Paul Pogba: La redención de una estrella caída

Entre escándalos, lesiones y una suspensión por dopaje, Paul Pogba busca revivir su carrera en el AS Mónaco a los 32 años

Un regreso largamente esperado

Paul Pogba, una de las figuras más reconocidas del fútbol moderno, vuelve a estar en el radar del fútbol profesional. El mediocampista francés ha sido incluido en la convocatoria del AS Mónaco para el enfrentamiento del próximo sábado ante el Rennes, marcando lo que podría ser su debut oficial con el club del Principado. A sus 32 años, Pogba intenta regresar al nivel élite tras una serie de eventos que han puesto su carrera patas arriba: lesiones, problemas extradeportivos y una suspensión por dopaje.

De lo más alto del fútbol mundial…

El apogeo de Pogba fue tan estruendoso como lo puede ser el de una superestrella. Con una mezcla imponente de técnica, potencia física y creatividad ofensiva, Pogba llegó a ser considerado uno de los mejores mediocampistas del planeta. En su momento, el club inglés Manchester United pagó 105 millones de euros por su regreso desde la Juventus en 2016, estableciendo lo que entonces era el récord mundial de traspaso más alto en la historia.

Su currículum impresiona: cuatro títulos de Serie A con la Juventus, una Europa League ganada con el United en 2017 y, por supuesto, su momento de gloria máxima: el gol y la victoria en la final del Mundial 2018 contra Croacia, donde Francia salió campeón con un contundente 4-2. En total, Pogba ha vestido la camiseta de Les Bleus en 91 ocasiones.

...a un descenso estrepitoso

Sin embargo, la carrera de Pogba ha sido un torbellino. Desde 2020, sus participaciones se volvieron irregulares debido a lesiones crónicas, especialmente en la rodilla y luego un esguince de tobillo. Pero lo más escandaloso fue lo extradeportivo: enfrentó un caso judicial surrealista cuando su propio hermano Mathias Pogba y un grupo de amigos de la infancia intentaron extorsionarlo.

En marzo de 2022, Paul fue retenido a punta de pistola por encapuchados quienes exigieron 13 millones de euros, alegando que el futbolista "les debía" por haberlo ayudado durante su infancia. El caso saltó a la opinión pública e impactó el ya debilitado estado mental del jugador. En 2023, Mathias fue oficialmente acusado junto con cinco cómplices más.

El golpe final: el dopaje

Cuando parecía que Pogba comenzaba a recuperar su forma física en 2023, otro jarro de agua fría llegó: dio positivo en un control antidopaje por testosterona sintética. Fue suspendido durante varios meses y su contrato con la Juventus se volvió insostenible, provocando su salida definitiva del club italiano a mediados de 2023.

Durante este tiempo, Pogba se mantuvo en silencio, centrado en su recuperación física y, según su entorno, bajo una estricta supervisión psicológica. Fue en este contexto que surgió la oportunidad con el AS Mónaco, club que le ofreció un contrato de dos años esperando que la motivación de Pogba fuera mayor que sus demonios personales.

El símbolo de una Francia multicultural en crisis

Pogba no solo es símbolo de talento en el campo. Fuera de él, ha sido parte del debate social y racial en Francia, país donde la segunda generación de inmigrantes africanos aún enfrenta desafíos de integración y racismo estructural. Como hijo de guineanos, Pogba siempre ha mostrado orgullo por sus raíces, lo cual lo ha hecho referente pero también blanco de críticas conservadoras.

Su regreso puede también leerse como una reivindicación del futbolista afrofrancés que, más allá de estigmas y errores, sigue adelante. Vuelve no como estrella consagrada, sino como underdog, dispuesto a demostrar que aún queda fútbol en sus piernas.

Monaco, ¿última parada o renacimiento?

El AS Monaco se caracteriza por ser una plataforma de relanzamiento para futbolistas necesitados de minutos y confianza. Ha sido el caso de figuras como James Rodríguez, Radamel Falcao o Youri Tielemans. Para Pogba, esta es probablemente la última gran oportunidad de competir al más alto nivel.

Según medios franceses como L'Équipe, el club está construyendo una estrategia especial alrededor de Pogba para ayudarle a adaptarse no solo físicamente, sino también emocionalmente. Su inclusión en la convocatoria, tras apenas un par de semanas de entrenamiento, es indicio de que el Mónaco confía en su aporte.

Datos curiosos y contextuales

  • Pogba mide 1.91 m y durante años fue considerado un mediocentro ofensivo ideal por su combinación de visión, físico y creatividad.
  • Fue nombrado Mejor Jugador Joven del Mundial de Brasil 2014.
  • Tuvo una infancia difícil en Roissy-en-Brie, suburbio parisino conocido por ser una de las banlieues más duras.
  • Su icónico festejo "dab" marcó tendencias en las redes sociales y lo consolidó como estrella pop cultural del fútbol.

¿Qué esperar de su regreso?

No hay garantías. Pogba no juega en un partido competitivo desde hace más de dos años, y su historial físico no es el mejor. Pero su regreso al fútbol es más que deportivo: es un símbolo emocional y un estudio de caso de cómo el entorno puede elevar o destruir a un deportista.

Durante su peor momento, Pogba fue víctima de su entorno, pero también pagó por la falta de autocrítica y excesos de confianza. La etapa con Mónaco será clave para redefinir su narrativa: ¿será una estrella que cayó y nunca volvió o el guerrero resiliente que regresó contra todos los pronósticos?

“Quiero volver a disfrutar del fútbol. Eso es todo lo que pido”, dijo Pogba en una reciente entrevista para Canal+ Francia. Suena simple, pero en su caso, es una petición cargada de significado.

El fútbol necesita a sus personajes

En tiempos donde el fútbol se industrializa y los jugadores parecen intercambiables, figuras auténticas como Pogba —con su estilo, su carisma y sus contradicciones— resultan fundamentales para mantener lo humano en el deporte. Más allá de la camiseta que viste, Pogba representa al fútbol visceral, imperfecto y profundamente emocional.

Aunque jamás gane otro trofeo importante, si logra recuperar su ritmo, será noticia. Y en un deporte donde la memoria a corto plazo reina, una buena media temporada puede devolverle incluso las puertas de la selección francesa para la Euro 2024.

Hasta entonces, todos los ojos estarán puestos en él este sábado en Rennes. Porque al fin y al cabo, Pogboom is back.

Este artículo fue redactado con información de Associated Press