Sichuan es apenas el primero.
Reflexión final: El tiempo de la hegemonía compartida
Durante décadas, los mares del mundo han sido dominio prácticamente exclusivo de la Marina estadounidense. Pero con el auge del Type 076 y el Fujian, un nuevo vector estratégico se está desplegando. No se trata sólo de confrontación, sino de un reajuste del poder.
El impulso naval de Pekín quizá no supere hoy en capacidades a EE. UU., pero sí representa el nacimiento de una nueva era de hegemonía compartida, donde la supremacía marítima estará cada vez más disputada. El Sichuan, reflejo flotante de esa ambición, ya navega con ese propósito.
