Josh Allen y una actuación histórica que revive el sueño de los Bills
El mariscal de campo firmó otro encuentro legendario con seis touchdowns totales en la victoria 44-32 sobre los Tampa Bay Buccaneers
Un duelo de titanes en el Highmark Stadium
El domingo en Orchard Park, Nueva York, los Buffalo Bills protagonizaron uno de los partidos más emocionantes de la temporada al superar 44-32 a los Tampa Bay Buccaneers. Pero más allá del resultado, fue Josh Allen quien se robó los titulares con una actuación tan épica como histórica: tres touchdowns por aire y tres más por tierra.
En su octava temporada, el MVP reinante demostró por qué es uno de los jugadores más completos de la NFL, convirtiéndose en el primer jugador en la historia con dos partidos de 3 touchdowns por aire y 3 por tierra. Su primer hito llegó el año anterior en una derrota 44-42 ante los Rams. Esta vez, el resultado fue diferente.
Nueve cambios de liderazgo en el marcador
El encuentro entre Allen y Baker Mayfield, ambos seleccionados en la primera ronda del draft 2018, estuvo plagado de intercambios de golpes ofensivos. Se produjeron nueve cambios de liderazgo durante el partido, una muestra clara del ida y vuelta constante y la intensidad ofensiva.
Mayfield no desentonó y terminó con 173 yardas, un pase de touchdown y una anotación terrestre, además de una costosa pérdida de balón cerca del final que selló la derrota para Tampa Bay.
Rachas rotas y respuestas tras la adversidad
Los Bills (7-3) llegaban tras una dura derrota 30-13 en Miami y con críticas sobre su falta de profundidad en el juego aéreo. Como respuesta, el equipo tomó decisiones extremas: Keon Coleman fue enviado al banco y Gabe Davis fue subido del equipo de práctica, junto con Mecole Hardman, quien tuvo su debut.
El impacto fue inmediato. Las tres conexiones de touchdown de Allen superaron las 25 yardas. Destacaron:
- Ty Johnson: espectacular captura de 52 yardas en jugada de pase y carrera.
- Tyrell Shavers: encontró la zona prometida en una jugada profunda de 43 yardas.
- James Cook: completó una jugada aérea de 25 yardas para anotación.
Allen terminó el juego con 19 de 30 pases completados, 317 yardas y 6 touchdowns totales, a pesar de lanzar dos intercepciones en la primera mitad. Cuando el partido colgaba de un hilo, volvió a abrazar la épica con un último TD terrestre de 9 yardas que sentenció el marcador.
Un touchdown para la posteridad
El último de Allen no fue un simple acarreo. Fue una muestra de determinación y fuerza titánica. Salió de la bolsa de protección, fue golpeado en la línea de 4 yardas, resistió el contacto en la yarda 2 y, con el empuje combinado de sus linieros, logró cruzar la línea de gol. Tras la anotación, estalló en un grito de euforia y clavó el ovoide con fuerza en la zona de anotación.
“No sé si hay otro mariscal que pueda hacer lo que hace Josh, de la manera en que lo hace”, dijo el coach Sean McDermott entre elogios en la rueda de prensa posterior.
Los números no mienten
¿Qué tan espectacular fue la actuación de Josh Allen? Aquí algunas estadísticas para dimensionarlo:
- Es el único jugador con múltiples partidos de 3 TD por aire y 3 por tierra.
- Acumula más de 200 touchdowns en su carrera sumando pases y acarreos.
- Está entre los tres QB con más yardas combinadas en un partido esta temporada.
Las bajas afectan, pero los Bills responden
No todo fue perfecto para Buffalo, que perdió a Mecole Hardman por una lesión de pantorrilla en la segunda mitad. Sin embargo, la profundidad del roster y el talento de jugadores como James Cook y Dalton Kincaid permiten sostener el nivel ante las ausencias.
Un visitante muy especial
La Universidad de Wyoming, donde Allen escribió sus primeros capítulos como estrella del fútbol americano, visitó el estadio para rendirle homenaje. Con representantes de la comunidad universitaria y 15 miembros de su banda, Wyoming ofreció color y emoción al entorno.
Allen, quien tiene programada una visita a Laramie para el retiro oficial de su jersey universitario, se mostró emocionado por el reconocimiento. Aquel joven escondido en la montaña ya es un nombre eterno en la NFL.
La defensa también tuvo su parte
Aunque los reflectores apuntaron a Allen, la defensa de Buffalo fue clave. El liniero DaQuan Jones forzó una pérdida de balón al capturar a Mayfield con 1:44 restantes, asegurando el partido y evitando cualquier posibilidad de remontada para Tampa Bay.
Mal momento para los Buccaneers
Los Bucs (6-4) sumaron su segunda derrota consecutiva y cuarta en sus últimos siete encuentros. Aunque la ofensiva mostró chispa, permitieron demasiadas jugadas grandes. Cabe destacar los esfuerzos de Sean Tucker, quien corrió para 106 yardas y 2 touchdowns, además de anotar en una recepción de 28 yardas.
La defensa, en cambio, dejó espacios peligrosos en el juego profundo y fallaron varias tacleadas clave. La lesión del cornerback Jamel Dean en la primera mitad fue un golpe que pagaron caro. Dean no pudo volver al partido tras perderse por un problema en la cadera.
El calendario apremia
Ambos equipos tienen compromisos importantes en el horizonte. Los Buccaneers viajarán a Los Ángeles para enfrentarse a los Rams la próxima semana, mientras que los Bills visitarán a los Houston Texans en un partido que puede cimentar su presencia como contendientes de playoffs.
Reflexión: ¿Es este el mejor Josh Allen de todos?
Josh Allen parece haber alcanzado una nueva dimensión como mariscal de campo. Más allá de los números estratosféricos, su manera de liderar, absorber presión y generar jugadas explosivas lo posiciona, sin dudas, como uno de los tres mejores quarterbacks de la NFL en la actualidad.
A este ritmo, y con actuaciones como la del domingo, los Bills no solo tienen posibilidades reales de llegar al Super Bowl, sino de ganarlo. Como dirían en Buffalo: “In Josh We Trust.”