Jacoby Brissett renace en Arizona: talento veterano, liderazgo callado y un giro inesperado en su carrera NFL
A pesar de las derrotas, el mariscal de campo de los Cardinals vive su mejor momento profesional tras tomar las riendas del equipo por la lesión de Kyler Murray
Una década de giros y aprendizajes
Jacoby Brissett ha sido muchas cosas durante su carrera de diez años en la NFL: suplente prometedor, titular intermitente, mentor de jóvenes talentos, campeón de Super Bowl desde el banquillo y, por supuesto, sobreviviente de equipos mediocres. Pero en 2025, a sus 32 años, el quarterback está probando quizá su etapa más brillante, justo cuando parecía que el ocaso se acercaba.
Tras la lesión del titular Kyler Murray, Brissett tomó el mando de los Arizona Cardinals en la semana 6. Desde entonces, ha lanzado para 1,570 yardas, 10 touchdowns y solo tres intercepciones en cinco juegos, mostrando un dominio y liderazgo que ha sorprendido incluso a algunos dentro de la liga.
“Un niño dentro”: la motivación de Brissett
“He querido estar en esta posición toda mi vida”, dijo Brissett a la prensa. “Y ha llegado en diferentes formas a lo largo de mi carrera. Pero cada vez que me dan la oportunidad, la aprovecho. Soy como un niño dentro. Me lo estoy pasando muy bien”.
Esa alegría se ha traducido en uno de los tramos estadísticamente más productivos de su carrera. Solo Drake Maye de los Patriots ha lanzado más yardas que él desde que se convirtió en el titular de los Cardinals.
El problema: el equipo no gana
El único detalle que empaña la historia de Brissett es el récord del equipo: 1-4 en sus cinco actuaciones como titular. Arizona arrancó la temporada con un esperanzador 2-0, pero desde entonces ha perdido siete de sus últimos ocho partidos, alejándose de cualquier posibilidad real de playoffs.
No obstante, Liam Coen, entrenador de los Jacksonville Jaguars -su próximo rival-, reconoce el talento de Brissett: “Cuando estábamos evaluando mariscales, se notaba que este tipo realmente puede lanzar el balón. Es un auténtico profesional”.
La metamorfosis paciente de un QB
Jacoby Brissett fue seleccionado en la tercera ronda del draft 2016 por los New England Patriots. Formó parte del equipo que ganó el Super Bowl LI, aunque tuvo un papel secundario. De allí saltó a Indianápolis para tomar un rol más protagónico tras la inesperada despedida de Andrew Luck. Luego vendrían etapas con los Dolphins, Browns y Commanders, antes de aterrizar en Arizona.
En todos esos destinos, el quarterback nació para ser el salvavidas temporal. Pero nunca ha bajado los brazos. Consciente de que su rol no siempre sería glamoroso, Brissett cultivó una reputación de trabajador incansable, estudioso del juego y compañero ejemplar.
Michael Wilson y una conexión explosiva
En medio de esta nueva era, Brissett ha encontrado una compenetración especial con el receptor Michael Wilson, quien ha escalado hasta convertirse en la opción favorita del QB debido a la ausencia de Marvin Harrison Jr., fuera por apendicitis.
En el último partido contra los 49ers, Wilson atrapó 15 pases para 185 yardas, ambas marcas personales. “Cada serie, venía a hablar conmigo. Sentía su energía. Es algo que se valora”, elogió Brissett.
Problemas de disciplina en la ofensiva
El revés ante San Francisco también dejó una estela de indisciplina. Los Cardinals marcaron un récord negativo de franquicia con 17 penalizaciones, el peor registro de cualquier equipo este año en la NFL.
“Es frustrante, especialmente cuando cada penalización te hace retroceder. Debemos resolverlo y rápido”, declaró el entrenador Jonathan Gannon.
La ofensiva silenciosa de Jacksonville
Los Cardinals tendrán una prueba difícil este domingo ante unos Jaguars (6-4) que parecen reencontrarse. Vienen de aplastar 35-6 a los Chargers, motivados tras una dolorosa caída anterior ante Houston en la que desperdiciaron una ventaja de 19 puntos.
Trevor Lawrence, mariscal jaguar, optó recientemente por usar una muñequera con las jugadas para reducir errores y agilizar la comunicación. “Solo se trata de pasar los comandos más rápido. A veces las jugadas son muy largas”, explicó Lawrence.
Número tras número: el mejor Brissett hasta ahora
- Yardas totales en 5 juegos: 1,570
- TDs: 10
- Intercepciones: 3
- Rating de pasador promedio: 102.6
Desde la semana 6, Brissett ha superado en yardas a otros titulares consolidados como Dak Prescott, Kirk Cousins e incluso Patrick Mahomes. Sin embargo, la producción ofensiva no ha sido suficiente por sí sola para revertir los problemas estructurales del equipo, especialmente en la defensa y la disciplina.
El desafío de redención ante los Jaguars
Arizona buscará salvar la temporada este domingo con una victoria necesaria ante un rival del otro lado del espectro. Jacksonville es el segundo equipo más disciplinado de la NFL en 2025 (promedian solo 5.1 penalizaciones por partido) y llegan con una defensa sólida que ha recuperado siete balones en sus últimos tres compromisos.
Kirby Smart, coordinador defensivo de los Jaguars, dijo al respecto: “Brissett es un tipo inteligente. Pasa rápido sus lecturas y te castiga si subestimas su brazo. No es flashy, pero te gana jugando limpio”.
¿Y cuando vuelva Kyler Murray?
Kyler Murray, aún en reserva por lesión, es la incógnita silenciosa en esta ecuación. Cuando esté listo para volver, ¿le quitarán el balón a un Brissett que está teniendo su prime? Según rumores en el pasillo de los Cardinals, por ahora eso no está en discusión.
“Lo que ha hecho Jacoby es sobresaliente. No solo en números, sino en liderazgo”, dijo el gerente general. Aunque no se descarta que, cuando Murray esté al 100%, recupere su lugar, la gerencia no tiene prisa alguna. Brissett merece terminar esta etapa.
Un momento merecido
En una liga donde la juventud suele prevalecer, y donde cada error pesa más cuando tu nombre no es Mahomes o Allen, Jacoby Brissett se ha ganado un espacio a base de constancia y madurez. No será el nombre más popular en los titulares, pero es el tipo de historia que mantiene al fanático creyendo que el esfuerzo silencioso aún tiene recompensa en la NFL.
Ya sea que Arizona llegue a playoffs o no, Brissett ha demostrado que nunca es tarde para conquistar tu mejor versión. Y cuando se le observa lanzar con precisión mientras sonríe dentro del casco, hasta el más escéptico puede creer que sí, que este veterano está en su renacimiento dorado.
