Cari Tuna y la revolución de la filantropía: el poder de donar con impacto medible

Detrás de Coefficient Giving, la nueva etapa de Open Philanthropy, se esconde una filosofía poderosa: cómo maximizar el bien utilizando evidencia, estrategia... y grandes sumas de dinero.

Un nuevo paradigma en la filantropía

En un mundo donde la filantropía con frecuencia obedece a emociones o preferencias personales, Cari Tuna propone una alternativa revolucionaria: donar con estrategia, con datos y con la ambición de cambiar verdaderamente vidas. Junto con su esposo, Dustin Moskovitz —cofundador de Facebook—, Tuna impulsó desde 2010 una nueva forma de abordar las donaciones millonarias, basada en la evidencia y conocida hoy como altruismo efectivo. En 2025, su organización da un nuevo paso y se transforma en Coefficient Giving, ofreciendo asesoría gratuita a grandes donantes.

¿Quién es Cari Tuna y qué impulsa su visión?

Cari Tuna, de 40 años, dejó una exitosa carrera periodística para dedicarse de lleno a la filantropía. Su decisión no fue un salto al vacío: junto a Moskovitz, comenzaron una travesía guiada por una pregunta esencial: ¿Cómo utilizar nuestras donaciones para hacer el mayor bien posible?

En lugar de seguir las recomendaciones típicas de donar por “pasión” o “afinidad emocional”, Tuna buscó construir un enfoque más riguroso. Así nació Open Philanthropy (hoy, Coefficient Giving), una organización fundada para investigar e identificar intervenciones con alta efectividad comprobada.

De Open Philanthropy a Coefficient Giving: una evolución estratégica

Desde su creación, Open Philanthropy ha canalizado más de 4 mil millones de dólares en donativos estratégicos hacia causas como:

  • Salud global, como prevención de la malaria y eliminación del plomo en viviendas.
  • Derechos de los animales, promoviendo alternativas a la explotación animal.
  • Seguridad en inteligencia artificial, anticipando peligros de sistemas autónomos.
  • Altruismo efectivo, fortaleciendo esta comunidad intelectual y operativa.

En 2025, el cambio de nombre a Coefficient Giving marca la expansión de su servicio asesor. Ahora, cualquier gran donante puede acceder sin costo a recomendaciones basadas en los principios del altruismo efectivo. La misión: convertir cada dólar donado en el máximo impacto posible.

¿Qué es el altruismo efectivo?

El altruismo efectivo es un movimiento filosófico y práctico cuyas bases están en el utilitarismo. Propone que, si se quiere ayudar, es éticamente razonable hacerlo de forma que maximice el bienestar provocado. Entre sus figuras icónicas está el filósofo australiano Peter Singer.

El movimiento destaca por:

  • Evitar causas populares pero ineficientes para enfocarse en áreas donde el impacto de una acción es medible y desproporcionadamente alto.
  • Priorizar poblaciones vulnerables a nivel global, especialmente en países de bajos ingresos.
  • Evaluar la costo-efectividad de cada intervención.

Por ejemplo, varios dentro del movimiento argumentan que donar 3.000 dólares para distribuir mosquiteros contra la malaria en África salva más vidas que donar la misma cantidad a un banco de alimentos local en EE.UU.

Cuando la filantropía se convierte en ciencia

Cari Tuna y su equipo no se basan solo en intuiciones: utilizan datos, modelaje de impactos y asesoría científica. Alexander Berger, CEO de Coefficient Giving, explica: “Tratamos de descubrir dónde un dólar puede tener un efecto significativamente mayor que en otras áreas. Ahí es donde recomendamos actuar.”

Entre sus criterios está lo que denominan causas importantes, desatendidas y solucionables. Por ejemplo:

  • La exposición al plomo en viviendas y productos, causante de problemas neurológicos severos especialmente en niños, pero con poca atención pública.
  • Las pandemias emergentes y la seguridad biológica, áreas que antes del COVID-19 recibían escasa financiación.

Casos concretos: Millones en acción

Un ejemplo destacado es el de Anna McKelvey y Jim McKelvey (cofundador de Square), quienes canalizan sus donaciones a través de fondos colaborativos recomendados por Open Philanthropy. Uno de ellos apoyó campañas para eliminar el plomo en infraestructuras de países de ingresos medios y bajos.

“No tenemos que competir por talento ni reinventar la rueda”, dijo McKelvey. “Podemos participar directamente en impacto directo gracias al trabajo de investigación que ya han hecho los expertos de Coefficient Giving”.

La IA como riesgo y oportunidad

Open Philanthropy también ha sido pionero en financiar investigación sobre los riesgos catastróficos de la inteligencia artificial. En 2017, cuando pocos miraban en esa dirección, invirtieron 30 millones de dólares en una entonces desconocida nonprofit llamada OpenAI. Hoy, con el ascenso explosivo de sistemas como ChatGPT o Claude, esa apuesta parece visionaria.

Según un informe de Open Philanthropy, han dirigido más de 580 millones de dólares a investigación en AI Safety: cómo prevenir que sistemas autónomos tomen decisiones que resulten peligrosas para la humanidad. En palabras de Tuna: “Nuestro enfoque está en reducir los riesgos más grandes, como el diseño automatizado de patógenos letales, más allá de problemas de sesgo o desempleo.”

Este enfoque ha sido clave para formar el ecosistema de expertos que hoy asesoran a gobiernos y reguladores, como celebró Berger en un blog en 2024: “Sin nuestras donaciones, hubiera menos gente con experiencia en IA capaz de apoyar a legisladores y reguladores.”

Coefficient Giving y el futuro de la generosidad estratégica

A partir de ahora, Coefficient Giving abrirá su asesoría a cualquier donante dispuesto a considerar causas de alto impacto. No hay límites oficiales, pero sugiere un enfoque para quienes piensan donar millones de dólares y buscan hacerlo bien, sin fundar sus propias instituciones ni contratar equipos internos.

Liz Givens, directora de alianzas, explica: “Nuestros socios tienden a ser individuos que quieren hacer una gran diferencia, pero prefieren unir fuerzas en lugar de competir entre ellos.”

¿Qué podemos aprender los demás?

Aunque la infraestructura de Coefficient Giving está diseñada para multimillonarios, sus principios pueden aplicarse a cualquier nivel de filantropía. Incluso en donaciones modestas:

  • ¿Estás donando donde puede valer más tu dinero?
  • ¿Has verificado que la organización tenga transparencia y eficacia comprobadas?
  • ¿Es una causa desatendida?

Organizaciones como GiveWell ofrecen recomendaciones relevantes y accesibles, basadas en los mismos principios que impulsa Coefficient Giving.

Cari Tuna y el legado de una nueva filantropía

“No hay una única respuesta correcta sobre cómo hacer el mayor bien”, dice Tuna. “Pero es fundamental hacernos la pregunta”. Y con Coefficient Giving, está ayudando a que más personas poderosas se enfrenten a ella —y respondan con acciones concretas.

Desde el corazón de Silicon Valley, una pareja está transformando la caridad en una ciencia, con miras a salvar millones de vidas, influir en el rumbo de la inteligencia artificial y reducir el sufrimiento global con un solo objetivo: maximizar el bien con cada decisión.

Porque a veces, donar con el corazón también puede ser donar con la mente.

Este artículo fue redactado con información de Associated Press