¿Un nuevo camino para Gaza o un callejón sin salida? La ONU, EE. UU. y Rusia frente a la encrucijada palestina
El Consejo de Seguridad vota una propuesta estadounidense para estabilizar Gaza mientras Rusia presenta una resolución alternativa. ¿Avance hacia la paz o más polarización internacional?
Un Consejo dividido ante un mismo dilema
El Consejo de Seguridad de la ONU se prepara para una votación decisiva sobre el futuro de Gaza, mientras el mundo sigue esperando una solución duradera tras años de guerra, destrucción e incertidumbre. La resolución propuesta por Estados Unidos no solo respalda un alto al fuego entre Israel y Hamas, sino que también introduce la posibilidad de una fuerza internacional de estabilización en Gaza hasta finales de 2027 y plantea un eventual camino hacia la creación de un Estado palestino. Pero el mundo multipolar en el que vivimos rara vez se alinea de forma unánime. Rusia, uno de los cinco miembros permanentes con derecho a veto, ha presentado una resolución alternativa que modifica el enfoque estadounidense y levanta preguntas fundamentales sobre el papel de las grandes potencias en la paz internacional.La propuesta estadounidense: una fórmula ambiciosa y polémica
La resolución impulsada por Estados Unidos gira en torno al plan de 20 puntos propuesto por la administración Trump, que incluye la formación de una "Junta de Paz" como autoridad transicional. Este órgano, hipotéticamente presidido por Trump, tendría por mandato supervisar la seguridad regional, controlar las fronteras e impulsar la desmilitarización de Gaza. El texto también contempla que, con reformas en la Autoridad Palestina y avances en la reconstrucción de Gaza, se abra una vía creíble hacia la autodeterminación palestina y, eventualmente, la creación de un Estado independiente. Como parte de este plan, se alienta el establecimiento de un diálogo político entre Israel y los palestinos. Esta redacción ha generado críticas tanto internas como externas. Desde dentro del propio Consejo, se han alzado voces que consideran que el lenguaje original era débil en términos de autodeterminación palestina. Entre tanto, el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, expresó su indignación ante cualquier mención sobre la creación de un Estado palestino, advirtiendo que eso equivaldría a "recompensar a Hamas".El factor ruso: veto o abstención estratégica
A tan solo días de la votación, Rusia sorprendió al Consejo con una resolución alternativa. Su propuesta elimina referencias explícitas a la Junta de Paz y en su lugar pide que el secretario general de la ONU prepare opciones para una fuerza de paz internacional. Además, utiliza un lenguaje más contundente sobre la necesidad de una solución de dos Estados, enfatizando la unión de Gaza y Cisjordania bajo la Autoridad Palestina. Moscú señaló que su iniciativa no se opone al plan estadounidense, sino que busca complementar los esfuerzos de mediación liderados por EE.UU., Catar, Egipto y Turquía. "El Consejo de Seguridad tiene la responsabilidad de mantener la paz internacional y debe tener las herramientas necesarias para garantizar la rendición de cuentas", declaró Rusia en un comunicado. Esto deja a la comunidad internacional con una interrogante clave: ¿vetará Rusia la resolución estadounidense? Algunos diplomáticos apuestan por la abstención, citando la presión de ocho países musulmanes que apoyaron una adopción rápida de la propuesta de EE. UU. Entre estos se encuentran potencias regionales clave como Arabia Saudita, Turquía, Jordania, Egipto e Indonesia.Los actores regionales: una calculada apertura
Los países árabes y otros de mayoría musulmana se han comprometido, al menos en principio, a participar en una fuerza internacional de estabilización. Pero lo hacen con una condición esencial: la autorización expresa del Consejo de Seguridad de la ONU. Esto les otorga un punto de apalancamiento diplomático, pero también los coloca entre la espada y la pared si persiste el desacuerdo entre las potencias con veto. Una declaración conjunta entre EE.UU. y estos países reconocía "la urgencia de establecer un entorno seguro que permita reconstrucción y asistencia humanitaria". Y, aunque la resolución inicialmente fue criticada por su vaguedad respecto a la autodeterminación de Palestina, la versión final plasmó una visión más sólida, aunque aún condicionada, de un posible Estado palestino.Israel: una línea roja inamovible
El gobierno israelí ha dejado claro que cualquier insinuación hacia un Estado palestino será enfrentada con firmeza. Netanyahu, en un reciente comunicado, reafirmó su negativa categórica: “No permitiremos que se imponga un Estado palestino, porque eso sería abrir la puerta a un Estado de Hamas a las puertas de nuestro país”. Esta posición pone de manifiesto la fractura entre las aspiraciones palestinas, los esfuerzos internacionales por una solución pacífica y las posturas de seguridad de Israel, que ve cada paso hacia la independencia palestina como una posible amenaza existencial.Una estabilización frágil sin tiempo que perder
Tras dos años de enfrentamientos armados entre Israel y Hamas, la necesidad de una fuerza que mantenga el alto al fuego y permita evitar un nuevo conflicto es crítica. La idea de desplegar una fuerza internacional no es nueva: ya ha sido utilizada en otras regiones conflictivas bajo mandato de la ONU (UNIFIL en Líbano, UNMIK en Kosovo, MINUSMA en Mali). Pero en Gaza, la complejidad del entorno político, religioso y estratégico la hace especialmente delicada. Según expertos del International Crisis Group, "una fuerza internacional en Gaza deberá ser aprobada no solo por el Consejo de Seguridad, sino también contar con apoyo logístico y político de Israel, de la Autoridad Palestina y de los países árabes que la soportarían".¿Una paz negociada o una oportunidad perdida?
Más allá de la letra pequeña de las resoluciones, lo que está en juego es si existe una verdadera voluntad internacional para sentar las bases de una paz duradera. La votación en el Consejo de Seguridad no solo será una declaración formal: marcará el tono para los próximos años respecto a Gaza, Palestina e incluso el papel de las potencias globales en los conflictos actuales. Datos clave:- Más de 33,000 palestinos han muerto en Gaza desde el inicio del último conflicto, según el Ministerio de Salud palestino.
- Israel ha sufrido más de 1,200 muertes, particularmente durante los ataques sorpresa de Hamas.
- La resolución estadounidense propone el despliegue de una fuerza internacional hasta fines de 2027.
- La resolución rusa propone fortalecer el respaldo a un Estado palestino y reconfigurar el liderazgo transitorio.
- Ocho países clave de mayoría musulmana apoyan la resolución de EE.UU., con condiciones.
Entre lo simbólico y lo estructural
La política internacional enfrenta en este caso una prueba de fuego. No es solo una cuestión legal o diplomática. Se trata de millones de vidas en juego, de generaciones atrapadas en un eterno ciclo de redención aplazada. Gaza se ha convertido en un símbolo de las limitaciones del sistema global, pero también podría ser la mecha que encienda un nuevo modelo multilateral más responsable. ¿Será el Consejo de Seguridad capaz de mirar más allá de las rivalidades geopolíticas y enfocar el lente en las necesidades humanas? La respuesta se revelará pronto, detrás de una votación que podría reconfigurar uno de los conflictos más antiguos del mundo moderno. Este artículo fue redactado con información de Associated Press
