Dharmendra: El Último He-Man de Bollywood que Definió una Era
Un repaso a la vida, legado y contradicciones del actor indio que conquistó corazones durante más de seis décadas
Un adiós a una leyenda
El mundo del cine indio ha perdido a una de sus figuras más emblemáticas: Dharmendra, quien falleció a los 89 años el pasado lunes en Mumbai. Considerado uno de los actores más versátiles de Bollywood, su partida marca el fin de una era dorada del cine hindi.
Icono del cine de acción y del romanticismo en pantalla, Dharmendra fue cariñosamente apodado el “He-Man de Bollywood” por su físico imponente y su capacidad para encarnar héroes carismáticos, justos e intrépidos. Sin embargo, su legado va más allá de los músculos y las peleas coreografiadas. Su talento actoral, simpatía natural y carisma innegable lo convirtieron en un tesoro nacional durante más de seis décadas.
La construcción de una estrella: De Punjab a Mumbai
Nacido como Dharmendra Kewal Krishan Deol en 1935 en una familia agrícola del estado de Punjab, sus orígenes humildes no presagiaban el estrellato. Su salto al cine ocurrió en 1960, cuando se trasladó a Mumbai en busca de oportunidades en la industria cinematográfica. Su debut fue modesto, pero su presencia en pantalla pronto atrajo la atención de productores y directores que buscaban nuevas caras para los años vibrantes que estaba viviendo Bollywood.
La década de 1970 fue su consagración. Apareció en más de 300 películas a lo largo de su carrera, muchas de ellas transformadas hoy en clásicos adorados por generaciones.
El fenómeno de “Sholay”: el western a la india
Hablar de Dharmendra es hablar de “Sholay” (1975), probablemente la película más icónica en la historia del cine indio. Esta obra, que combinó elementos del western estadounidense con el drama épico de la tradición hindú, se convirtió en un fenómeno cultural. Dharmendra interpretó el papel de Veeru, compañero inseparable del personaje de Jai, encarnado por Amitabh Bachchan. Su química en pantalla fue tan potente que hasta hoy sigue siendo referencia en las duplas cinematográficas más célebres del mundo.
“Sholay” no solo consolidó su estatus como superestrella, también demostró su capacidad de mezclarse en múltiples registros: el humor, la valentía, el romanticismo y la amistad se combinaron en una sola interpretación.
Éxito taquillero y carisma fuera de serie
Además de “Sholay”, películas como “Chupke Chupke” (1975), una comedia ligera donde mostró su lado más encantador, y “Mera Gaon Mera Desh” (1971), en la que dio vida a un justiciero rural, cimentaron su reputación de actor completo. Supo adaptarse a distintas tramas, desde filmes románticos hasta dramas de acción pasando por comedias familiares.
Hema Malini, su eterna coestrella y posterior esposa, protagonizó junto a él más de 25 películas. Su química traspasó la pantalla y se convirtió en una de las parejas más queridas por el público.
Un amor escandaloso y una familia dividida
El éxito público de Dharmendra se vio acompañado por una vida privada que desde siempre atrajo el morbo mediático. Estuvo casado con Prakash Kaur y tuvo cuatro hijos con ella, incluidos los famosos actores Sunny Deol y Bobby Deol. Pero durante los rodajes con Hema Malini, comenzó un romance que derivaría en matrimonio en 1980.
India, donde las leyes hindúes no permiten la bigamia, fue testigo de una controvertida jugada legal: se dice que Dharmendra se convirtió brevemente al islamismo para poder casarse sin divorciarse de su primera esposa. Con Malini tuvo dos hijas, entre ellas la actriz Esha Deol. A pesar de las tensiones familiares, ambas ramas de la familia coexistieron, aunque con escasas muestras públicas de unión.
Un actor políticamente activo
Aunque su papel como parlamentario fue breve, entre 2004 y 2009 formó parte de la Bharatiya Janata Party (BJP) y representó el distrito de Bikaner en el Lok Sabha (la Cámara Baja del Parlamento indio). Sin embargo, como él mismo admitió posteriormente, lo suyo era el arte y no la política. Su desempeño fue, en el mejor de los casos, discreto, pero su incursión demuestra su voluntad de influir más allá del celuloide.
Premios y legado
En el año 2012, fue honrado con el Padma Bhushan, el tercer reconocimiento civil más importante en India, en reconocimiento a su aporte monumental al cine. El premio reconocía no solo su capacidad actoral, sino también su influencia en la cultura popular india y la conexión emocional que había tejido con millones de espectadores.
En una entrevista en 2021, declaró humildemente: “Nunca pensé que llegaría tan lejos”. Palabras que reflejan su actitud sencilla, pese a décadas de protagonismo.
El último acto: papel paternal y legado en el siglo XXI
En los años 90 y 2000, Dharmendra migró hacia papeles de padre y figura paternal en la pantalla. Su habilidad para reinventarse fue clave en su longevidad en la industria. Películas contemporáneas como “Yamla Pagla Deewana” lo vieron compartir pantalla con sus hijos, celebrando así una continuidad generacional dentro del cine hindi.
Su última aparición fue en la película bélica “Ikkis”, aún pendiente de estreno, que cerrará una carrera que abarcó más de seis décadas. Dejó, además, un linaje artístico que promete continuar su mito.
Reacciones tras su muerte
El Primer Ministro Narendra Modi expresó su respeto a través de X, destacando que el actor “trajo profundidad y encanto a cada rol” y que su muerte marca el ocaso de una era.
Celebridades como Amitabh Bachchan, Jaya Bhaduri, Anupam Kher y numerosos fanáticos inundaron las redes sociales de homenajes, clips de sus actuaciones más memorables y palabras que evidencian el amor y respeto que cosechó.
La inmortalidad de una leyenda
Dharmendra será recordado por muchos nombres, desde el “He-Man” hasta el “Romeo de Bollywood”, pero lo verdaderamente inolvidable fue su capacidad de conjugar fuerza, sensibilidad y autenticidad en cada instancia frente a la cámara. Fue un puente entre generaciones, un ícono de la masculinidad india sin caer en toxicidades, y un artista que jamás dejó de emocionar.
Más de 60 años en pantalla, más de 300 películas, dos matrimonios, cinco hijos, una carrera política y un sinfín de personajes inolvidables: Dharmendra encarnó la vida misma. En múltiples formas.
“Dicen que uno vive dos vidas. La segunda comienza cuando entiendes que solo tienes una”.
