La democracia estadounidense a la deriva: Un reflejo del desencanto ciudadano y la fragilidad institucional

Una mirada crítica al desmoronamiento de la confianza en el sistema democrático de EE.UU., desde el activismo ciudadano hasta la desconexión entre gobernantes y gobernados

Un país donde la democracia tambalea

Durante décadas, el sistema democrático de Estados Unidos fue considerado un modelo a seguir a nivel mundial. Sin embargo, hoy, cerca del 50% de los adultos estadounidenses creen que la democracia en su país está funcionando “muy mal” o “moderadamente mal”, según revela una encuesta conjunta realizada por la Kettering Foundation y Gallup. Esta cifra contrasta drásticamente con los niveles de satisfacción registrados en la década de 1980, cuando 6 de cada 10 ciudadanos expresaban sentirse satisfechos con su sistema democrático.

La paradoja democrática

Aunque el desencanto es profundo, la mayoría aún cree en la democracia como el mejor modelo de gobierno: dos tercios de los encuestados afirmaron estar convencidos de que este sistema es el más adecuado. Sin embargo, el problema radica en su ejecución. Muy pocos creen que los líderes políticos actuales estén comprometidos realmente con las reglas democráticas o que las decisiones del gobierno reflejen la voluntad popular.

Desconfianza transversal

El problema de confianza no discrimina afiliaciones políticas. Tanto demócratas como republicanos —especialmente los que no se identifican como "republicanos fuertes"— comparten la sensación de que la democracia está fracasando. Entre los ciudadanos entrevistados destaca la opinión de Doug Perry, un modelador 3D demócrata de Florida, quien resume su percepción en una frase devastadora: “Está todo desmoronándose”.

Por su parte, Bobbi Black, una enfermera jubilada republicana en Iowa, atribuye su desilusión a la incapacidad del Congreso para aprobar acuerdos bipartidistas y al cuestionamiento de la idoneidad de Joe Biden para la presidencia: “La democracia nos falló promoviendo a alguien que no debería estar en esa posición”.

El colapso de las instituciones

Una encuesta adicional de Gallup realizada en 2023 muestra que solo 3 de cada 10 adultos en Estados Unidos están satisfechos con el funcionamiento de la democracia. Esto representa un deterioro significativo frente a los niveles de 1984. Asimismo, hay una clara caída de la confianza en instituciones clave:

  • Solo el 20% cree que el Congreso está funcionando adecuadamente.
  • Un número similar confía en el sistema judicial.
  • Apenas una quinta parte cree que el principio de igualdad ante la ley se aplica verdaderamente.

Como lo expresa Antonio González, un especialista en marketing de Florida: “La mayoría de las instituciones están sosteniéndose con alfileres”.

Unos líderes desconectados del pueblo

La encuesta también refleja que muchos ciudadanos no creen que las decisiones gubernamentales respondan a intereses ciudadanos, particularmente aquellas personas mayores, personas LGBT o las que enfrentan dificultades económicas. Aunque hay consenso en que los propios ciudadanos aún creen en la democracia, la desconfianza se dispara cuando se habla de sus representantes.

Este desencanto institucional sugiere un peligroso abismo entre quienes gobiernan y quienes son gobernados. El politólogo Yascha Mounk lo llama el “déficit de representación”, una desconexión que podría alimentar la radicalización o el cinismo, y que en el peor de los casos puede llevar a cuestionar la legitimidad misma de las elecciones.

El voto como excepción optimista

A pesar del panorama sombrío, uno de los pocos puntos de luz tiene que ver con la administración de las elecciones. La mayoría de los estadounidenses consideran que los comicios se realizan correctamente. Además, solo una pequeña parte de los encuestados cree que los procedimientos y leyes de votación son difíciles de entender o aplicar.

Sin embargo, grupos como afroamericanos, jóvenes y personas económicamente vulnerables encuentran más barreras para ejercer el derecho al voto, especialmente en estados gobernados por republicanos que han endurecido las reglas sobre el sufragio. Jesse Sutton, un trabajador del sistema educativo en Detroit, menciona: “Todo depende del estado en el que vivas”.

Una nación frente a la encrucijada democrática

La encuesta fue realizada entre julio y agosto de 2023, en un país dividido, económicamente ansioso y políticamente enfrentado. Y llega justo antes de la conmemoración del 250 aniversario de la firma de la Declaración de Independencia en 2026, lo que otorga un marco simbólico potente al debate sobre el rumbo de la democracia estadounidense.

Mientras una mayoría quiere preservar los principios democráticos, lo que está en juego es la credibilidad de quienes los aplican. Como plantea la historiadora Jill Lepore: “Sin confianza pública, las instituciones se derrumban; y sin ellas, la democracia deviene en espectáculo”.

Riesgos futuros: apatía o autoritarismo

La continuidad de esta tendencia podría llevar a peligrosos extremos:

  • La desmovilización electoral, especialmente en sectores jóvenes o minorizados.
  • La aceptación de líderes autoritarios bajo la promesa de “orden” y “eficacia”.
  • La privatización de funciones estatales, lo que debilita aún más lo público.

Lo cierto es que la democracia estadounidense enfrenta uno de sus momentos más frágiles desde la posguerra. José Martí decía que “un pueblo que no conoce su historia está condenado a repetirla”. Y la historia de las repúblicas que ignoraron el clamor ciudadano no suele tener finales felices.

¿Hay luz al final del túnel?

Para revertir la crisis de legitimidad, los expertos proponen:

  1. Mayor transparencia en el proceso legislativo.
  2. Reforma al financiamiento de campañas para reducir la influencia de grandes lobbies.
  3. Fortalecimiento de la educación cívica desde temprana edad.
  4. Escucha activa y participación ciudadana real, más allá del voto.

Estas medidas no garantizan cambios rápidos, pero marcan un camino para restaurar la esperanza en un sistema que, a pesar de su historia y símbolos, hoy se tambalea.

Este artículo fue redactado con información de Associated Press