Los Jaguars resurgen con fuerza: una paliza que reescribe su narrativa

Tras una histórica debacle en Houston, Jacksonville aplasta a los Chargers con una victoria arrolladora que redefine su temporada

Por fin, una respuesta a la altura. Los Jacksonville Jaguars dejaron atrás su peor colapso en la historia reciente —una derrota devastadora ante Houston tras perder una ventaja de 19 puntos— y respondieron con una actuación dominante ante Los Angeles Chargers, ganando 35-6. En un juego marcado por el control total, récords históricos y decisiones técnicas contundentes, los Jaguars han reabierto el debate sobre su verdadero potencial en la NFL 2025.

Un equipo que aprendió de su dolor

Pocas franquicias han tenido una caída emocional tan abrupta como la de Jacksonville en la Semana 10. Y probablemente ninguna había sufrido un cambio de narrativa tan brutal en tan solo siete días. La caída ante los Texans no solamente fue un implosión defensiva, sino una herida que amenazaba el vestuario desde dentro.

Pero Doug Pederson, entrenador en jefe de los Jaguars, volvió a demostrar lo que lo convirtió en campeón hace algunos años: capacidad para motivar, liderar y ajustar. Jacksonville no solo jugó con menos errores, sino que mostró hambre, intensidad y exactitud desde el primer cuarto.

Una paliza sin misericordia

El resultado final, 35-6, no deja lugar a dudas. Travis Etienne anotó dos touchdowns por tierra, Trevor Lawrence añadió otro con sus piernas y lanzó un pase de anotación corto a Tim Patrick. Pero el verdadero héroe inesperado fue el novato Bhaysul Tuten, quien sumó 74 yardas y un touchdown en un juego que usó para enviar una señal clara: está listo para más protagonismo.

Estábamos dolidos, pero esto también nos ha encendido”, dijo Lawrence tras el partido. “Hoy salimos a demostrar que somos más que una derrota dolorosa”.

La peor cara de los Chargers

La otra cara del espectáculo fue la completa desaparición de los Chargers. El veterano entrenador Jim Harbaugh —cuya presencia ha generado grandes expectativas— tuvo posiblemente su peor actuación liderando a este equipo.

Los Ángeles consiguió solo 135 yardas totales y ocho primeros downs. Justin Herbert, abrumado por la presión de una línea ofensiva remendada —con Trevor Penning debutando como tackle izquierdo y Mekhi Becton reemplazado al medio tiempo— fue capturado dos veces y presionado sin tregua.

Herbert finalizó con una estadística humillante para su calibre: 10 pases completados de 18 intentos para 81 yardas y cero touchdowns. Además, el mariscal de campo titular fue sustituido en el último cuarto por el inesperado Trey Lance, que jugó los minutos finales sin influir en el marcador.

La épica de Josh Hines-Allen

El día también tuvo su momento histórico: el ala defensiva Josh Hines-Allen rompió el récord de capturas de la franquicia. Al derribar a Herbert en el segundo cuarto, llegó a 56 capturas en su carrera, superando el récord anterior de Tony Brackens, establecido entre 1996 y 2003.

Llevaba demasiado tiempo queriendo romper ese récord”, dijo Hines-Allen. “Fue una carga mental, pero hoy sentí que todo se alineó”.

El ataque terrestre, clave oculta del éxito

Más allá del marcador, esta victoria de los Jaguars resalta una evolución táctica que viene asomando desde semanas pasadas: el juego terrestre como columna vertebral de la ofensiva.

  • Bhaysul Tuten: 74 yardas, 1 TD
  • Travis Etienne: 73 yardas, 2 TDs
  • Trevor Lawrence: 1 carrera anotadora importante

Este tridente trajo balance a la ofensiva, que desde principios de temporada ha dependido demasiado de Lawrence. La distribución del esfuerzo ofensivo también alivió la presión sobre una línea ofensiva golpeada de forma constante con lesiones.

El contexto: ¿jugó el factor viaje en contra de los Chargers?

Los Chargers viajaron literalmente de costa a costa para este partido, desde California hasta Florida, y además lo hicieron para una ventana de juego temprana (1:00 p.m. ET). Son apenas las 10 de la mañana en la hora del Pacífico, y eso aparece inevitablemente en los estudios del rendimiento físico de los atletas durante traslados transcontinentales.

Sumemos a esto que venían de tres victorias consecutivas y se acercaba su semana de descanso. Más allá de lo antiprofesional que pueda parecer, todo apunta a que el equipo salió desconcentrado, mirando por el retrovisor hacia el calendario y no hacia el frente del rival.

¿Crisis en camino para Harbaugh?

Jim Harbaugh no solo tiene la presión habitual de un entrenador de NFL. Tiene el peso de haber sido una estrella colegial como coach de Michigan, de obtener grandes resultados con San Francisco, y de haber regresado a la liga con una etiqueta de salvador.

Pero sus decisiones este domingo fueron extrañas: sentar a Becton en el segundo tiempo apenas días después de reforzar esa línea con Penning, no ajustar ante estados anímicos de pasividad y, sobre todo, rendirse con Herbert al quitarlo con diez minutos por jugar —una jugada que muchos interpretaron como un mensaje de resignación ante el vestuario.

Lesiones y preocupaciones rumbo a la semana 12

La jornada dejó también varias alarmas encendidas para ambos equipos:

  • Chargers: Kimani Vidal dejó brevemente el juego con una molestia en el muslo izquierdo. Aunque regresó, su uso fue limitado en el 2do tiempo.
  • Jaguars: Greg Newsome sufrió un esguince de tobillo y no volvió al campo tras el medio tiempo. Travon Walker salió tocado de la rodilla. Y Bhaysul Tuten se torció el tobillo derecho en el último cuarto.

Los caminos que se separan

Los Chargers ahora ingresan a su semana de descanso con más preguntas que respuestas. El duelo del 30 de noviembre les enfrenta ante unos Raiders impredecibles. Tendrán que usar ese tiempo no solo para sanar físicamente, sino para reestructurar prioridades.

Los Jaguars, por su parte, se reencuentran con su versión más agresiva, sólida y ambiciosa. La visita ante los Arizona Cardinals luce favorable, y una victoria ahí podría catapultarlos nuevamente a la cima de la AFC Sur.

Después de una semana donde todo parecía derrumbarse, Jacksonville vuelve a soñar, con más fuerza que nunca.

Este artículo fue redactado con información de Associated Press