Desmoronamiento en Filadelfia: ¿Está Kevin Patullo saboteando a los Eagles?
Una mirada crítica al colapso ofensivo de los Eagles, la presión sobre Nick Sirianni y por qué la ofensiva podría arruinar la temporada
Philadelphia, PA. — Una ventaja de 21-0 contra los Cowboys en el AT&T Stadium. Tres posesiones iniciales que parecían confirmar que los Philadelphia Eagles venían por todo esta temporada. Y luego, lo impensable: colapso total. Dallas les dio vuelta al marcador y ganó 24-21, empujando a los fanáticos y analistas a un territorio incómodo pero familiar: pedir cabezas.
La de Kevin Patullo, coordinador ofensivo de los Eagles, ha sido de las más señaladas. Se le acusa de una ofensiva predecible, poco inspirada y sin capacidad de reacción. ¿Es justo poner todo el peso en sus hombros? ¿O el problema en Filadelfia es aún más profundo? Analicemos una de las preguntas más candentes de la NFL actual en esta opinionada y detallada visión de por qué los Eagles están en crisis ofensiva, y su futuro pende de un hilo.
¿Quién es Kevin Patullo y por qué se habla tanto de él?
Kevin Patullo llegó al staff de los Eagles en 2021. Ha trabajado en varias franquicias de la NFL, pero nunca como play-caller principal. Es conocido por ser un hombre de confianza del head coach Nick Sirianni, con quien trabajó previamente en los Colts.
Tras la salida de Shane Steichen (ahora head coach de los Colts), Patullo asumió mayores responsabilidades y hoy es el principal blanco de las críticas por el pobre rendimiento ofensivo del equipo.
El colapso contra Dallas: síntomas del mismo mal
Filadelfia se puso arriba 21-0. Todo apuntaba a una paliza. Pero luego, ofensivamente, desaparecieron del mapa:
- 4 series consecutivas terminando en despeje
- Un intento de gol de campo fallido
- Un balón suelto
- Más castigos (14 para 96 yardas) que primeros downs después del primer cuarto
Según ESPN Stats & Info, es la primera vez desde 1999 —el primer juego de Andy Reid como coach de los Eagles— que el equipo deja ir una ventaja de 21 puntos y termina perdiendo.
Los números no mienten: la ofensiva está rota
Los Eagles promediaban más de 27 puntos por partido hasta la semana 9. Desde entonces, han anotado apenas 26 puntos combinados en los dos partidos previos a Dallas. El bajón de rendimiento es evidente. Incluso el mariscal Jalen Hurts, considerado un serio contendiente al MVP en 2022, ha sido blanco de críticas internas, según reportes que circulan en el seno de la organización.
¿Cuál es el rol real de Patullo en el desastre?
La ofensiva de los Eagles sigue siendo diseñada por Sirianni, pero Patullo tiene mucho peso en la selección de jugadas. Esto ha llevado a cuestionar no solo sus decisiones, sino su creatividad y liderazgo en momentos críticos.
“Kevin hizo un buen trabajo llamando las jugadas”, insistió Sirianni en conferencia. Pero su opinión no convence a los aficionados ni a los analistas. La falta de ajustes tras el descanso, la incapacidad de sostener el ritmo y el poco aprovechamiento de receptores estrella como A.J. Brown y DeVonta Smith son motivo de alarma.
Nick Sirianni ante el dilema: ¿Sostener a Patullo o sacrificarlo?
En 2023, Sirianni ya despidió a Sean Desai como coordinador defensivo ante otra crisis en el equipo. El precedente está ahí. El problema es que hacerlo de nuevo con Patullo podría significar admitir que su proyecto se desmorona. Y pocos entrenadores sobreviven a dos temporadas consecutivas cambiando de coordinadores porque la ofensiva o defensa 'no carbura'.
“Tenemos la gente correcta... todos estamos buscando respuestas para ser más consistentes”, dijo Sirianni. Pero el tiempo apremia, y más en la NFL.
El caso Jalen Hurts: ¿víctima del sistema?
Hurts ha mostrado flashes del jugador eléctrico del año pasado, pero también ha sido errático. Liga partidos sin conectar con consistencia a sus receptores tras los primeros compases del juego y la capacidad de improvisación que lo caracterizaba parece haberse desdibujado.
¿Es responsabilidad de Patullo haberlo ‘encerrado’ en un sistema rígido? Posiblemente. Cuando el playbook es monocorde y predecible, incluso las mejores armas pierden significado. A pesar de ello, Hurts sigue siendo un líder en el equipo y genera respeto. Por eso, esta racha negativa preocupa aún más.
El impacto colateral: ¿Dónde está Saquon Barkley?
El que solía ser uno de los corredores más temidos de la NFL hoy parece invisible. Contra Dallas: 22 yardas en 10 acarreos. Solo 684 yardas y 4 touchdowns en 11 partidos. Una línea ofensiva parchada (sin Lane Johnson y con Cam Jurgens tocado) no ayuda, pero Barkley mismo ha dicho: “He estado medio inexistente esta temporada”.
Señales de vida en la defensa
La defensiva, dirigida ahora por Vic Fangio, tuvo momentos clave ante los Cowboys: fumble recuperado por Zack Baun, intercepción de Blankenship en la zona de anotación, y una parada en cuarta oportunidad en zona roja. Pero incluso con estos logros, Dak Prescott logró lanzar para 354 yardas. No es sostenible que la defensa tenga que ganar partidos si la ofensiva se niega a competir en la segunda mitad.
Luces entre las sombras: ¿Qué se salva ofensivamente?
- DeVonta Smith: 6 recepciones, 89 yardas, incluyendo una de 41 que desafía la lógica física.
- A.J. Brown: Temporada con un nuevo hito: 110 yardas en 8 recepciones y touchdown contra Dallas; en total, 20 juegos arriba de las 100 yardas desde 2022, solo detrás de Justin Jefferson (22).
Sin embargo, Brown desapareció entre el segundo y tercer cuarto: ninguna recepción. Esto habla, nuevamente, de fallas en los ajustes ofensivos.
Una oportunidad de redención: Chicago en casa
El próximo partido será ante los Bears en Lincoln Financial Field. Los Eagles tienen récord de 11-0 contra rivales de la NFC Norte desde que Sirianni llegó al equipo. Y eso incluye playoffs.
El dato curioso: Sirianni es apenas el segundo entrenador desde 1970 que comienza su carrera con 11 victorias consecutivas ante una sola división. Solo lo supera Steve Mariucci (12-0 vs. NFC Oeste).
¿Y ahora qué?
Pase lo que pase el viernes, la presión sobre Kevin Patullo no se va a ir. Si la ofensiva vuelve a estancarse, una decisión drástica podría llegar más temprano que tarde. Y para Sirianni, eso significará redefinir no solo la estrategia ofensiva sino su proyecto entero.
Porque mientras los Eagles aún tienen argumentos para competir en enero, el reloj avanza, los aficionados se impacientan y la NFC no espera. Y si la ofensiva sigue actuando como un espectador más en los segundos tiempos, todo el talento acumulado se desperdiciará. Y en la NFL, pocas cosas se perdonan menos que eso.
