Three Mile Island renace: energía nuclear, centros de datos y una apuesta por el futuro digital

La emblemática planta nuclear en Pensilvania volverá a operar gracias a un préstamo federal de $1,000 millones y una alianza clave con Microsoft para alimentar sus centros de datos por 20 años

Una planta que vuelve del silencio

Después de casi cinco décadas marcada por uno de los accidentes más significativos en la historia de la energía nuclear en Estados Unidos, la planta de Three Mile Island en Pensilvania se prepara para volver a la vida. El Departamento de Energía de EE. UU. ha anunciado un préstamo de 1,000 millones de dólares para financiar el reinicio del reactor nuclear, gracias a una asociación estratégica con Microsoft, que utilizará esta energía para alimentar sus centros de datos durante las próximas dos décadas.

Contexto histórico: la sombra de 1979

Three Mile Island es un nombre que provoca recuerdos inquietantes en la memoria energética de los estadounidenses. En 1979, el reactor Unidad 2 sufrió un colapso parcial que, aunque no causó muertes directas, sí desencadenó una crisis de confianza pública hacia la energía nuclear.

Desde entonces, la planta solo operó con su Unidad 1, hasta que esta también fue cerrada en 2019 por motivos económicos. La entonces propietaria Exelon adujo pérdidas financieras debido a la falta de subsidios estatales. No obstante, su nueva propietaria, Constellation Energy, ha decidido apostar nuevamente por este activo estratégico.

Microsoft y la demanda energética del futuro

Pero, ¿por qué ahora? ¿Qué ha cambiado? La clave está en la creciente demanda energética impulsada por el crecimiento de los centros de datos y tecnologías como la inteligencia artificial, que requieren un suministro eléctrico estable, previsible y sostenible.

Microsoft se ha comprometido mediante un acuerdo a 20 años a comprar la energía de la planta revitalizada, asegurándose una fuente limpia —libre de carbono— para mantener sus operaciones tecnológicas, entre ellas la infraestructura de servicios en la nube de Azure y sus plataformas de IA, como Copilot y Azure OpenAI.

Detalles del reinicio: Crane Clean Energy Center

La única unidad que queda funcional —la Unidad 1— ha sido rebautizada como Crane Clean Energy Center. Con una capacidad de 835 megavatios, se estima que esta planta podrá abastecer a más de 800,000 hogares. Sin embargo, el proceso no es inmediato: la planta lleva apagada desde hace cinco años y se proyecta que volverá a estar operativa en 2027.

Para ello, se deberán rehabilitar componentes críticos como el generador, la turbina principal, el transformador principal de energía y los sistemas de refrigeración y control. Con el respaldo del préstamo federal y el acuerdo de suministro firmado, la inversión total estimada asciende a $1,600 millones.

Una apuesta federal por la energía nuclear

El respaldo financiero proviene de un programa de infraestructura energética de $250,000 millones aprobado por el Congreso en 2022. Este fondo busca diversificar, modernizar y hacer más resiliente el suministro eléctrico nacional. En particular, la administración Trump —que aprobó estas líneas iniciales— priorizó tanto la energía nuclear como el desarrollo de tecnologías emergentes como la IA.

Más allá del rédito político, la reapertura de Three Mile Island forma parte de una realidad energética ineludible: la transición hacia fuentes de baja emisión de carbono necesita integrar la energía nuclear si se desea cumplir con los objetivos climáticos para 2050.

Nuclear y centros de datos: un matrimonio inevitable

Los centros de datos consumen alrededor del 1-1.5% del total de la electricidad global, cifra que podría triplicarse hacia 2030 como consecuencia de la explosión de la inteligencia artificial, el big data, la Web3 y blockchain. Para empresas como Microsoft, la presión para usar energías renovables o sostenibles —y sin embates climáticos como los que enfrenta la energía solar o eólica— convierten a lo nuclear en una opción necesaria, aunque costosa.

Este proyecto muestra un modelo de colaboración pública-privada para asegurar energía limpia, fiable y escalable para las próximas décadas”, declaró un portavoz del Departamento de Energía.

Ventajas y dilemas de reactivar una planta nuclear

Los defensores de la energía nuclear argumentan que es:

  • Una fuente de energía libre de emisiones de carbono.
  • Más estable que las energías renovables intermitentes.
  • Capaz de dar autonomía energética a los centros de datos críticos.

No obstante, existen desafíos clave:

  • Un pasado plagado de accidentes y temor ciudadano.
  • El manejo de residuos radioactivos.
  • Costos extremadamente altos de mantenimiento y modernización.

Una encuesta de Pew Research de 2022 reveló que solo 43% de los estadounidenses apoyaban la expansión de la energía nuclear, en comparación con más del 70% a favor de las solares y eólicas. Sin embargo, las posturas están cambiando ante los dilemas climáticos y de consumo energético.

La nueva ola de reactivación nuclear

No es solo Three Mile Island. Estados Unidos, Francia, Japón y China están impulsando —o reiniciando— plantas nucleares. Finlandia recientemente inauguró una nueva planta, mientras la India planea construir 10 nuevos reactores para 2032.

Y, más allá de las plantas tradicionales, hay un creciente interés por los reactores modulares pequeños (SMR, por sus siglas en inglés), que prometen ser más económicos, rápidos de construir y más seguros. Bill Gates, fundador de Microsoft, invierte en la empresa Terrapower, que trabaja en la construcción de este tipo de reactores en EE. UU.

¿Three Mile Island, símbolo de redención tecnológica?

Resulta irónico —y simbólico— que el lugar que marcó el declive de la energía nuclear en la conciencia estadounidense sea ahora el centro de una iniciativa emblemática en el renacimiento del sector.

Microsoft, uno de los gigantes tecnológicos que lidera la carrera por la inteligencia artificial, dependerá de una planta nuclear cuya historia parecía encerrada en el pasado y en la tragedia. La vuelta del reactor encarna esa tensión: el equilibrio entre los errores del pasado y la necesidad de resiliencia energética del futuro.

El reto para Constellation Energy es más que técnico: es una apuesta económica y comunicacional, para convencer al público de que la energía nuclear puede ser aliada de la sostenibilidad, y no su antítesis.

¿Hacia un modelo energético mixto?

La lección más importante que deja esta historia es que ninguna fuente es infalible ni suficiente por sí sola. El futuro energético deberá combinar lo mejor de cada tecnología: la escalabilidad solar, la constancia eólica, la flexibilidad del gas, la innovación del almacenamiento y la potencia estable de lo nuclear.

Three Mile Island ya no es solo un capítulo del pasado industrial de EE. UU., sino posiblemente el emblema de una nueva era donde la inteligencia digital y la energía atómica se unen para construir el futuro.

Fuente consultada para datos estadísticos: International Energy Agency (IEA), U.S. Energy Information Administration, Pew Research 2022.

Este artículo fue redactado con información de Associated Press