Baker Mayfield y Tyler Shough: Dos Caminos, Un Objetivo, y la Redención en la NFL

El renacer de dos mariscales de campo en un entorno competitivo y lleno de rivalidades históricas

El pasado que forma el presente

La NFL es más que un deporte. Es una historia tejida entre yardas, lesiones, grandes jugadas y—muy a menudo—la búsqueda de redención. Es ahí donde dos quarterbacks, Baker Mayfield y Tyler Shough, generan atención por caminos distintos pero con una meta común: transformar dudas en certezas.

Uno es un veterano tratando de reafirmar su legado, el otro, un novato decidido a construir uno. Lo que los une no es sólo el balón ovalado, sino un presente lleno de desafíos donde la pasión, la táctica y, especialmente, la mentalidad serán determinantes.

Baker Mayfield: del olvido al protagonismo

Corría diciembre de 2022. Baker Mayfield llegaba a los Los Angeles Rams tras ser cortado por Carolina luego de una estadía desastrosa, sumando más intercepciones (6) que touchdowns (6). Fue un momento oscuro para quien años antes había sido pick número 1 en el NFL Draft y considerado el salvador de los Browns. En pocas palabras: era su última oportunidad.

Lo que siguió fue de película. Dos días después de aterrizar en L.A., lideró una histórica serie ofensiva de 98 yardas que culminó con un pase de touchdown a Van Jefferson a 10 segundos del final, asegurando la victoria ante los Raiders. Sean McVay, entrenador de los Rams, dijo de aquel momento:

“Lo que hizo fue ser él mismo. Fue una actuación impresionante y reflejo de su capacidad competitiva y poder mental.”

Desde entonces, Mayfield ha encontrado estabilidad en los Tampa Bay Buccaneers. Con una extensión contractual de $100 millones por tres años, los Bucs depositaron en él su confianza absoluta. Y ha respondido: títulos divisionales y presencia en playoffs en ambas temporadas desde su llegada.

Shake and Bake: el nuevo código Mayfield

Más allá de su brazo, Baker ha mudado su estilo. Su movilidad, antes subestimada, ha sido un arma eficaz. En la presente temporada promedia 7.3 yardas por acarreo en jugadas rotas, con 12 conversiones en tercera oportunidad producto de sus corridas. Últimamente, volvió a la acción móvil, sumando 39 yardas en 5 acarreos ante Buffalo.

“Me siento mejor. Algunas son jugadas diseñadas, otras simplemente improvisaciones,” declaró Mayfield. Y ese instinto puede ser vital cuando enfrente esta semana a los Rams, su antigua franquicia, ahora más debilitada por las lesiones.

Saints vs. Falcons: la rivalidad revive con sangre nueva

Desde 1967, cuando los New Orleans Saints entraron a la NFL, quedó sembrado el odio deportivo más “sureño”: Saints vs. Falcons. De los 111 encuentros entre ambos, solo uno ha sido en playoffs (1991, ganado por Atlanta). Sin embargo, la emoción oscilante no ha bajado su intensidad pese a campañas mediocres para ambos en 2025 (3-7 para Atlanta, 2-8 para New Orleans).

Ingresando en este drama está el novato Tyler Shough, elegido en la segunda ronda del pasado Draft. Con balance 1-1 como titular en la carretera, este fin de semana vivirá su primer inicio bajo el techo del mítico Superdome. “Es una rivalidad diferente, pero genial, y estoy ansioso de experimentarla desde el terreno,” confesó Shough.

El veterano que aún lo intenta: Kirk Cousins

En el otro bando, el siempre metódico Kirk Cousins toma las riendas de Atlanta tras una lesión de rodilla que dejará a Michael Penix Jr. fuera el resto del año. Cousins, de 14 años en la liga, simboliza resiliencia. “Cuando enfrentas adversidad, debes estar preparado para lidiar con ella de forma positiva,” dijo.

Lo curioso es que la ofensiva de los Falcons ha sido acomodada por y para él esta semana, algo que no ocurría desde diciembre del año pasado. El entrenador Raheem Morris fue claro: “Este plan está diseñado específicamente para Kirk.”

La otra batalla: receptores en reconstrucción

Los Saints perdieron profundidad en su cuerpo de receptores: Brandin Cooks fue liberado y Rashid Shaheed fue enviado a Seattle. Ahora, la carga cae sobre Chris Olave y dos nombres emergentes: Devaughn Vele y Mason Tipton. El primero ha capturado 6 pases para 54 yardas y un touchdown, mientras el segundo aún no registra recepciones en la NFL.

Del lado de Atlanta, Darnell Mooney trata de recuperar su nivel. Tras una fractura clavicular que lo marginó de la pretemporada, suma apenas 224 yardas sin anotaciones. Con Drake London lesionado, Cousins espera que Mooney recupere la chispa de sus 992 yardas y cinco touchdowns del año pasado: “Quiero verlo despegar en este tramo final.”

Defensas con puntos fuertes... y también débiles

Los Saints sorprenden defensivamente, ubicándose novenos en la NFL en yardas aéreas permitidas (193.7 por juego) y sin conceder aún un receptor de 100 yardas en un partido. La secundaria ha sido renovada casi por completo, y talentos como Kool-Aid McKinstry y Quincy Riley, ambos novatos, están desempeñándose a gran nivel.

Lo contrario ocurre en Tampa: los Bucs han permitido cuatro touchdowns de más de 40 yardas en las últimas dos semanas, además de rendimientos deficientes en equipos especiales. “El esfuerzo está, pero la ejecución no llega,” declaró su head coach Todd Bowles.

Lesiones que cambian esquemas

Los Rams enfrentarán a los Bucs sin tres titulares: S Quentin Lake, T Rob Havenstein y TE Tyler Higbee. Esto abre la puerta a Roger McCreary en la secundaria y la rotación de tres alas cerradas entre Davis Allen, Colby Parkinson y el novato Terrance Ferguson.

Mayfield vs. McVay: duelo con historia

El reencuentro entre Baker y McVay será notable. El quarterback le atribuye mucho: “Me ayudaron a volver a enamorarme del juego.” En su último paso por SoFi, ya con Tampa, lanzó para 4 touchdowns en victoria ante los Chargers. McVay no se guarda elogios: “Es un jugador cerebral, creativo. No sorprende lo que ha conseguido.”

¿Futuro Prometedor o Última Oportunidad?

Tanto Shough como Mayfield representan el crisol que es la NFL: donde jóvenes buscan hacerse un nombre y veteranos se niegan a desaparecer del radar. Uno aprende bajo presión en una ciudad cargada de historia; el otro busca consagrarse como líder definitivo tras callejones sin salida.

Ambos cuentan con talento, pero más importante, con una narrativa seductora. Porque si algo hace mágica a la NFL, es que cada pase puede redefinir una carrera.

Este artículo fue redactado con información de Associated Press