Los Suns sorprenden a todos: El milagroso regreso ante Timberwolves que encendió el Oeste

Con Collin Gillespie como héroe inesperado, Phoenix mostró su carácter y consolidó su ascenso en la temporada de la NBA

Una remontada llena de ira contenida y corazón

La noche del 21 de noviembre de 2025 quedará en la memoria de los fans de los Phoenix Suns como una de esas gestas épicas que desafían la lógica del baloncesto. Con menos de un minuto en el reloj y una desventaja de ocho puntos ante los Minnesota Timberwolves, el partido parecía decidido. Pero, como dijo Dillon Brooks en la rueda de prensa posterior: “Hablaron demasiado pronto”.

Lo que vino después fue una secuencia frenética de robos, triples, bandejas y una canasta con sello de película por parte de un jugador que difícilmente estaba en el radar de muchos: Collin Gillespie.

El resumen de una remontada increíble

Con el marcador 113-105 a favor de Minnesota a falta de 69 segundos, todo indicaba que los Timberwolves cerrarían la noche con victoria. Sin embargo, los Suns no se dieron por vencidos:

  • Royce O’Neale capturó un rebote ofensivo clave y anotó para reducir la diferencia.
  • Gillespie robó un saque de banda y asistió a Jordan Goodwin para un triple electrizante.
  • Dillon Brooks robó otro balón importante que derivó en una bandeja de Goodwin.
  • Anthony Edwards falló dos tiros libres con 12.7 segundos por jugar.
  • Y finalmente, Gillespie… con apenas 6.4 segundos en el reloj, se elevó para una flotadora de 10 pies que entró limpia.

“Solo intentamos competir hasta el final”, dijo Gillespie, un tercer año de Villanova que ha luchado desde abajo por cada segundo en la cancha.

Un equipo que sorprende a propios y extraños

La narrativa de los Suns esta temporada ha sido una evolución digna de una película de superación. Elegidos por muchos analistas como uno de los peores equipos del Oeste antes del comienzo de la temporada, Phoenix se encuentra con récord de 10-6 tras esta victoria, ganando siete de sus últimos ocho partidos.

Y lo hacen con una plantilla irregular y llena de cuestionamientos. Devin Booker, su estrella, tuvo una noche para el olvido: 16 puntos, 4/18 en tiros de campo y nueve pérdidas de balón. Y aún así, ganaron. Fue la definición perfecta de “next man up”.

La magia inesperada de Collin Gillespie

La historia de Gillespie es la de un guerrero silencioso. No fue una elección alta del draft, no tiene grandes contratos publicitarios, ni siquiera es una constante en las quintetas titulares. Pero esta noche, se adueñó de los reflectores.

En medio del caos, fue él quien tomó la pelota, desmarcó al defensor con un drible hacia su derecha y lanzó con decisión. Swish. La euforia del público y la avalancha de compañeros sobre él eran inevitables.

Suns: una identidad forjada en la adversidad

El entrenador primerizo Jordan Ott parece haberle dado a los Suns una mentalidad de lucha constante. “Duro, competitivo, juntos y desinteresados”, dijo en conferencia. Y eso se nota en la cancha. El equipo no requiere nombres estelares para ganar, aunque tener a Booker y Brooks en noches normales ayuda.

Y es justamente Brooks quien también resume bien la actitud de este equipo: “No nos rendimos. Todo es posible en esta liga, si se puede ganar, también se puede perder de forma absurda”.

El contraste: la debacle de Minnesota

Del otro lado, la frustración de los Timberwolves era palpable. Chris Finch, su entrenador, fue claro al decir que “perdimos la cabeza” en los últimos 90 segundos. Fueron víctimas de su propia confianza, de hablar demasiado antes de cerrar el encuentro.

Y para colmo, Julius Randle —que había sido de los más vocales durante el juego— fue protagonista negativo con dos pérdidas clave y el tiro fallido del final.

Rarezas de una NBA imprevisible

Si algo deja claro este partido es que la NBA es una liga de momentos. Un minuto puede cambiar una narrativa entera. Y lo mejor es que, cuando ese minuto está lleno de intensidad, esfuerzo y ejecución, se convierte en la esencia del deporte.

Este tipo de partidos son los que separan a un conjunto promedio de uno que podría consolidarse como contendiente. Y aunque aún es temprano, los Suns han dejado claro que su lugar esta temporada no será en los últimos puestos.

¿Qué sigue para los Suns?

Aún falta mucho calendario, pero los brotes verdes son claros. Un equipo disciplinado en defensa, que confía en su rotación profunda y que lucha cada balón como si fuera el último, siempre tendrá oportunidades en una temporada larga como la de la NBA.

Con Booker recuperando su forma, jugadores como Brooks, Gillespie, Goodwin y O’Neale mostrando su valía, y un entrenador que ha sabido cohesionar al grupo, Phoenix sigue agregando motivos para soñar con una plaza en playoffs… o incluso algo más.

Un reflejo de la NBA actual

En muchos sentidos, esta victoria representa la NBA moderna: equipos que ganan sin depender exclusivamente de sus estrellas, jugadores sin nombre que se convierten en héroes, y partidos decididos por pequeños detalles —una pérdida, un rebote ofensivo, unos tiros libres errados.

Quizá la jugada que mejor lo resume todo es la de Gillespie: sin titubeos, sin distracciones, solo baloncesto puro y decisivo.

Así como lo dijo alguna vez Bill Russell: "El juego muy a menudo se reduce a quién tiene la voluntad para resistir y la habilidad para ejecutar cuando otros se derrumban".

Este artículo fue redactado con información de Associated Press