Los Pelicans reinician su rumbo: Borrego toma el timón tras el despido de Willie Green

Crisis, lesiones y un nuevo liderazgo: así vive New Orleans el arranque más turbulento de su temporada NBA

Una temporada que comenzó cuesta arriba

Los New Orleans Pelicans llegaron a la temporada 2025-2026 con nuevas esperanzas, reforzados por nombres como Kevon Looney, Jordan Poole y dos seleccionados de primera ronda en el Draft: Jeremiah Fears (7º) y Derik Queen (13º). Sin embargo, a pesar de las apuestas y expectativas, el equipo ha tenido un arranque catastrófico con un récord de 2-10, lo que precipitó una drástica decisión: el despido del entrenador Willie Green.

Con 150 victorias y 190 derrotas en más de cuatro temporadas, Green lideró un equipo que alternó momentos de esperanza con otros marcados por la inestabilidad, en buena parte debido a las constantes lesiones de sus estrellas, en especial Zion Williamson. Pero esta vez la directiva, encabezada por Joe Dumars, decidió no esperar más.

James Borrego: ¿el salvador temporal?

La organización nombró a James Borrego como entrenador interino, un estratega con experiencia como técnico principal con los Charlotte Hornets entre 2018 y 2022, donde acumuló un récord de 138-163, incluyendo un balance positivo de 43-39 en su última campaña.

Borrego, quien ya era parte del cuerpo técnico de los Pelicans desde hace tres temporadas, asume un desafío colosal: revivir a un equipo abatido emocionalmente y carente de cohesión. “Hay mucho baloncesto por jugar todavía”, expresó el nuevo técnico. “Pero tenemos que volvernos un grupo más físico y resiliente, sin excusas”.

El factor Zion: un rompecabezas perpetuo

Uno de los grandes lastres de la era Green fue la continuidad de Zion Williamson, seleccionado número 1 del Draft 2019. Con numerosas lesiones en su currículum, Zion ha disputado solo 134 de los 340 partidos que Green dirigió, es decir, apenas un 39% de los encuentros.

Además, nunca participó en ninguno de los partidos de playoffs de los Pelicans, lo cual limitó seriamente el potencial competitivo del equipo. Este año ya ha estado ausente en siete partidos con molestias en el pie y el isquiotibial.

Problemas físicos por todas partes

Zion no es el único con problemas físicos. Indiana Pacers —equipo en una situación similar en cuanto a lesiones— ha perdido a su estrella Tyrese Haliburton por toda la temporada y recientemente confirmó que Aaron Nesmith estará fuera al menos un mes por una lesión en la rodilla.

En New Orleans, Bennedict Mathurin está fuera de combate por una lesión en el dedo del pie, y Obi Toppin sufrió una fractura por estrés en el pie derecho. Todo esto ha dificultado encontrar una rotación consistente y ha obligado a Borrego a buscar soluciones inusuales.

¿Qué aporta Borrego al banquillo?

A diferencia de Green, Borrego tiene un estilo más ofensivo y mostró, en su etapa en Charlotte, una capacidad para desarrollar talento joven. Su apuesta por una ofensiva rápida y flexible podría beneficiarse de la versatilidad de jugadores como Poole y Fears.

Todos los entrenadores utilizamos el mismo menú, pero lo cocinamos diferente”, dijo Borrego. “Hay que poner tu marca, mostrar quién eres. Y yo estoy cómodo con quién soy”.

Fears y Queen: ¿el futuro inmediato?

Entre los puntos brillantes de este oscuro inicio, destaca la actuación del novato Jeremiah Fears, quien podría incluso dar el salto al quinteto titular. Dumars elogió su impacto inmediato: “Ha superado nuestras expectativas. No sería raro verlo iniciar pronto”.

Derik Queen, por su parte, aún está en proceso de adaptación, pero su talento innato podría ser clave para el nuevo esquema de Borrego, orientado al dinamismo ofensivo y la versatilidad.

Un cambio inevitable

Joe Dumars fue claro al justificar su decisión: “Esto no se trata solamente del récord de 2-10. El equipo está perdiendo de la misma manera, una y otra vez; no hay progreso”.

Y agregó: “Antes de poder ser algo en esta liga, tienes que jugar duro cada noche. Aún no hemos logrado establecer eso”.

El respeto por Green no se borra

El despido de Green no genera rechazo entre los jugadores, pero sí un sentimiento de respeto por alguien que fue querido dentro del vestuario. Trey Murphy III expresó: “Todo el mundo aquí sigue respetando a Willie. No es una de esas situaciones en las que estás feliz de ver a alguien irse. Pero es hora de probar algo diferente”.

La propietaria Gayle Benson también emitió un comunicado reconociendo su admiración por Green: “Aprecio todo lo que ha hecho. Esto es un negocio duro, y estas decisiones son difíciles”.

¿Hay esperanza en New Orleans?

Los tiempos son difíciles para el deporte en New Orleans. Tanto los Pelicans como los Saints de la NFL están bajo presión. Pero con una plantilla rejuvenecida, nuevos líderes y casi 70 partidos por delante, hay motivos para la esperanza.

Si Borrego logra hacer funcionar las piezas y mantener a Zion (y al resto) saludables, los Pelicans podrían resurgir. Pero el tiempo corre, y la paciencia escasea. Como dijo Dumars: “No somos gente de mantener el ‘status quo’. No podemos cruzarnos de brazos y esperar que algún día mejoren las cosas por sí solas”.

¿Logrará Borrego reescribir esta narrativa oscura en una historia de redención? La NBA es un lugar donde todo cambia rápidamente, y en New Orleans, la revolución ya comenzó.

Este artículo fue redactado con información de Associated Press