La carrera por los premios de la NBA: ¿La regla de los 65 juegos arruina la temporada de las estrellas?
Una mirada crítica al impacto del nuevo umbral de participación en la elegibilidad a los premios, desde Wembanyama hasta LeBron James
Victor Wembanyama llegó a la NBA como uno de los prospectos más revolucionarios de la historia. Su envergadura, capacidad defensiva y visión del juego lo convirtieron en una amenaza inmediata para dominar la liga. Pero una lesión en noviembre ha puesto en duda su candidatura para uno de los mayores reconocimientos: el Jugador Defensivo del Año. ¿La razón? La regla de los 65 juegos mínimos para ser elegible a los premios de la temporada.
La NBA introdujo esta nueva regla para la temporada 2023-2024 como una manera de combatir el load management, una práctica cada vez más extendida entre las franquicias y jugadores estrella que buscaban descanso estratégico. Sin embargo, a poco más de un mes del inicio de la temporada 2025-2026, varios nombres ya han quedado prácticamente fuera de carrera. Y esto no es una exageración.
Wembanyama: la nueva cara de la NBA que no llega al podio
El francés Victor Wembanyama estaba teniendo un arranque estelar con los San Antonio Spurs. Promediaba más de 3 tapones por partido, dominaba los tableros y su impacto defensivo era comparable al de figuras históricas como Dikembe Mutombo o Rudy Gobert en sus mejores años.
Pero en un partido contra los Golden State Warriors, Wembanyama sufrió una distensión en la pantorrilla izquierda. Estará fuera por al menos 3 semanas, y eso significa perderse entre 8 y 12 partidos. En una temporada de 82 juegos, eso es una gran desventaja si ya traes antecedentes médicos como él, quien se perdió el cierre de la temporada pasada por una trombosis venosa profunda.
“Si Wembanyama juega menos de 65 partidos otra vez, quedará fuera por segundo año consecutivo de todos los premios más importantes. Y eso, para un jugador de su calibre, comienza a ser una preocupación estructural”, apunta el analista de ESPN Zach Lowe.
¿Premiar la durabilidad o la excelencia?
La regla es clara: si un jugador no participa en al menos 65 partidos, no será tenido en cuenta para los siguientes premios:
- Jugador Más Valioso (MVP)
- Jugador Defensivo del Año
- Equipos All-NBA (1°, 2° y 3°)
- Equipos All-Defense
- Mejor Sexto Hombre
Lo que comenzó como un intento por desincentivar los descansos programados ha terminado penalizando a jugadores lesionados. Wembanyama, Tyler Herro, LeBron James, Jalen Williams, e incluso Zion Williamson o Kawhi Leonard están siendo afectados.
Lebron James, por ejemplo, está entrando en su temporada número 23. Pero aún no ha jugado en esta campaña, y cada encuentro perdido lo acerca a romper su histórica racha de 21 temporadas apareciendo en uno de los tres Quintetos All-NBA.
El caso LeBron: leyenda frenada por una regla moderna
“Para que LeBron cumpla con el requisito de 65 partidos tendrá que jugar prácticamente todos los partidos de diciembre a abril”, comenta Brian Windhorst, periodista especializado en los Lakers. “Y a los 39 años, eso no sólo es imprudente, es inviable”.
El problema aquí va más allá de los premios. Muchos contratos incluyen bonificaciones económicas por alcanzar ciertos galardones. Dejar fuera a candidatos legítimos por una cuestión de calendario puede influir en la motivación, el rendimiento y hasta en el valor de mercado futuro.
Tyler Herro y la justicia de la cancha
El escolta de los Miami Heat, Tyler Herro, también ha sido víctima indirecta. Se perdió el inicio de la temporada por una cirugía semanas antes del campo de entrenamiento. Aunque podría regresar pronto, sabe que su candidatura al All-NBA ya está comprometida.
“No juego para los premios”, dijo Herro. “Juego para estar en la cancha, es lo que me pagan por hacer. Pero creo que al final del día es justo, porque alguien que juega solo 40 partidos no debería competir con alguien que jugó casi toda la temporada.”
Estrellas caídas: lesiones que borran trayectorias
Tyrese Haliburton, estrella ascendente de los Indiana Pacers, ya fue descartado para toda la temporada luego de una lesión en el Aquiles durante los playoffs del año anterior. Lo mismo le ocurre a Kyrie Irving tras romperse el ACL.
Jugadores como Damian Lillard y Jayson Tatum comenzaron la temporada con molestias y menos de 5 partidos jugados, lo que deja su promedio de participación muy por debajo del necesario.
Estadísticas que revelan el problema
- En la temporada 2022-2023, 19 jugadores All-NBA habrían sido inelegibles con esta nueva regla.
- Más del 42% de los All-Stars jugaron menos de 65 partidos entre 2019 y 2022.
- La duración promedio de una lesión en NBA es de entre 2 a 4.5 semanas, lo que ya pone en riesgo automáticamente la elegibilidad.
¿La NBA debería hacer excepciones médicas?
Muchos han propuesto incluir excepciones por lesiones traumáticas u hospitalizaciones. Pero el sindicato de jugadores aceptó esta regla con el objetivo de demostrar compromiso, y la NBA ha dejado claro que hará cumplir el umbral.
“Una vez abrimos la puerta a las excepciones, cada agencia de representación va a pelear por justificar también su caso. Mantener la regla firme es difícil, pero necesario”, explicó Adam Silver, Comisionado de la NBA.
¿Y los votantes?
Los periodistas y expertos deportivos encargados de votar por los premios también han mostrado incomodidad. Varios han declarado que se sienten obligados a dejar fuera a su opción favorita simplemente porque jugó 64 partidos en vez de 65. Una línea roja difícil de trazar cuando el talento es evidente.
Impacto futuro: ¿es viable esta regla a largo plazo?
Podemos decir que la regla tiene buenas intenciones, pero su aplicación práctica está generando distorsiones profundas. En cinco años podríamos mirar atrás y ver una época donde el MVP no fue el mejor jugador, sino el más duradero. Donde el Mejor Defensor del Año no fue Wembanyama, sino alguien que, a pesar de ser inferior, jugó más partidos.
Las lesiones son parte del juego, y siempre lo han sido. Pero convertirlas en una penalidad administrativa pone en jaque la esencia misma de los premios: reconocer el mérito deportivo real.
¿Quién gana con esta regla?
Los ganadores son aquellos jugadores consistentes, con buena salud física y acceso a rotaciones que les permiten estar disponibles noche tras noche. También se abre la puerta a nuevas estrellas que quizás no serían consideradas normalmente pero que, simplemente por estar disponibles, serán premiadas.
Por ejemplo, una temporada de 68 partidos sólidos de Pascal Siakam o Scottie Barnes podría posicionarlos por encima de Wembanyama o LeBron, incluso si estos últimos muestran un nivel superior en menos partidos jugados.
En resumen
La regla de los 65 juegos es una respuesta exagerada a un problema real, pero su ejecución automática corre el riesgo de convertir los premios en una competencia de asistencia más que de grandeza.
El caso de Victor Wembanyama sirve como bandera de alerta: tal vez estamos premiando a los soldados por presentarse a la guerra, sin importar si ganaron la batalla.