El G20 en África: ¿Un nuevo inicio o una promesa vacía para el sur global?

La primera cumbre del G20 en suelo africano revela tensiones diplomáticas, desafíos climáticos y económicos, y promesas de inclusión que podrían quedarse solo en el papel

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Una cita histórica: por primera vez, el G20 pisa tierra africana

Este 2025, Sudáfrica hace historia al convertirse en el primer país africano en albergar una cumbre del G20. La reunión, celebrada en un centro de convenciones cercano a Soweto —la cuna de Nelson Mandela—, representa mucho más que un cambio de sede: es una oportunidad simbólica y práctica para que las economías emergentes del sur global sean escuchadas.

El G20, grupo que representa al 85% de la economía global, incluye 19 naciones, la Unión Europea y, desde 2022, la Unión Africana. No obstante, esta expansión formal aún no se ha traducido en una participación equitativa en las decisiones clave. Sudáfrica busca cambiar eso, situando temas como la deuda soberana, el cambio climático y el acceso a minerales críticos en el centro de la agenda.

Una cumbre sin Washington: la ausencia que retumba

Pero la cita en Johannesburgo ha estado marcada por una notoria ausencia: Estados Unidos decidió boicotear el evento por orden del presidente Donald Trump. El mandatario afirmó que Sudáfrica aplica políticas "racistas contra la minoría blanca afrikáner", una acusación que generó un profundo choque diplomático entre ambas naciones. La decisión de Trump no solo provocó tensión durante los días previos, sino que también amenaza con debilitar la declaración conjunta del grupo.

Sudáfrica no se deja intimidar: “No seremos intimidados”

El presidente sudafricano, Cyril Ramaphosa, respondió enérgicamente a las presiones diplomáticas: “No seremos intimidados”, declaró. En lugar de ceder a la demanda de Washington de emitir solo una declaración unilateral de país anfitrión, prometió presentar una declaración conjunta con los países asistentes, reforzando así su liderazgo regional y su postura política.

Los retos urgentes de la cumbre: Deuda, clima y minerales

Sudáfrica ha colocado en el centro de la agenda varios temas largamente ignorados por las potencias:

  • Reducción de la deuda externa: países como Zambia, Kenia y Etiopía tienen deudas que superan el 70% de su PIB.
  • Transición a energías limpias: África emite solo el 3.8% de los gases de efecto invernadero globales, pero es uno de los continentes más afectados por el cambio climático.
  • Acceso a minerales críticos: países como la República Democrática del Congo poseen hasta el 70% del cobalto mundial, vital para baterías eléctricas.

Sin embargo, como advirtió el secretario general de la ONU, António Guterres, los países ricos “frecuentemente no hacen las concesiones necesarias” para que haya acuerdos efectivos. ¿Será diferente esta vez?

La sombra del consenso: ¿Una cumbre sin acuerdos?

El G20 funciona bajo la regla del consenso, lo que significa que cualquier declaración debe ser aprobada por todos. Este modelo, aunque inclusivo, ha sido históricamente ineficaz frente a diferencias ideológicas profundas. En Johannesburgo, el ambiente no ha sido distinto.

“Defiendo totalmente el multilateralismo efectivo, pero es innegable que seguimos teniendo serios obstáculos diplomáticos”, dijo a la prensa Emmanuel Macron. Mientras tanto, Rusia y China han respaldado el llamado africano a una reforma financiera global más inclusiva.

¿Un nuevo colonialismo verde?

Uno de los temas más discutidos en los márgenes de la cumbre es la explotación de minerales estratégicos africanos. Con la transición energética global en marcha, el litio, el cobalto y el níquel se han convertido en recursos estratégicos. Sin embargo, varios líderes han advertido contra un nuevo auge de extracción sin beneficio local.

“No podemos permitir que se repita la historia: que nuestras riquezas naturales solo sirvan para enriquecer al norte global. Necesitamos cadenas de suministro en África, procesar aquí, generar empleo aquí”, enfatizó Ramaphosa.

Una América ausente, pero no irrelevante

Aunque Estados Unidos no ha enviado una delegación oficial de alto nivel, el relevo de la presidencia del G20 se mantuvo. Un representante de su embajada en Pretoria asistió para recibir simbólicamente la presidencia rotativa 2026. Esto ha generado malestar entre los anfitriones, que lo consideran una ofensa.

“Es insultante que un presidente de un país soberano deba entregar la presidencia a un funcionario de bajo nivel diplomático”, afirmó uno de los portavoces de la presidencia sudafricana.

El futuro inmediato del G20 bajo liderazgo estadounidense se ve incierto dada la postura de Trump sobre el cambio climático y la cooperación multilateral. ¿Se orientará el foro nuevamente hacia políticas económicas aislacionistas o existirá una presión global para sostener avances hacia la equidad?

Soweto como símbolo: ¿Será el G20 el nuevo puente entre mundos?

Que Johannesburgo, y en particular Soweto, haya sido el lugar elegido no es casualidad. Fue en esa comunidad donde nació el ícono antiapartheid Nelson Mandela, cuya lucha predica inclusión, justicia y resiliencia. El mensaje está claro: África no quiere seguir siendo observadora, quiere ser protagonista.

Con casi el 60% de su población menor de 25 años y contando con vastos recursos minerales, energéticos y humanos, el continente africano demanda una nueva arquitectura económica global. Esta cumbre podría haber sido el primer paso… si no se marcha en círculos.

Datos que reflejan la brecha

  • 85% del PIB mundial es representado por los miembros del G20.
  • 75% del comercio internacional también se concentra en este grupo.
  • África, sin embargo, representa solo el 3% del comercio mundial.
  • El continente aún importa 70% de sus alimentos, a pesar de tener 60% de las tierras cultivables del planeta aún sin uso.

¿Será esta cumbre el inicio de una historia diferente o solo un nuevo capítulo de promesas incumplidas? Como dijo Guterres: “Veremos”. Pero si algo está claro, es que África ya no pide permiso para sentarse en la mesa: exige una voz con igualdad.

Este artículo fue redactado con información de Associated Press