Moses Moody brilla, Draymond explota y los Warriors arrollan a los Pelicans

Una noche de contrastes: récords personales, polémicas con aficionados y el inicio de una nueva era para Nueva Orleans marcan el electrizante juego en el Smoothie King Center

Una victoria arrolladora con protagonistas inesperados

La noche del domingo en Nueva Orleans no fue una más en el calendario de la temporada regular de la NBA. En un duelo con múltiples narrativas, los Golden State Warriors se impusieron con claridad 124-106 a los New Orleans Pelicans, en lo que fue también el debut de James Borrego como entrenador interino de los locales tras el despido de Willie Green.

El protagonista indiscutido del encuentro fue Moses Moody, quien no solo firmó una actuación para el recuerdo al encestar ocho triples —máximo de su carrera—, sino que también lideró la ofensiva con 32 puntos. Una noche inspirada desde el perímetro que cimentó la victoria de los Warriors, que llegaron a tener una ventaja de hasta 25 puntos durante la segunda mitad.

El equipo de San Francisco mostró un poderío ofensivo inusitado, con una efectividad desde el triple del 42.9% (24 de 56), mientras que los Pelicans apenas convirtieron 8 de 29 (27.6%) desde la línea de tres puntos. Esta diferencia fue clave para definir el rumbo del partido.

Un Moses Moody demoledor desde el inicio

Desde el primer cuarto, los Warriors mostraron las cartas con las que jugarían toda la noche. Moody fue implacable desde el perímetro, convirtiendo siete triples en los primeros doce minutos, con lo que no solo superó su mejor marca en un cuarto, sino que igualó lo que sería —más tarde— su récord personal en toda una noche. Golden State abrió el marcador con un contundente 17-0 que dejó al público local en silencio.

Sentí que el aro era del tamaño del océano”, comentó Moody al final del partido. “Mis compañeros confiaron en mí, y cuando entrenas todos los días para este momento, solo tienes que aprovecharlo”.

La reacción (inesperada) de New Orleans

A pesar del duro golpe inicial, los Pelicans no se rindieron. Liderados por Trey Murphy III (20 puntos), José Alvarado (18 puntos) y el prometedor Jeremiah Fears (17 puntos), lograron reducir la ventaja hasta dejarla en cuatro puntos (53-49) antes del descanso. Sin embargo, la experiencia y agresividad de los Warriors se impusieron nuevamente antes del entretiempo, cerrando la mitad con un parcial de 8-0, impulsados por un robo y volcada de Jimmy Butler, quien terminó con 18 puntos y 10 asistencias.

Draymond Green, protagonista por otras razones

En medio del desempeño colectivo, no todo fue armonía en el banquillo de los Warriors. Uno de los momentos más tensos del juego ocurrió cuando Draymond Green se vio envuelto en una confrontación verbal con un aficionado de la primera fila, identificado como Sam Green (sin relación). La altercación se desató tras una falta cobrada a Draymond sobre Herb Jones, lo que generó una burla constante del fanático, quien gritaba “Angel Reese” —una provocación que apuntaba a la falta de tiros de campo de Draymond hasta ese momento.

El jugador respondió acercándose de forma intimidante y cruzando palabras con el fanático hasta que fue separado por árbitros y personal de seguridad. Sam Green aseguró que no utilizó lenguaje ofensivo, pero sí fue advertido por el recinto, aunque no fue expulsado.

Fue inquietante, nunca pensé que se me iba a plantar frente a frente así”, declaró el aficionado a medios locales. “Yo solo estaba bromeando, pero no esperaba que caminara 12 pies fuera del campo simplemente para decirme que me callara”.

Draymond, conocido por su temperamento volcánico, ya cuenta con antecedentes de sanciones por interactuar indebidamente con el público. En 2022 fue multado con $25,000 dólares por usar lenguaje obsceno hacia un aficionado en un partido contra los Mavericks. En varias declaraciones ha expresado que los fanáticos no deberían tener “carta blanca” para insultar a los jugadores sin consecuencia alguna.

El impacto de James Borrego en su debut

Luego de cinco temporadas a cargo del equipo, Willie Green fue despedido un día antes del partido, convirtiendo este juego también en un nuevo comienzo para los Pelicans bajo el mando interino de James Borrego. Exentrenador de los Hornets y asistente con gran reputación ofensiva, Borrego tiene la ardua tarea de reavivar una franquicia que ha estado sumida en la mediocridad pese a contar con talento joven.

Sabíamos que no iba a ser fácil, pero estoy orgulloso del ímpetu mostrado por los chicos, incluso cuando las cosas no salían como queríamos”, dijo Borrego. “Hay mucho por corregir, pero también mucho por rescatar”.

Lo cierto es que Nueva Orleans tendrá que ajustar casi todos los aspectos de su juego, especialmente la defensa en el perímetro y la construcción de jugadas bajo presión. También hay expectativas sobre cómo se desarrollará el prometedor Fears, quien con apenas 19 años lució como uno de los más serenos sobre el campo.

Estadísticas del partido

  • Golden State Warriors: 124 puntos, 42.9% en triples (24/56), líder en anotación: Moses Moody (32 pts)
  • New Orleans Pelicans: 106 puntos, 27.6% en triples (8/29), líder en anotación: Trey Murphy III (20 pts)
  • Rebotes: Golden State 45, Nueva Orleans 38
  • Asistencias: Warriors 28, Pelicans 22

¿Quién dijo que esta era la temporada de la reconstrucción?

Los Warriors siguen demostrando que, aunque ya no son los dominantes del lustro anterior, tienen talento joven surgente, experiencia y temple. El desarrollo de figuras como Moody o Podziemski puede ser crucial en una postemporada donde ya no serán favoritos, pero sí peligrosos.

Jimmy Butler —quien ha comenzado a involucrarse más ofensivamente tras su llegada al equipo esta temporada— ha sido clave no solamente en la cancha, sino como mentor y líder en el vestuario. Su doble-doble frente a los Pelicans es un llamado a no subestimar esta versión 2025 de Golden State.

Draymond, el eterno villano (¿o víctima?)

La interacción con el aficionado añade un nuevo capítulo a la carrera de Green, una figura que se mueve en la fina línea entre el liderazgo emocional y el exceso de intensidad. Muchos lo ven como el “rudo necesario” en un equipo con talento técnico pero carente de espíritu guerrero. Otros, en cambio, lo consideran una bomba de tiempo que podría complicar futuras instancias decisivas.

¿Debería la NBA establecer normas más claras para distinguir el fanatismo de la provocación? Tal vez. Pero por ahora, parece que el drama Green siempre estará a una jugada de estallar mientras esté en cancha.

Próximos partidos

  • Golden State Warriors: visitan al Orlando Magic el martes por la noche.
  • New Orleans Pelicans: reciben a Oklahoma City Thunder el lunes por la noche.

Con actuaciones contundentes como las de Moody y polémicas que encienden las redes como la de Draymond, estos Warriors parecen estar en un capítulo más de su ya fascinante historia. El show continúa…

Este artículo fue redactado con información de Associated Press